Mientras la mayor criptomoneda del mundo permanece atrapada entre la incertidumbre, los flujos hacia los fondos cotizados (ETF) y la política monetaria estadounidense, otro negocio crece a una velocidad mucho mayor y empieza a captar la atención de bancos, brokers y fondos institucionales.
Se trata de la tokenización de activos del mundo real (RWA) y de los mercados descentralizados que permiten negociar acciones, bonos, commodities e incluso compañías privadas como SpaceX durante las 24 horas del día.
Los números muestran que el fenómeno ya dejó de ser experimental. Según un informe de Bernstein, este segmento superó los u$s51.000 millones de capitalización, con un crecimiento de 40% en lo que va de 2026. El dato resulta especialmente llamativo porque, durante el mismo período, el mercado cripto en general perdió más de un 20% de su valor.
Tokenización: el nacimiento de una nueva Bolsa
Bitcoin continúa siendo el principal activo del ecosistema y sigue concentrando la mayor parte del interés institucional gracias a los ETF spot y compras corporativas lideradas por empresas como Strategy.
Sin embargo, el foco de la innovación y del crecimiento ya no está exclusivamente en la criptomoneda. Cada vez más inversores utilizan la infraestructura blockchain para acceder a instrumentos financieros que históricamente pertenecían al mundo tradicional. La diferencia es que ahora pueden negociarlos de forma global, sin intermediarios y con mercados abiertos las 24 horas.
Para Bernstein, este cambio explica por qué la tokenización está creciendo incluso cuando el resto del mercado cripto se mueve lateralmente. Actualmente, el segmento más grande dentro de los activos tokenizados es el crédito privado, que representa aproximadamente el 47% del mercado. Le siguen los bonos del Tesoro estadounidense, con cerca del 30%, y las materias primas, con alrededor del 9%.
Evolución del volumen de derivados operado diariamente
Además, la cantidad de tenedores de activos digitalizados ya supera los 917.000 usuarios, un crecimiento cercano al 60% desde principios de año.
Ethereum sigue siendo uno de los grandes ganadores de esta tendencia. Junto con Provenance, concentra más del 70% de toda la actividad vinculada a activos tokenizados. Pero el crecimiento más acelerado está ocurriendo en otro segmento: las acciones tokenizadas.
Según Bernstein, el mercado de acciones tokenizadas pasó de u$s700 millones a u$s1.600 millones en apenas seis meses, un salto de 130%. La idea detrás de estos instrumentos es sencilla: representar acciones tradicionales mediante tokens que pueden negociarse sobre blockchain.
Esto permite operar las 24 horas, liquidar operaciones en tiempo real y acceder a mercados globales sin depender de los horarios de Wall Street. Hoy existen dos modelos principales:
- Una plataforma compra acciones reales y emite tokens respaldados por esos títulos. El inversor obtiene exposición económica a la acción, aunque no conserva derechos políticos como el voto en asambleas
- El segundo es más disruptivo: la blockchain se convierte directamente en el registro oficial de propiedad de las acciones. En este esquema, el token representa una participación accionaria real y mantiene todos los derechos del activo original
Firmas como Figure, Bullish y Securitize están desarrollando la infraestructura regulada para este mercado. La evolución más llamativa aparece en plataformas como Hyperliquid, que se convirtió en uno de los principales exponentes de esta nueva generación de mercados financieros.
Además de criptomonedas, permite negociar derivados sobre petróleo, acciones tokenizadas y contratos vinculados a empresas privadas. Uno de los casos más emblemáticos fue SpaceX: antes de que llegara formalmente al mercado bursátil, Hyperliquid lanzó contratos perpetuos vinculados a su valuación.
Así, se podía tomar posiciones sobre la evolución esperada de la empresa sin acceder a acciones reales. El interés fue inmediato. Tras la salida a bolsa, los futuros perpetuos llegaron a convertirse en uno de los activos más negociados de la plataforma, con volúmenes superiores a los u$s1.300 millones diarios.
El avance de la capitalización de mercado de activos bursátiles en el último año
El fenómeno muestra cómo la blockchain empieza a crear mercados paralelos para activos que tradicionalmente estaban reservados a fondos privados o inversores institucionales.
La otra gran diferencia con Wall Street es el horario: mientras las bolsas tradicionales tienen horarios limitados, los mercados descentralizados operan permanentemente.
Durante los recientes episodios de tensión entre Estados Unidos e Irán, los contratos sobre petróleo negociados en plataformas cripto continuaron funcionando durante fines de semana. Para muchos operadores, la posibilidad de reaccionar en tiempo real a eventos geopolíticos representa una ventaja competitiva frente a las infraestructuras tradicionales.
¿La tokenización supera a Bitcoin?
José Luis del Palacio, cofundador de Decrypto, señala que "Bitcoin es un producto muy cíclico desde su creación. Históricamente tuvo ciclos de aproximadamente tres años alcistas y uno bajista. Por eso, nadie esperaba que este año fuera especialmente bueno ni que continuara la tendencia alcista previa, porque no encajaba con esa dinámica histórica".
"Creemos que entre fines de septiembre y algún momento de octubre puede terminar este ciclo bajista y comenzar nuevamente una etapa de expansión que, siguiendo los patrones históricos, se extendería durante tres años", añade.
Del Palacio aclara que el comportamiento de la divisa virtual está cambiando a medida que crece como activo financiero. "Los productos tecnológicos suelen tener una explosión muy fuerte cuando nacen, multiplicando su valor decenas o incluso cientos de veces. A medida que maduran, cada ciclo alcista es menos explosivo".
La tokenización también avanza en Argentina
"Si observamos el ciclo anterior, Bitcoin multiplicó su valor aproximadamente por ocho. En el próximo puede hacerlo por cinco, por ejemplo. Eso no significa que esté perdiendo atractivo, sino que se trata de un activo más maduro y con una evolución más estable en el tiempo", completa.
Respecto al avance de la tokenización, asegura que "es algo en lo que venimos trabajando desde hace años y creemos que gran parte de los activos terminarán tokenizándose. Esto incluye monedas, commodities y ahora también acciones".
"Todavía existen desafíos regulatorios importantes por resolver: tokenizar acciones sigue siendo más costoso que operar en mercados tradicionales, especialmente en EE.UU.", argumenta.
Aun así, remarca que "el gran valor agregado es que permite ampliar el acceso a los mercados. Facilita que más personas y empresas participen de inversiones, financiamiento y acceso al crédito, reduciendo costos asociados a intermediarios, estructuras bancarias e impuestos. Por eso, vemos que la tokenización atraviesa hoy una etapa de expansión mucho más acelerada que la inversión en BTC".
El rol de Bitcoin y de los activos tokenizados
Iñaki Apezteguia, cofundador de Crossing Capital, considera que el fuerte crecimiento de los activos reales tokenizados "no implica una pérdida de atractivo para Bitcoin", sino una expansión natural del ecosistema cripto hacia nuevos segmentos de mercado.
"El mercado de activos tokenizados está creciendo mucho más rápido en términos porcentuales, aunque partiendo de una base mucho más pequeña. BTC sigue siendo el activo dominante por su rol como reserva de valor, mientras que los RWA están atrayendo capital institucional gracias a productos más familiares para los inversores, como acciones y bonos del Tesoro digitalizados", explica.
Según Apezteguia, "esto no compite directamente con Bitcoin, sino que lo complementa. Trae más legitimidad, más liquidez y más participantes al ecosistema en general", señala.
"Estamos viendo cómo grandes jugadores comienzan a tokenizar acciones ampliamente conocidas, incluyendo casos recientes vinculados a SpaceX alrededor de su salida a bolsa. Lo mismo ocurre con commodities como el petróleo, que pueden negociarse las 24 horas", afirma.
Además, destaca de los RWA que "suelen ofrecer rendimientos más moderados y transacciones más eficientes, algo que resulta atractivo para inversores tradicionales. Combinan la innovación de la blockchain con activos del mundo real que la gente ya conoce y entiende. Eso explica gran parte de su crecimiento".
Apezteguia no considera que esta tendencia "debilite a Bitcoin. Al contrario, lo fortalece en el mediano y largo plazo porque aumenta la adopción general y la confianza institucional en todo el mercado. Incorpora nuevos participantes, reduce la percepción de que el ecosistema es exclusivamente especulativo y contribuye a construir una industria más madura y diversa".
Respecto al impacto sobre los flujos de inversión, señala que en el corto plazo el efecto puede ser neutral o levemente positivo. "Los RWA pueden canalizar más capital hacia el mercado cripto, aunque hoy parte de la liquidez destinada a activos de riesgo está concentrada en otras oportunidades, como las IPO", indica.
"En el mediano y largo, plazo el efecto es definitivamente positivo. Los activos tokenizados ayudan a legitimar la tecnología blockchain frente a reguladores, bancos y grandes fondos de inversión. Y eso, indirectamente, fortalece la narrativa de Bitcoin como principal activo del ecosistema", concluye Apezteguia.