Bitcoin superó los u$s86.000 y atravesó una de las resistencias más importantes de su recuperación. El movimiento no solo permitió quebrar el techo que había frenado al precio durante septiembre: también llevó a la criptomoneda hasta un umbral que, históricamente, separó los rebotes pasajeros del comienzo de nuevos mercados alcistas.
La referencia central son los u$s85.000. Allí se encontraba la mayor concentración de oferta de Bitcoin entre u$s68.000 y u$s90.000, con unos 298.000 BTC acumulados alrededor de ese precio. Por eso, superar la barrera es una señal relevante, pero ahora el mercado debe convertirla en soporte.
"Del lado alcista, Bitcoin se encuentra en niveles que no se veían desde enero. Con eso superó el nodo de u$s85.000, la mayor concentración de oferta entre u$s68.000 y u$s90.000 y la primera gran prueba de la tendencia", explica a iProUP Jerónimo Ferrer, gerente de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica en Bitfinex.
Si la cotización logra sostenerse, la franja comprendida entre u$s84.000 y u$s85.500, donde se acumulan aproximadamente 773.000 BTC, dejaría de funcionar como resistencia y pasaría a convertirse en el principal soporte inmediato.
No es el único dato que fortalece la lectura alcista. Con este avance, Bitcoin quedó prácticamente en el nivel equivalente a una recuperación del 50% desde los mínimos del último mercado bajista.
Según Ferrer, ese umbral "históricamente distingue un rebote pasajero del inicio de un nuevo ciclo alcista". La ruptura de u$s85.000, por lo tanto, no garantiza que haya comenzado una nueva etapa, pero sí activa una señal que el mercado no puede ignorar.
El momento actual de Bitcoin (generado con IA)
Bitcoin desafía a la Fed y a las tasas altas
La recuperación se produjo en un escenario global poco favorable para los activos de riesgo. Bitcoin avanzó pese a la suba de tasas de la Reserva Federal (Fed), los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense cerca del 5% y el revés legislativo sufrido por el CLARITY Act en el Congreso de Estados Unidos.
Para Carolina Gama, country manager de Bitget para Latinoamérica, la capacidad del activo para superar los u$s85.000 dentro de ese contexto es una señal relevante, aunque todavía no representa una desconexión definitiva respecto del escenario macroeconómico.
"Estos riesgos ya eran ampliamente conocidos, mientras que una mayor demanda en el mercado spot y en los ETF dio a Bitcoin suficiente apoyo para absorberlos", señala Gama a iProUP.
El 18 de septiembre, cuando subió 5,9% y registró su mayor avance diario desde el 21 de agosto, los ETF spot estadounidenses recibieron entradas por u$s433 millones. Esa demanda permitió que el precio recuperara primero los u$s77.100 y luego superara los u$s81.300, techo del rango anterior.
Este último nivel tenía una relevancia particular: alrededor de 1,23 millones de BTC habían cambiado de manos entre u$s77.100 y u$s81.300 durante el mes previo. Al superar esa zona, una porción considerable de los compradores que estaba cerca de su punto de equilibrio volvió a quedar en terreno positivo.
El costo promedio de los participantes activos del mercado se ubica alrededor de u$s76.677, mientras que el de los tenedores de corto plazo está en torno a u$s71.600. Con Bitcoin por encima de u$s86.000, ambos grupos acumulan ganancias, lo que mejora la estructura del mercado, pero también aumenta el incentivo para tomar beneficios.
El riesgo detrás de la suba de Bitcoin
La recuperación no estuvo explicada exclusivamente por compras genuinas. La ruptura de las resistencias también provocó el cierre forzado de numerosas posiciones bajistas.
El 18 de septiembre se liquidaron posiciones cortas por más de u$s562 millones en el mercado cripto, de las cuales u$s259,2 millones correspondieron a pares vinculados con Bitcoin. Esas liquidaciones obligaron a los vendedores a recomprar BTC, acelerando la suba.
"Parte del avance es compra forzada y no posicionamiento nuevo", advierte Ferrer. Para considerar confirmada la ruptura, el especialista sostiene que harán falta cierres diarios por encima de u$s85.000, compras netas agresivas en el mercado spot, entradas sostenidas en los ETF y una evolución saludable del interés abierto.
Aquí aparece el principal riesgo de corto plazo. Durante la primera etapa del salto, el interés abierto en futuros y contratos perpetuos, medido en Bitcoin, disminuyó mientras subía el precio. Esa combinación sugería que el movimiento no estaba sostenido por una acumulación excesiva de apuestas apalancadas.
Sin embargo, Gama señala que la composición empezó a cambiar después de la ruptura. El interés abierto volvió a crecer, incluso luego de las importantes liquidaciones de posiciones cortas, mientras que las tasas de financiamiento o funding también subieron.
"Esto sugiere que está entrando nuevo apalancamiento en el mercado a medida que los traders buscan aprovechar la ruptura. Bitcoin está resistiendo la presión macroeconómica, pero la subida también se está volviendo cada vez más apalancada", afirma la experta.
La diferencia es decisiva. Y es que una suba impulsada por compras spot y flujos hacia los ETF suele tener una base más sólida. En cambio, cuando el precio depende cada vez más de posiciones financiadas, aumenta la vulnerabilidad ante una liquidación en cadena si Bitcoin empieza a retroceder.
Para Gama, si la demanda spot y de los ETF continúa mientras el apalancamiento se estabiliza, la recuperación conservará una estructura saludable. Pero si el interés abierto y el funding crecen más rápido que las compras al contado, aumentará el riesgo de una corrección provocada por el propio exceso de apuestas alcistas.
El nivel que Bitcoin debe defender
La primera condición para sostener la señal alcista es cerrar diariamente por encima de u$s85.000. Ese nivel debe transformarse en soporte para confirmar que la oferta acumulada fue absorbida y que la ruptura no fue solamente consecuencia de un short squeeze.
La segunda referencia se encuentra en u$s84.000. Si Bitcoin pierde ese precio, ingresaría en una zona con poca oferta entre u$s82.500 y u$s84.000. Esa baja concentración puede acelerar tanto los movimientos ascendentes como los descensos.
En ese escenario, Ferrer advierte que la cotización podría retroceder rápidamente hacia la antigua resistencia comprendida entre u$s81.300 y u$s82.500. Allí aparecería una nueva prueba para los compradores que impulsaron la última recuperación.
Más abajo, los u$s77.100 continúan siendo la frontera estructural. Para Ferrer, la tesis alcista solamente quedaría invalidada con un cierre diario por debajo de ese valor. Antes de llegar allí, el mercado encontraría otra zona sensible entre u$s73.800 y u$s75.000, donde se concentra liquidez y se ubica cerca del costo promedio de compra de cerca del costo promedio de compra de Strategy.
El escenario macro tampoco desapareció. Ferrer señala que la Fed anticipa nuevas subas y que el rendimiento real del bono estadounidense a diez años se encuentra en 2,68%, por encima del 2,5% que suele actuar como freno para Bitcoin.
Las próximas pruebas serán el vencimiento de opciones del 25 de septiembre y la publicación del índice de precios de gastos de consumo personal (el PCE, una de las medidas de inflación preferidas por la Fed) el 30 de septiembre.