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No invierte en unicornios: esto es lo que busca Telefónica para financiar startups en la Argentina

No invierte en unicornios: esto es lo que busca Telefónica para financiar startups en la Argentina
El director de emprendimientos globales de Telefónica explicó cómo se eligen los proyectos a partir de Open Future y Wayra. Qué se busca y para qué
Por Andrea Catalano
20.06.2019 06.07hs Startups

"No invertimos para tener un unicornio", dijo antes de despedirse, Miguel Arias, director global de emprendimientos de Telefónica. Fue el modo de cerrar una charla en la que el responsable por impulsar los proyectos en Wayra explicó que el objetivo de acelerar empresas mediante la capacitación y la inyección de fondos apunta a que Telefónica se nutra de la innovación que promueven las startups. Y responder así a las nuevas demandas de los tiempos digitales.

Por estos días, la compañía realiza una convocatoria para conectar a áreas aisladas del planeta, en el marco de la iniciativa Internet para Todos, que lidera junto con Facebook y el BID y que se extenderá hasta finales de junio.

En simultáneo a la búsqueda de proyectos que permitan alcanzar estos objetivos, la compañía también quiere montar sobre esas zonas las aplicaciones que les permitan a sus habitantes acceder a servicios esenciales, como la salud y la educación.

Desde que Wayra inició su actividad, ya fondeó a 500 emprendimientos en el mundo. Se estima que cercad de un 30% de estas start ups no sobreviven. A sabiendas de que hay un porcentaje de fracaso, ¿Telefónica tiene un piso y un techo para gestionar ese riesgo?, preguntó iProUP.

"Vivimos en eso. El emprendedor es un gestor de incertidumbre y también lo somos en Telefónica, porque las startups no siempre tienen chance de sobrevivir, hay mucha mortalidad en fase temprana. Porque, aunque sobrevivan, algunas de ellas tal vez no encajan con Telefónica porque cambian las cosas. Estamos continuamente gestionando esos cambios. Acertar mucho o poco no es tan fácil de medir", explicó Arias.

Miguel Arias, de Telefónica
Miguel Arias, director global de emprendimientos de Telefónica

El directivo agregó que sobre las 500 empresas fondeadas, 114 están trabajando con el holding, es decir, algo menos del 20%. Pero la expectativa es que ese porcentaje crezca. "Esperamos que de aquí en adelante sean más. Que casi todas las compañías en que invertimos acaben trabajando de manera sistemática con Telefónica. Hay que estar muy por encima del 20%", remarcó.

Respecto de la supervivencia de los diversos proyectos emprendedores, Arias subrayó que "el ratio normal de mercado está en torno al 30% de mortalidad. Hay que convivir con que eso pueda pasar. Porque si todas se mueren o ninguna trabaja con la compañía, se está fuera de rango", amplió.

En la mira

Open Future es la división de Telefónica que se ocupa de mirar empresas que creen innovación, generen soluciones basadas en tecnología y tengan alto impacto social. Wayra sólo pone atención en aquellas en las que ya hay un caso de negocios concreto y sobre las que es posible inyectar capital. Arias supervisa lo que ocurre en ambos mundos.

-¿Qué sectores están viendo con más atención?

-Todas las que tengan que ver con una telco, como Internet de las cosas (IoT); todo lo que tenga que ver con datos, como big data pero en sentido amplio; ciberseguridad, porque tenemos un área muy fuerte con empresas; video, pues tenemos muchos proyectos con realidad virtual y realidad aumentada porque con 5G será un área interesante; y lo que relacionado con redes, en particular con Edge Computing (N. de la R. la capacidad de procesar la información rápidamente desde donde se produce sin estar pasando por redes para llegar a los centros de datos).

Más allá de las inversiones realizadas por Wayra en estos años, el director de emprendimientos globales destacó que hay un gran aprendizaje obtenido y que se escapa de los números.

"Invertimos mucho por KPI (indicadores clave de performance) económicos. Pero hay un efecto halo de la inversión, donde todo euro invertido en startups va a aprendizaje, a cambio cultural interno. Hay un valor muy relevante de definir la compañía del futuro que no puedes marcarlo con un porcentaje económico, pero que genera un impacto muy relevante del modo de hacer las cosas o de abrirse más a terceros", consideró.

Apostar a las startups de América Latina no es lo mismo que hacerlo en las europeas o de otras regiones del mundo. Arias discriminó con claridad las ventajas y desventajas que presentan los emprendimientos de la región respecto de los del resto del mundo.

En la faceta positiva, destacó "una mentalidad internacional muy fuerte. La situación de los países obliga a pensar en mercado internacional, y está muy bien. Hay cada vez más talento técnico, una buena base y veo cada vez más interés de fondos o de corporaciones en trabajar con startups".

Por el contrario, a la hora de evaluar la cara negativa, sostuvo que "falta mucho fondeo para fases no iniciales, para el segundo capital, las siguientes series de inversión. A veces, hay regulaciones que lo hace más complicado en temas de stock options, fiscales, que podría ser más favorables para las startups. Hace falta estabilidad de país para que puedas crear un ecosistema".

Sostuvo, además, que otra carencia notable son los emprendedores de segunda vuelta, es decir, aquellos que ya lideraron un proyecto, vendieron su compañía, tuvieron su experiencia en el extranjero y vuelven a intentarlo.

Cambio de paradigma

El aporte de las startups suele pasar por la innovación, por el nuevo modo de resolver problemas a partir del uso de la tecnología de la información y de Internet. Sin embargo, uno de los temas que más tensiones genera este cambio que se vive en la sociedad pasa por los conflictos que se dan en el mercado laboral a partir de la digitalización y la automatización.

Para Arias, "estamos viviendo un cambio de paradigma, de formas de trabajar y de modelos de negocios. Parte de ello, aunque no todo, se va en parte a la precarización, a la gig economy (trabajo por proyecto puntual). También hay empresas creativas y es más barato y sencillo crear que antes. Hay retos claros: laborales, morales, hay muchas cosas en juego".

El directivo indicó que, en primer lugar, hay que marcar una nueva ética y es imprescindible un cambio de paradigma. "Telefónica tiene una fuerte intención de creación de derechos y deberes en el mundo digital", subrayó.

En segundo lugar, amplió, es necesario avanzar en "una regulación que sea flexible porque todo esto está cambiando pero tiene que ser regulado, permitir que haya maneras de crear nuevos negocios pero que no sean desiguales".

"Mi opinión fuerte es que son las personas las que hacen las tecnologías y no al revés. Las tecnologías están al servicio de las personas. Hay riesgos claros pero hay una oportunidad en que las tecnologías nos hagan más humanos y no menos. Si lo dejamos al libre albedrío no sé qué va a pasar. Un objetivo fuerte ético es que permitan una fuerte distribución de esta riqueza que se va a generar con lo digital", completó.

Es a lo que, en definitiva, la empresa dice aspirar a concretar a través de la nueva convocatoria de startups en el marco de Internet para todos.

En Perú ya está en marcha una iniciativa que busca incluir a 6 millones de habitantes de ese país ubicados en zonas alejadas y con geografías de difícil acceso. Hasta ahora, se han conectado más de 1.900 localidades que permitió el acceso a más de 600.000 peruanos a las redes móviles 3G y 4G.

En Colombia, en tanto, se trabaja sobre cuatro proyectos piloto cuya implementación comenzará a ejecutarse a partir del segundo semestre del año con el objetivo de conectar a 3,3 millones de habitantes.

El objetivo final de Internet para todos es llevar el acceso a Internet a 100 millones de personas no conectadas hasta el momento.

¿Cómo es posible que se pretenda conectar a estas localidades alejadas cuando, desde el punto de vista empresario, tal vez no sean las más atractivas en poder adquisitivo con el costo que, además, supone desplegar redes hasta esas zonas?, preguntó este medio.

"Creo que no, que hay un tema de responsabilidad social que es relevante, y que Telefónica tiene intención de hacer el mundo más humano conectando a las personas, con lo cual encaja muy bien en el objetivo de compañía pero también desde el punto de vista de negocio. Las personas que no tienen conectividad se convierten en clientes y consumen nuestros servicios. Creo que hay un caso de negocio en cada uno de estos proyectos además de un caso de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) y van de la mano", concluyó Arias.

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