La tokenización de acciones dejó de ser una promesa para convertirse en uno de los segmentos más dinámicos del mercado cripto. Impulsadas por el histórico debut bursátil de SpaceX, las operaciones con acciones tokenizadas alcanzaron un récord en junio y muestran un cambio profundo: los inversores ya no buscan únicamente exposición a Bitcoin o Ethereum, sino también a las compañías que lideran la revolución de la inteligencia artificial.
Los datos hablan por sí solos. Según CoinDesk Data, el volumen negociado de acciones tokenizadas se disparó 145% respecto de mayo hasta alcanzar u$s3.860 millones, el mayor registro de la historia. De ese total, u$s1.190 millones, equivalentes al 31% del mercado, correspondieron exclusivamente a versiones tokenizadas de las acciones de SpaceX.
Detrás del fenómeno estuvo la histórica salida a bolsa de la compañía de Elon Musk, que levantó u$s75.000 millones y alcanzó una valuación cercana a u$s1,8 billones, convirtiéndose en la mayor IPO registrada.
SpaceX desplazó a Nvidia y Tesla
Hasta hace pocos meses, el mercado de acciones tokenizadas estaba dominado por nombres tradicionales del mundo tecnológico como Nvidia, Tesla o los ETF SPY y QQQ. Junio marcó un punto de inflexión.
El token SPCX, emitido por Backpack Securities, registró u$s1.080 millones en operaciones on-chain, mientras que la versión SPCXx, de xStocks, sumó otros u$s852 millones. Ningún otro activo tokenizado logró acercarse a esos niveles.
Incluso Backpack explicó que prácticamente todo su volumen mensual, de u$s1.420 millones, estuvo concentrado en SpaceX.
Claves de la tokenización en Argentina
El resultado fue que la capitalización total del mercado de acciones tokenizadas alcanzó un nuevo récord de u$s1.530 millones, completando 15 meses consecutivos de crecimiento. Todo gracias a la empresa de Elon Musk.
El boom también llegó a América Latina
La demanda tampoco se limitó a Estados Unidos o Europa. En América Latina, SpaceX también se convirtió en el activo tokenizado favorito de los inversores. Desde Bitget señalaron a iProUP que "la demanda por los tokens de SpaceX en nuestra plataforma se mantiene elevada".
"En junio, la acción tokenizada de SpaceX fue la más negociada por los usuarios de Bitget en América Latina, incluidos los argentinos. El volumen registrado fue el más alto alcanzado por un solo token en un único mes desde que comenzamos a ofrecer este producto", agregan.
La tendencia también quedó reflejada en Reality, la nueva plataforma regulada para la emisión de activos del mundo real (RWA) que Bitget lanzó el 2 de junio. Desde su puesta en marcha, SpaceX lidera el ranking global de los activos tokenizados más negociados, concentrando el 23% de todas las operaciones realizadas en la plataforma y acumulando un volumen superior a u$s165 millones.
Hasta entonces, Bitget ofrecía acciones tokenizadas mediante la infraestructura de Ondo Finance. Con Reality, la compañía pasó a operar estos activos sobre una infraestructura propia para la tokenización de activos del mundo real, una señal de que los exchanges comienzan a apostar cada vez más fuerte por este negocio.
¿Por qué SpaceX despertó semejante interés?
La explicación va mucho más allá del entusiasmo que genera Elon Musk. El último informe de Goldman Sachs sobre la empresa sostiene que SpaceX ya no debe analizarse como una empresa aeroespacial, sino como "una compañía de infraestructura para la inteligencia artificial", una tesis que cambia completamente la forma de valuarla.
Para el banco de inversión, la compañía reúne tres negocios que se alimentan mutuamente: espacio y lanzamientos; conectividad mediante Starlink; infraestructura para inteligencia artificial.
La gran diferencia respecto de cualquier competidor es que controla prácticamente toda la cadena de valor: diseña los cohetes, fabrica los satélites, los lanza al espacio, opera la red de comunicaciones y desarrolla infraestructura de IA. Goldman define ese modelo como una plataforma de infraestructura integrada verticalmente, algo que considera muy difícil de replicar.
Quizás el dato más llamativo del informe es que Goldman cree que el negocio más rentable de SpaceX terminará siendo la inteligencia artificial y no el espacial.
Para 2029 proyecta un beneficio operativo (EBIT) de: u$s81.400 millones en IA; u$s39.400 millones en conectividad; apenas u$s300 millones en el negocio espacial.
En otras palabras, los cohetes dejarían de ser el negocio principal para convertirse en la infraestructura que permitirá desplegar la siguiente generación de centros de datos y satélites dedicados a IA.
El próximo paso: centros de datos en órbita
Uno de los aspectos más disruptivos del informe es la posibilidad de que SpaceX instale capacidad de procesamiento directamente en el espacio.
Goldman plantea que la compañía podría desarrollar centros de datos orbitales, aprovechando energía solar prácticamente permanente, menores costos de refrigeración y una capacidad de expansión muy superior a la de los data centers terrestres. Aunque reconoce que se trata de un proyecto de largo plazo, ya incorpora parte de esa posibilidad en sus estimaciones posteriores a 2029.
Para sostener esa visión, el banco estima que la empresa puede desplegar más de 175.000 satélites de IA hacia 2030, una cifra que ilustra la escala del proyecto.
En esa lógica, Starship deja de ser simplemente un cohete. Goldman considera que el verdadero activo estratégico consiste en reducir drásticamente el costo de acceder al espacio gracias a la reutilización y a la integración vertical.
Según sus estimaciones, el costo de lanzamiento podría caer hasta u$s183 por kilogramo en 2030, más de un 99% por debajo de los costos históricos de la industria.
Ese ahorro permitiría lanzar más satélites, ampliar Starlink, desplegar infraestructura para IA y reforzar una ventaja competitiva prácticamente imposible de replicar.
Un nuevo mercado para las criptomonedas
Lo ocurrido con SpaceX muestra que la tokenización está entrando en una nueva etapa.
En un primer momento, el objetivo era simplemente llevar acciones tradicionales a blockchain. Ahora la lógica empieza a cambiar: los inversores utilizan la infraestructura cripto para acceder a compañías que representan las grandes tendencias tecnológicas globales.
SpaceX se convirtió en el mejor ejemplo de esa transformación. Los récords de negociación registrados por CoinDesk y Bitget, sumados a la tesis de Goldman Sachs que redefine a la empresa como una plataforma de infraestructura para inteligencia artificial, muestran que las acciones tokenizadas están dejando de ser un producto de nicho.
La tokenización ya no busca únicamente replicar Wall Street sobre blockchain. Empieza a construir un mercado propio, donde la inteligencia artificial, la economía espacial y los activos digitales convergen en una misma inversión.