El Banco Central informó que la morosidad en créditos destinados a familias alcanzó durante marzo el 11,5%, marcando así el porcentaje más elevado registrado dentro del sistema financiero argentino desde 2004.
El incremento refleja las crecientes dificultades económicas en hogares argentinos para cumplir con los pagos de préstamos personales y tarjetas de crédito, dos segmentos afectados por el deterioro sostenido de ingresos reales.
Los préstamos personales lideran el deterioro financiero
Los préstamos personales fueron la línea más afectada por incumplimientos, ya que la irregularidad escaló hasta 14,2%, convirtiéndose en el segmento con mayor nivel de mora dentro del sistema financiero argentino.
Ese escenario ayuda a explicar las elevadas tasas aplicadas actualmente sobre este tipo de financiamiento, donde el promedio nominal anual rondó 67% durante los últimos dos meses relevados oficialmente por entidades bancarias.
Las tarjetas de crédito se ubicaron como el segundo rubro más comprometido, con una morosidad de 11,7%, mientras créditos prendarios e hipotecarios mostraron niveles menores, ubicándose en 6,9% y 1,4% respectivamente.
Entre compañías privadas, el índice de irregularidad alcanzó 3,1% durante marzo, una cifra considerablemente inferior respecto a hogares, aunque igualmente superior al 0,7% registrado hacia finales del año 2024.
Los factores que complicaron los pagos, según Banco Provincia
El Banco Provincia sostuvo que el crecimiento de la mora responde principalmente a variables macroeconómicas, descartando que el problema esté relacionado únicamente con malas decisiones financieras tomadas por los consumidores argentinos.
La entidad explicó que la caída de salarios reales, el incremento de costos fijos por encima de la inflación y el aumento del desempleo deterioraron progresivamente la capacidad de pago dentro de hogares.
El informe señaló además que la recuperación superior al 15% del poder adquisitivo entre comienzos y finales de 2024 impulsó consumos que posteriormente muchas familias no pudieron afrontar financieramente con normalidad.
Según el relevamiento, los ingresos retrocedieron durante 11 de los últimos 15 meses, mientras que refinanciar préstamos se volvió más difícil después del incremento de tasas aplicado durante el segundo semestre de 2025.
El Banco Provincia también remarcó el efecto generado por el fuerte aumento en tarifas de servicios públicos, un fenómeno que redujo considerablemente el dinero disponible para gastos cotidianos en hogares argentinos.
De acuerdo con el estudio, el poder de compra cayó 13,2% entre usuarios sin subsidios y 11,7% entre quienes reciben asistencia estatal para afrontar el pago de servicios.
La entidad concluyó que "en síntesis, menos poder adquisitivo y más gastos fijos motivaron el salto en la irregularidad de cartera", resumiendo así los principales factores detrás del deterioro financiero.
Los jóvenes aparecen como los más complicados
El informe identificó al segmento juvenil como el más afectado, debido a que 40% de menores de 25 años con créditos presentan dificultades importantes para devolver los préstamos tomados.
El relevamiento también vinculó este deterioro con problemas de educación financiera, en un contexto donde el desempleo juvenil aumentó más intensamente que entre trabajadores mayores durante el transcurso de 2025.
Entre hombres jóvenes, la desocupación avanzó 3,7 puntos porcentuales, mientras entre mujeres subió 3 puntos, superando ampliamente el incremento de apenas 0,5 puntos observado entre mayores de 25 años.
Actualmente, unas 6,3 millones de personas registran problemas de morosidad en Argentina, de acuerdo con datos oficiales difundidos por el Banco Central y analizados recientemente por distintas entidades financieras nacionales.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, descartó posibles rescates estatales para deudores y aseguró: "No vamos a usar recursos del Estado para solucionar problemas particulares".