El Banco Ciudad baja la tasa para refinanciar deudas en mora, pero hay un requisito que deja afuera a quien compró dólares

La entidad porteña lanzó una tasa del 28% para quienes estén en mora, pero impone condiciones que dejan afuera a muchos deudores
Por VGB
Finanzas 4.0
18.09.2026 • 09:49hs • Finanzas 4.0

El Banco Ciudad anunció una reducción al 28% de Tasa Nominal Anual para refinanciar deudas en mora, en el marco del Programa de Desendeudamiento Familiar de la Ciudad de Buenos Aires.

Según informó la entidad, se trata de la tasa más baja del mercado para este tipo de refinanciaciones.

La medida alcanza a tres productos: préstamos personales, consumos con tarjeta de crédito y microcréditos.

Los plazos de refinanciación se extienden desde 24 hasta 60 meses, en el marco de la Ley 6959 de la Legislatura porteña, reglamentada por el Gobierno de la Ciudad.

Para dimensionar el alivio, conviene compararla con el resto del sistema. El Banco Nación había bajado del 35% al 29% la tasa de una de sus líneas de refinanciación a comienzos de septiembre de 2026. El Banco Provincia ofrece esquemas desde el 31% para perfiles de menores ingresos. Y la Tasa Efectiva Anual de un préstamo personal bancario común fue del 89,2% en agosto, según la consultora 1816.

Los cinco requisitos para acceder

Todos son excluyentes, hay que cumplirlos simultáneamente:

El plazo para adherirse vence el 13 de octubre de 2026.

Las cinco exclusiones

Acá está la letra chica que puede sorprender a más de un interesado:

Esa última condición es la más llamativa y merece atención especial. En un país donde la compra de divisas es una práctica de ahorro extendida y donde el cepo para personas humanas se eliminó en abril de 2025, el requisito implica que el comportamiento cambiario del deudor define su elegibilidad.

Lucía Bramante, abogada especializada en derecho del consumidor, explica la lógica detrás de esa exclusión: "El criterio busca distinguir al deudor que no pudo pagar del que eligió no pagar. Si alguien compró dólares mientras acumulaba mora, el programa interpreta que tenía capacidad de pago y la destinó a otra cosa. Es defendible desde la asignación de recursos públicos, pero también deja afuera a mucha gente que compró cien dólares para protegerse de la inflación mientras se atrasaba con la tarjeta. Son dos situaciones muy distintas que la norma trata igual".

Destino de los fondos y canales de tramitación

El destino está limitado: los fondos solo pueden usarse para cancelar obligaciones con el Banco Ciudad o con otros bancos supervisados por el BCRA.

Eso deja explícitamente afuera un segmento enorme: las deudas contraídas con billeteras virtuales o financieras no bancarias, donde los niveles de incumplimiento crecieron de manera mucho más pronunciada. La mora en entidades no financieras ronda el 30%, contra el 12,8% del sistema bancario.

Dicho de otra forma, quien debe en Mercado Pago, Ualá o una financiera de barrio no puede usar este programa para saldar esa deuda.

La tramitación se realiza a través de los canales habituales del banco: el chatbot BIT en WhatsApp, la banca telefónica al 0800-22-20400, los oficiales de cuenta y las sucursales de la entidad.

Hay además una línea adicional prevista en la ley: a través de Ciudad Microempresas, el banco lanzará un esquema destinado a emprendedores y trabajadores informales con deudas pendientes ante la entidad al 1° de junio de 2026, con los mismos requisitos generales y alcance para quienes acumulen entre 60 y 180 días de mora.

El efecto real de bajar la tasa

El contexto sugiere que es una mejora real pero acotada.

Un informe del Banco Nación difundido el 14 de septiembre de 2026 sostuvo que la mora "todavía no da señales de normalización", y detectó que los pagos mensuales de deuda pasaron de representar el 9,1% de la masa salarial a más del 24%.

A eso se suma un dato de la consultora Econviews: el 48,5% de quienes regularizaron su situación volvió a caer en mora dentro de los 12 meses siguientes.

Ese porcentaje es el que pone en perspectiva cualquier programa de refinanciación. Prácticamente uno de cada dos deudores que se pone al día vuelve a atrasarse en menos de un año.

Martín Cabezas, consultor especializado en crédito al consumo, señala dónde está el límite del esquema: "Bajar la tasa del 35% al 28% mejora concretamente la cuota mensual, eso no está en discusión. Pero el requisito de que la deuda represente más del 30% del ingreso familiar te dice quién es el destinatario: alguien cuyo presupuesto ya está desbordado. Refinanciar a 60 meses le da aire, pero si el ingreso real no mejora, el problema vuelve. La refinanciación compra tiempo, no capacidad de pago".

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