El ecosistema de los activos del mundo real (RWA, por sus siglas en inglés) alcanzó un punto de madurez al superar los u$s17.000 millones en capitalización activa a nivel global durante abril.
En Argentina, este modelo se presenta como alternativa para canalizar inversiones en un contexto de restricciones cambiarias y volatilidad. Las cifras son prometedoras:
- El mercado inmobiliario está valuado en más de u$s250.000 millones. Tokenizar un 5% implicaría un negocio de u$s12.500 M
- El mercado de deuda supera los u$s100.000 M en circulación. Se pueden sumar otros u$s5.000 millones a los u$s10.000 millones
- El país exporta más de u$s40.000 M anuales en soja, maíz y trigo. La digitalización de contratos de exportación añade entre u$s2.000 y u$s4.000 millones
Además, Argentina se posicionó como un referente regulatorio en América Latina luego de que la CNV lanzara normativas clave en 2025: entornos de prueba (sandbox) regulatorios para explorar y brindar seguridad jurídica a este sector.
Tokenización de activos: el negocio en Argentina
Una de las firmas que avanzó es Justoken, empresa que transforma materias primas y energía en activos digitales líquidos en la blockchain. Ya es la tercera mayor tokenizadora de commodities del mundo, con u$s1.700 M. Ariel Scalitier, CTO y cofundador, revela a iProUP que esperan terminar el año con u$s3.000 M en activos tokenizados.
Según el ejecutivo, la tendencia crece porque "permite generar nuevos modelos de negocios con activos reales: mercado secundario, garantías con mejores atributos y nuevas formas de financiamiento. Además, brinda ventajas desde el punto operacional ligado a la digitalización y automatización de procesos".
Pala Blockchain es otra de las grandes jugadoras. Rodolfo Vigliano, su CEO, remarca a iProUP que la ventaja central radica en "convertir un activo físico que está 'dormido' en una garantía financiera operativa sin necesidad de venderlo".
El nuevo 'Vaca Muerta' digital
"Hoy, un productor agropecuario con 1.000 toneladas de soja en un silo, valuadas en u$s350.000, puede obtener liquidez sin vender su grano ni recurrir a créditos con garantía personal o hipotecaria. El contrato de depósito se digitaliza en blockchain y se presenta ante un banco como respaldo para acceder a un préstamo", ejemplifica.
La clave técnica es que el token no funciona como criptomoneda: es el contenedor digital de un contrato, con derechos y obligaciones. El mismo principio se aplicar a energía y minería: cualquier activo físico cuya existencia pueda certificarse por un "oráculo" (depósito, planta, concesión o entidad certificante) puede transformarse en un contrato digitalizado que opere como garantía financiera.
Rafael de Ambrosi, CEO de Twin Finance, indica que la tokenización es una reingeniería de los mercados de activos reales. Además de la liquidez de "activos tradicionalmente ilíquidos", destaca otras ventajas: "El fraccionamiento abre la puerta a más inversores, la liquidación inmediata reduce riesgos de contraparte y la trazabilidad programable es clave en agro y energía".
Tokenización de activos: Vaca Muerta y litio
Diversas proyecciones dan cuenta del potencial de la tokenización:
- Según la Cámara Argentina Fintech y otras estimaciones, crecerá 26 veces para 2030 a nivel global, hasta los u$s15,6 billones, contra los u$s600.000 M de 2023
- Argentina puede llegar a los u$s300.000 millones para entonces, considerando la posibilidad de tokenizar inmuebles, commodities, deuda soberana y flujos de exportación
La oportunidad del país es inmensa. Scaliter argumenta que Argentina necesita "financiar grandes proyectos de infraestructura, ser competitiva, facilitar la gestión y descentralización de contratos, digitalizar la documentación, crear nuevos negocios, productos y servicios, facilitar el acceso a grandes y pequeños inversores".
También adelanta un gran potencial en energía, petróleo y gas, como el caso de YPF Luz, el mayor proyecto del mundo de tokenización de energía. La petrolera y Justoken sellaron una alianza para lanzar Enertoken y llevar activos energéticos a la blockchain pública XRP Ledger, con un valor inicial de u$s800 millones.
Sobre el potencial en nichos como el litio o Vaca Muerta, Vigliano sostiene que tradicionalmente necesitan una "inversión masiva" y los mecanismos tradicionales de financiamiento (crédito bancario, emisión de deuda, equity) son "lentos, caros y concentrados".
En cambio, afirma, la tokenización permite "digitalizar contratos sobre producción futura o recursos ya extraídos, para usarlos como garantía ante entidades financieras y el mercado de capitales, sin que el activo tenga que venderse ni el productor pierda rentabilidad".
"Argentina tiene la tercera reserva mundial de litio y un polo clave en Vaca Muerta, junto a un marco legal que permite operar tanto por código civil como el régimen de valores negociables. La infraestructura tecnológica ya existe: lo que falta es que las entidades financieras se animen al primer piloto", anticipa.
De Ambrosi asgrega que la trazabilidad on-chain aporta transparencia y auditabilidad, alineándose con criterios de inversión responsable y atrayendo capital. "Esto permite convertir concesiones y reservas en instrumentos negociables, utilizarlos como garantía para acceder a liquidez internacional y crear mercados secundarios inexistentes hasta ahora".
Tokenización de activos: lo que viene
La Resolución 1069 de la CNV en el país proporciona el marco legal para que las empresas comiencen a emitir deuda y tokenizar activos industriales con seguridad jurídica, conectando la economía real con la liquidez del mercado cripto.
Esta ventaja competitiva atrajo la atención de desarrolladores globales que ven en el país un laboratorio ideal para testear soluciones de "TradFi 2.0" que luego se replican en otros mercados emergentes. Sin embargo, muchos aún no se muestran convencidos de cómo se respaldan esta clase de proyectos.
"Se necesitan los mismos controles que en el mundo real, se generan pruebas de existencia y transferencia para asegurar que el traspaso de la propiedad acontece simultáneamente en el mundo real y el digital", menciona Scalitier. En tanto, Vigliano advierte sobre la falta de información conceptual: "Muchos aún confunden tokenización con criptomonedas".
"El modelo que funciona es radicalmente distinto: el token no es un medio de pago, no es 'cripto', sino un documento legal digitalizado que genera un derecho directo sobre el activo físico", resalta.
El ejecutivo de Twin detalla limitaciones, como "la restricción de comercialización a Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV), la imposibilidad de integrar custodia con protocolos DeFi, la exclusión de instrumentos populares (fondos comunes de inversión abiertos) y un proceso de aprobación engorroso que desalienta a emisores pequeños".
Por otro lado, la CNV autorizó un sandbox en el que la tokenización de valores negociables es indirecta. Es decir, que primero debe registrarse el valor en una cuenta comitente y luego crear su representación digital para respetar las condiciones de emisión y registración definidas en la Ley 26.831 de mercado de capitales.
"La buena noticia es que la resolución abrió la puerta por el lado de los valores negociables y el Código Civil y Comercial ya permite operar con contratos privados tokenizados. Los dos tracks normativos existen. Lo que falta es que más entidades financieras den el primer paso", completa Vigliano.
De Ambrosi cree que Argentina tiene recursos estratégicos de escala global y que la tokenización es una vía para conectarlos con capital internacional en condiciones más competitivas. "El marco regulatorio ya existe, el desafío es simplificar su operatoria y educar al mercado para que la oferta encuentre una demanda capaz de absorberla", concluye.