El mercado de salidas a bolsa en Estados Unidos vive un año récord en recaudación, pero Goldman Sachs advierte que todavía no se parece a una burbuja.
El banco de inversión asegura que, aunque los números en dólares impresionan, la cantidad de empresas que debutan es muy inferior a la de los grandes picos especulativos de la historia reciente.
Unas 50 compañías salieron a cotizar en lo que va de 2026, el doble que en el mismo período del año pasado. En términos de dinero, las colocaciones ya rondan los u$s120.000 millones a mitad de año, un monto que iguala todo lo recaudado durante 2021, cuando el apetito por el riesgo estaba en su punto más alto.
Ben Snider, estratega jefe de acciones de Estados Unidos en Goldman Sachs, explicó en el podcast Exchanges del banco que buena parte del movimiento responde a una normalización del mercado de capitales, con una oleada de empresas grandes impulsadas por la fuerte demanda de financiamiento vinculada a inteligencia artificial.
La diferencia clave con las burbujas de 1999 y 2021
Sin embargo, Snider fue claro al marcar la diferencia con otros ciclos. Estados Unidos promedió unas 100 salidas a bolsa por año durante el último cuarto de siglo.
En 2021 se superaron las 250, y en 1999, en plena burbuja puntocom, la cifra rozó las 400 IPOs. Frente a esos números, las 50 registradas hasta ahora lucen lejos de un frenesí especulativo.
El estratega reconoció que existen señales de alerta: las valoraciones bursátiles siguen elevadas y la confianza de los inversores se mantiene sólida, dos ingredientes típicos de las etapas de exuberancia.
Pero insistió en que el volumen de operaciones no alcanza para hablar de una euforia comparable, ya que se trata de un auge concentrado en operaciones grandes, no un frenesí generalizado.
El sector cripto frena en seco mientras IA concentra el capital
Mientras la inteligencia artificial concentra la atención y el capital de los grandes fondos, el mundo cripto enfrenta un panorama opuesto.
Varias empresas del sector postergaron sus planes de salida a bolsa: Payward, la matriz de Kraken, junto con Consensys, Ledger y Grayscale figuran entre las que frenaron o aplazaron sus debuts bursátiles.
La combinación de mercados cripto volátiles, menores volúmenes de negociación y desempeños flojos en los debuts recientes enfrió el entusiasmo de los inversores por nuevas emisiones del sector.
Ese freno contrasta con las expectativas que dominaban a comienzos de año, cuando las exitosas salidas a bolsa de Circle y Bullish hacían pensar en una ola de nuevas cotizaciones cripto.
Para algunos analistas, las grandes colocaciones vinculadas a IA están drenando recursos que antes podían destinarse a activos digitales. Esa competencia por capital de crecimiento se convirtió en una preocupación visible en 2026, especialmente después de que la cotización de SpaceX reforzara la idea de que los fondos institucionales prefieren otras historias de crecimiento.
La distinción que plantea Goldman Sachs no es solo teórica. Para los gestores de portafolio, saber si el mercado está en una recuperación saludable o al borde de una burbuja cambia decisiones concretas sobre valuación, riesgo y rotación entre sectores.
Si se mira solo el monto recaudado, el escenario parece excepcional. Si se cuenta la cantidad de emisores, la foto es mucho menos extrema: un auge concentrado en operaciones grandes, no un frenesí generalizado.
La gran pregunta para la segunda mitad del año es si la actividad se amplía de forma ordenada o si entra en una fase de sobrecalentamiento. Y en ese equilibrio se juega también el futuro inmediato de varias empresas cripto que esperan mejores condiciones para tocar la campana.