Puntos importantes
La competencia por desarrollar dinero digital en euros suma un nuevo protagonista: Qivalis recibió autorización para emitir su propia stablecoin, respaldada por un consorcio financiero integrado por 37 entidades de 15 países europeos.
La organización prevé lanzar el activo en noviembre sobre Ethereum y busca desarrollar una alternativa para pagos internacionales, administración de liquidez empresarial y liquidación de activos tokenizados.
Cómo será la stablecoin en euros que prepara Qivalis
La licencia concedida por De Nederlandsche Bank, el Banco Central de los Países Bajos, habilita a Qivalis para operar como entidad de dinero electrónico (EMI) y emitir su stablecoin vinculada al euro.
El lanzamiento está previsto para noviembre sobre Ethereum, aunque el consorcio también contempla extender posteriormente la circulación del activo a otras redes blockchain para ampliar sus posibilidades de integración financiera.
La distribución se apoyará en acuerdos con bancos, plataformas de negociación de criptoactivos y operadores de infraestructuras de mercado, que podrán acercar la moneda estable a empresas y particulares mediante sus respectivos canales.
Jan-Oliver Sell, CEO de Qivalis, defendió la necesidad de desarrollar infraestructura financiera propia: "A medida que la actividad financiera se traslada a entornos on-chain, las normas y la supervisión que rigen esa infraestructura se convierten en una cuestión de autonomía europea".
El ejecutivo agregó: "Creemos que Europa debe contar con un activo de liquidación on-chain denominado en euros, emitido conforme a la legislación europea y sujeto a los estándares regulatorios europeos".
España concentra la mayor representación nacional dentro del consorcio, con siete participantes: BBVA, CaixaBank, Abanca, Banco Sabadell, Bankinter, Cecabank y Kutxabank, entre las entidades financieras procedentes de 15 países europeos.
Por qué Europa busca competir con las stablecoins en dólares
El desequilibrio del mercado constituye uno de los motivos centrales de la iniciativa: apenas el 0,2% de las stablecoins en circulación está denominado en euros, frente al predominio de los activos vinculados al dólar.
Estas últimas representan más del 98% del mercado, una concentración que adquiere relevancia en un contexto geopolítico tenso, mientras Europa busca limitar su dependencia de otros países, especialmente en materia de pagos.
Fundada en Ámsterdam en septiembre de 2025, Qivalis reunió entidades financieras para aprovechar sus redes de clientes y favorecer una adopción generalizada de su stablecoin frente a alternativas consolidadas.
La iniciativa coincide con los trabajos del Banco Central Europeo para desarrollar el euro digital destinado a pagos cotidianos y promover el euro tokenizado en las liquidaciones interbancarias mediante tecnología blockchain.
Qué otros proyectos europeos desarrollan stablecoins en euros
El mercado europeo cuenta con antecedentes que muestran el interés bancario por esta tecnología: Société Générale Forge emitió EUR CoinVertible (EURCV), vinculada al euro, en abril de 2023.
Posteriormente, el grupo financiero francés Oddo anunció EUROD en octubre de 2025, mientras BBVA comunicó ese mismo año que preparaba un activo ligado al euro antes de abandonar sus planes individuales para incorporarse a Qivalis.
En Italia, Bancomat, la red interbancaria del país, impulsa EUR.BANK junto con nueve entidades financieras para emitir otra stablecoin y desarrollar un ecosistema interoperable, institucional e integrado con el sistema bancario.
La participación en ambos proyectos refleja la estrategia de algunas entidades: Intesa, Banca Sella, BPER y Unicredit integran Qivalis y también participan en la iniciativa italiana promovida por Bancomat.
Para qué podría utilizarse la stablecoin de Qivalis
Qivalis busca facilitar pagos transfronterizos más rápidos y económicos mediante un instrumento de liquidación europeo, pensado para responder a la creciente incorporación de blockchain en las operaciones financieras internacionales.
Entre sus aplicaciones potenciales figuran las tesorerías corporativas, que podrían utilizar la moneda para administrar liquidez durante las 24 horas, sin depender exclusivamente de los horarios habituales de los sistemas financieros tradicionales.
El consorcio también prevé permitir la liquidación simultánea de activos tokenizados, como bonos, una modalidad que podría reducir los riesgos de contraparte al coordinar las operaciones de transferencia y pago.
Los contratos inteligentes podrían habilitar pagos programables y reducir tareas manuales, mientras que la expansión hacia múltiples redes facilitaría la interoperabilidad; estas aplicaciones dependerán del desarrollo y la implementación efectiva del proyecto.