Los asistentes de inteligencia artificial ocupan un lugar relevante en las decisiones financieras: el 36% de los consumidores recurre a estas herramientas para resolver dudas sobre créditos, ahorro e inversiones.
El fenómeno modifica cómo las personas buscan productos bancarios y plantea desafíos para las entidades, que necesitan ganar visibilidad en las recomendaciones de estas plataformas.
¿Para qué utilizan los consumidores la IA en sus finanzas?
Según el estudio "How AI Rewrites the Rules of Brand Discoverability in Banking", elaborado por Bain & Company, el 36% de los consumidores consulta asistentes de inteligencia artificial para resolver dudas sobre su situación económica.
Entre las aplicaciones más frecuentes aparecen las consultas para determinar si una persona reúne los requisitos para acceder a un crédito hipotecario, junto con herramientas para organizar sus decisiones económicas.
El informe identificó que el 19% utiliza inteligencia artificial para recibir orientación sobre ahorro e inversión, mientras que el 16% recurre a estos sistemas para comprender conceptos financieros.
Además, un 12% emplea estas tecnologías para redactar comunicaciones dirigidas a bancos, en un contexto regional donde cerca del 72% utiliza inteligencia artificial y el 55% la aprovecha para buscar información, según Consumer Pulse 2026.
¿Cómo cambia la IA la competencia entre bancos?
La expansión de estas herramientas modifica la competencia financiera, porque los bancos deben conseguir que sus productos aparezcan entre las alternativas sugeridas por asistentes virtuales.
Bain & Company detectó que la frecuencia con que una entidad aparece en respuestas generadas por inteligencia artificial no necesariamente guarda relación con su participación de mercado, especialmente en los créditos hipotecarios.
Algunos bancos pequeños y digitales consiguieron posicionarse entre las instituciones más mencionadas, junto con entidades tradicionales de mayor tamaño, lo que introduce nuevas variables para competir por clientes.
La consultora también encontró referencias a bancos internacionales en mercados donde no tienen presencia efectiva, lo que evidencia que las respuestas automatizadas no siempre reflejan las opciones disponibles para cada consumidor.
Por eso, ganar visibilidad en las recomendaciones de inteligencia artificial comienza a convertirse en un factor competitivo para los bancos, aunque aparecer entre las sugerencias no garantiza contrataciones.
¿Qué riesgos ven los usuarios en el uso de IA para sus finanzas?
Pese al crecimiento de estas consultas, la confianza sigue siendo una barrera: en Sudamérica, apenas tres de cada diez consumidores confían mucho en contratar servicios financieros mediante estas herramientas.
Cerca del 37% manifiesta reservas relacionadas con la privacidad, la seguridad de los datos personales y la capacidad de la inteligencia artificial para comprender sus necesidades.
En Chile, donde aproximadamente el 47% de la población adulta posee al menos un instrumento de crédito, según cifras de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) citadas por Bain, este escenario plantea desafíos para la industria.
"Los consumidores ya no comienzan su recorrido financiero en la página web o la aplicación de un banco, mucho menos en las sucursales físicas", explicó Pablo Sansuste, socio y líder de la práctica de Servicios Financieros de Bain & Company en América del Sur.
"Cada vez más, comienzan preguntándole a una IA qué opción podría responder mejor a sus necesidades", agregó el ejecutivo, al describir un cambio que obliga a las entidades a revisar cómo llegan a sus clientes.
Para Bain & Company, la visibilidad en las respuestas de inteligencia artificial representa una nueva dimensión competitiva para los bancos, aunque convertir esas recomendaciones en contrataciones seguirá dependiendo de la confianza de los usuarios.