El 2020 fue un año complejo, de muchos cambios a todo nivel. La forma de relacionarse con otros se vio atravesada por la distancia social, el cuidado de la salud incorporó los tapabocas como uso común y el paradigma de cómo se trabaja cambió totalmente. En lo que respecta al trabajo, la movilidad empresarial venía avanzando muy de a poco, pero la implementación masiva de este modelo era algo que nadie preveía en el corto o mediano plazo.

A medida que se construye una nueva normalidad, las compañías de Latinoamérica y del mundo se adaptan a las nuevas reglas del trabajo. Producto de los aprendizajes que nos dejó la pandemia y de los desafíos que aún tenemos por delante, Citrix Latinoamérica comparte una serie de predicciones de cara a 2021 que ayudarán a las empresas a organizar sus prioridades de cara a un nuevo año.

1. ¿Regresar o no a la oficina?

De a poco el regreso a las oficinas comienza a verse más cercano, pero ¿cómo será? La oficina tal como se la conocía no parece ser la que se verá en 2021. Se verán esquemas híbridos de trabajo que combinarán actividades en la oficina y trabajo remoto. La oficina se convertirá en un espacio de colaboración donde se aprovecharán las instancias de reunión para crear con otros, innovar, beneficiarse del pensamiento grupal, socializar, evaluar dónde se está y definir cursos de acción. En definitiva, la oficina ya no es el único lugar desde el cual se puede trabajar.

2. UX y bienestar digital como áreas clave para TI

La experiencia del usuario (UX) y el bienestar digital tuvieron varios obstáculos que sortear a lo largo del 2020. Y la tecnología puede ser uno de ellos, o ser un habilitador.

En 2021 las empresas se enfocarán en mejorar la forma en que sus empleados trabajan para liberar todo su potencial y mejorar también su relación con la tecnología. Las tecnologías que realmente podrán contribuir a evitar el burn out y potenciar la productividad serán aquellas que trabajen a favor de los empleados ayudándolos en su jornada diaria, eliminado el ruido, promoviendo un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral y guiándolos para cumplir sus objetivos.

3. Tecnologías "As a Service" continuarán apoyando a los negocios de la región

Durante la pandemia fue la forma más fácil de adquirir tecnologías vitales para implementar el teletrabajo de forma rápida al implicar sólo la suscripción a un servicio en contraposición a adquirir un producto y todo el ciclo de compra que conlleva. Eso llevó a este modelo a consolidarse mucho más. En 2021 este modelo va a continuar, beneficiando a las empresas de su escalabilidad para adaptarse a los requerimientos de TI que puedan ir cambiando a lo largo del año según las necesidades del negocio pero también de la coyuntura local.

4. Talento sin fronteras

Al confirmar que las personas no necesitan estar en la oficina corporativa para ser productivas comenzará a ampliarse y hacerse efectiva la posibilidad de contratar empleados de otras ciudades. El talento dejará, cada vez más, de restringirse a una locación física específica a medida que el trabajo remoto siga creciendo y se incorporen nuevas formas de medir y planificar el trabajo de los empleados.

Gracias a la virtualidad se contrata a gente que vive muy lejos de las oficinas

5. Nubes múltiples e híbridas

En 2021 los entornos híbridos de nubes múltiples continuarán creciendo. Esto sucederá porque las empresas continuarán buscando formas de disminuir su dependencia de los centros de datos (modelo basado en Capex) y confían cada vez más en los proveedores de nube para una mayor velocidad y flexibilidad (modelo basado en Opex), en sintonía con las necesidades de la nueva normalidad.

6. Las tecnologías inteligentes se volverán clave en los espacios de trabajo

El espacio de trabajo digital ya no es suficiente. La vida laboral actual requiere sumarle inteligencia y si bien se habla desde hace tiempo de la incorporación de tecnologías inteligentes en el trabajo, ahora es real. La inteligencia artificial y las técnicas de machine learning permitirán aprender la forma en que cada empleado trabaja y customizar tanto el espacio como su experiencia de trabajo. Será posible automatizar tareas repetitivas y guiar a los empleados dentro de un flujo de trabajo organizado.

Asimismo, el aprendizaje automático reforzará la seguridad al aprender a diferenciar el comportamiento normal de cada empleado de posibles ataques.

7. El foco de la seguridad (más que nunca) tiene que ser el usuario

Con esquemas de trabajo donde los empleados están distribuidos en diferentes lugares la superficie de ataque se amplió, las redes y dispositivos utilizados se diversificaron y las vulnerabilidades aumentaron. Crear un perímetro de seguridad alrededor del usuario sin entorpecer la forma en que trabaja es muy importante. Y contar con una arquitectura Zero Trust permitirá validar constantemente que el perímetro de seguridad continúe íntegro; esto lo logra al analizar y comprobar la identidad de las personas, analizar su contexto y sus comportamientos.

El uso de la nube es vital para la nueva normalidad

8. En un esquema de trabajo distribuido la conectividad es clave

Con el trabajo remoto consolidándose, las empresas deben poder manejar el tráfico distribuido. De hecho, la conectividad fue uno de los principales problemas durante la pandemia dificultando el trabajo de los empleados. Un mayor enfoque en SASE (Secure Access Service Edge) permitirá garantizar el acceso seguro a Internet para los trabajadores remotos. Es hora de volver a rediseñar la red con un enfoque inteligente y seguro. Incorporar inteligencia también a nivel de la red permite no solo un monitoreo y análisis continuo del comportamiento de las aplicaciones y del usuario, sino también una alta disponibilidad, rendimiento, y detección de anomalías.

9. Los nuevos planes de continuidad del negocio

Muchas cosas han pasado de enfocarse en el hardware a estar definidas por software. Los planes de continuidad del negocio pre pandemia tenían un mayor foco en proteger el datacenter, tener backups, garantizar el suministro de energía, entre otros. Los nuevos planes, a partir de los desafíos de 2020, se centrarán en garantizar el acceso de la fuerza laboral a los datos que necesitan para trabajar sin importar donde estén. Y la clave para eso es el software, la nube, las herramientas de colaboración y los espacios de trabajo digitales.

10. El nuevo futuro del trabajo

No hay dudas de que en 2020 se aceleró la llegada de una mayor movilidad empresarial y flexibilidad laboral a las empresas de Latinoamérica. Sin embargo, si hay que definir en una escala en qué nivel de trabajo remoto se está (siendo 1 el más básico y 5 el más avanzado), la actual situación es el nivel 1. Lo que se verá a partir de 2021 es incorporar tecnologías donde se verá un impacto real en la productividad y en la experiencia de usuario llevando a la movilidad que hoy se tiene a nuevos y mejores niveles. Este proceso de mejoras incrementales traerá mayor automatización, organización, personalización y grandes contribuciones al bienestar digital.

En este sentido, es momento de repensar al espacio de trabajo, de romper definitivamente las ataduras que lo vinculan a lugares específicos y llevarlo al siguiente nivel, según especificó un artículo del sitio mba.economia.com

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