Argentina acelera su crecimiento dentro del negocio mundial del litio gracias al avance de proyectos, nuevas inversiones y un fuerte aumento productivo que podría convertir al país en el segundo productor global próximamente.

Según proyecciones de Rystad Energy, las exportaciones mineras argentinas estarán dominadas primero por el cobre, aunque el litio seguirá expandiéndose rápidamente mediante operaciones que incrementarán la capacidad local durante los próximos años.

Actualmente, Argentina ocupa el cuarto lugar mundial en producción de carbonato de litio equivalente, conocido como LCE, la métrica utilizada internacionalmente para medir uno de los minerales críticos más demandados globalmente.

El litio ganó relevancia estratégica durante la transición energética por su elevada densidad energética y su utilización creciente dentro de baterías para vehículos eléctricos, almacenamiento estacionario y múltiples desarrollos tecnológicos asociados.

Argentina acelera y ya desafía a Chile

"Los datos recientes sobre producción global de litio dejan algo claro: el mercado ya está altamente concentrado y dominado por pocos actores, con Australia, Chile, China y la Argentina liderando la oferta", escribió Ernesto Díaz, vicepresidente senior para América Latina de Rystad Energy.

El analista señaló que Argentina podría ubicarse junto a Australia entre los mayores productores globales hacia 2030 gracias al crecimiento de proyectos upstream, mientras la industria de baterías seguiría concentrada principalmente en China.

Según datos recientes de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, el país produjo durante 2025 unas 116.000 toneladas de carbonato de litio equivalente, consolidando su crecimiento dentro del mercado internacional de minerales críticos estratégicos.

Díaz proyectó además que Argentina superará la producción chilena durante 2029 y posteriormente desplazará a China en 2031, consolidando un fuerte crecimiento sostenido dentro del negocio global vinculado al litio y las baterías.

Marcela Hernando, exministra de Minería del gobierno chileno de Gabriel Boric, reconoció que Chile perdió dinamismo frente a Argentina, aunque Cochilco (Comisión Minera del Cobre) proyecta que el sobrepaso productivo recién ocurrirá hacia el año 2035.

Según Cochilco, Argentina alcanzaría entonces una producción de 415.000 toneladas de LCE, aunque el secretario de Minería argentino, Luis Lucero, elevó esa estimación hasta unas 600.000 toneladas presentadas en foros internacionales recientes.

La mejora productiva coincidió además con una fuerte recuperación de precios internacionales, ya que el litio pasó desde menos de u$s11.000 por tonelada durante septiembre y octubre de 2025 hasta u$s18.000 en abril.

Firmas como Fast Markets, BMI y Trading Economics vincularon la suba reciente con la recuperación de la demanda asiática de baterías para vehículos eléctricos y con demoras operativas y logísticas en la oferta mundial.

El litio también mueve la pelea global

China continúa siendo el principal destino del litio argentino tras absorber gran parte de las exportaciones realizadas durante 2025, según datos publicados recientemente por la Secretaría de Minería de la Nación en un compendio oficial.

La disputa por los minerales críticos pasó a ocupar un lugar central dentro de la rivalidad geopolítica entre Estados Unidos y China, particularmente en la región integrada por Argentina, Chile y Bolivia.

La politóloga Thea Riofrancos señaló que ocurrió un cambio tectónico regional, ya que varios gobiernos sudamericanos pasaron desde administraciones de izquierda hacia espacios políticos actualmente más cercanos a Washington.

Según Riofrancos, Argentina, Chile y Bolivia, integrantes del Triángulo del Litio que concentra más de la mitad de los recursos mundiales, quedaron bajo gobiernos de derecha más alineados actualmente con Washington que con Beijing.

Brasil, pese a la política exterior equilibrada promovida por Luiz Inácio Lula da Silva, también avanzó en acuerdos para abastecer de tierras raras a Estados Unidos, un segmento históricamente controlado por China.

El nuevo escenario geopolítico modifica además la disputa internacional por minerales estratégicos utilizados en baterías, movilidad eléctrica, tecnología avanzada y sistemas energéticos, sectores donde China mantiene todavía una posición dominante.

El debate sobre fabricar baterías en Argentina

Ernesto Díaz planteó que Argentina debe definir si avanza hacia una integración vertical vinculada a baterías o si prioriza consolidarse como proveedor competitivo global de carbonato e hidróxido de litio para mercados internacionales.

Joe Lowry, fundador y CEO de Global Lithium, coincidió con Díaz al considerar que Argentina debería profundizar primero su producción de litio grado batería antes de intentar competir directamente con China dentro del negocio industrial.

Como fundamentos centrales para sostener esta estrategia enfocada en el upstream y el procesamiento químico, Ernesto Díaz enumeró los siguientes puntos clave:

Díaz sostuvo que Argentina "debería profundizar su posicionamiento en la producción de litio grado batería, en lugar de intentar competir aguas abajo con China", priorizando las ventajas productivas ya consolidadas dentro del mercado internacional del litio.

Según Ernesto Díaz, "competir con China en baterías no es solo una cuestión de recursos, sino de ecosistema industrial completo. Argentina tiene una oportunidad histórica, pero el camino más eficiente es consolidarse como proveedor estratégico global de litio procesado".

El especialista concluyó además que "no es subir en la cadena por aspiración, sino por competitividad", remarcando que el desarrollo argentino debería enfocarse principalmente donde posee ventajas productivas concretas.

La apuesta argentina que desafía a China

Sergio Barón, ingeniero electrónico argentino y cofundador de Dynami Battery Corp, cuestionó la visión de Ernesto Díaz al considerar erróneo asumir que la tecnología vinculada a baterías de litio permanece completamente consolidada e inalcanzable.

En 2025, Dynami recibió un financiamiento de u$s200.000 por parte de la National Science Foundation de Estados Unidos destinado al desarrollo de solventes ecológicos para electrodos de baterías de ion de litio.

Barón afirmó que la empresa patentó una tecnología que permite multiplicar por cinco la velocidad de carga y aumentar un 140% la vida útil de las baterías sin alterar las líneas industriales existentes.

El emprendedor explicó que el avance tecnológico se alcanzó mediante cambios sobre los electrodos, considerados la ruta utilizada por los iones de litio durante procesos de carga y descarga dentro de las baterías actuales.

Según Barón, el subsidio estadounidense permitió además reemplazar solventes "tóxicos y caros" utilizados tradicionalmente durante la manufactura de baterías, incorporando microestructuras biodegradables elaboradas únicamente mediante componentes de origen vegetal.

El empresario argentino sostuvo incluso que desarrollaron "el primer electrodo vegano", capaz de modificar sustancialmente el funcionamiento de baterías modernas sin alterar infraestructura industrial ni sistemas productivos actualmente utilizados por grandes fabricantes globales.

El emprendedor también mencionó evaluaciones sobre una patente comparable presentada por Tesla, en las que Pradyumma Gupta sostuvo que la principal innovación en baterías reside en la microestructura de los electrodos más que en la química utilizada.

Pradyumma Gupta dirige Infinita Lab e Infinita Materials, asesora empresas sobre nanomateriales, captura de CO2 y manufactura avanzada, además de colaborar con el ejército estadounidense en desarrollos aplicados a movilidad eléctrica y materiales resistentes.

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