La irregularidad en los préstamos de las familias argentinas llegó al 12,1% en abril, el nivel más alto desde 2004, con una suba de más de 8 puntos porcentuales en apenas un año, cuando el indicador estaba en 3,7%. En el sector no bancario (fintech, tarjetas de supermercado, mutuales) la situación es peor y la mora roza el 25%.
Detrás de esos porcentajes hay personas concretas con cuotas impagas acumuladas. Entre diciembre de 2023 y enero de 2026, la deuda total de las familias en el sistema bancario creció 5,3 veces. Los préstamos personales aumentaron 9 veces y las tarjetas de crédito 3,4 veces. Las tasas de interés reales llegaron al 5,2% mensual en tarjetas durante el segundo semestre de 2025, niveles incompatibles con los ingresos disponibles de la mayoría de los hogares.
El resultado es que quienes tomaron crédito para pagar deudas previas –circuito que los analistas identifican como el más peligroso– terminaron con obligaciones que el interés compuesto hizo crecer más rápido que cualquier posibilidad de pago.
Banco Nación ofrece el plan más ambicioso
El Banco Nación lanzó la respuesta más amplia del sistema. A partir del 29 de junio, habilitó una línea para refinanciar deudas de consumo (tanto en pesos como en modalidad UVA) en hasta 120 cuotas mensuales. Es decir, 10 años para saldar lo que hoy no se puede pagar.
La línea está dirigida a clientes categorizados como riesgo medio, alto e irrecuperable. Pueden acceder trabajadores en relación de dependencia, jubilados y pensionados que cobren sus haberes en el BNA, pero también autónomos, monotributistas y quienes no acrediten sueldo en la entidad.
La tasa nominal anual es del 12% para quienes cobran su sueldo en el Nación y del 14% para el resto, ambas con ajuste UVA. El banco aclara que para mantener la tasa preferencial, el cliente deberá conservar la acreditación de haberes en la entidad durante toda la vida del préstamo.
Los planes de rescate de los bancos para paliar la mora récord
Además, existe una opción de cobertura por el índice de variación salarial (CVS): "Si la cuota ajustada por inflación supera la evolución del sueldo, se aplica el techo salarial como referencia", precisa el contador Rodrigo Sánchez a iProUP. Dicho de otro modo, la cuota no puede crecer más rápido que el sueldo.
El BNA también mantiene otras dos líneas activas:
Qué líneas tienen Banco Ciudad y Banco Provincia
La Legislatura porteña aprobó el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal con apoyo de casi todos los bloques, excepto La Libertad Avanza. El programa deberá ser reglamentado por el jefe de gobierno Jorge Macri antes de entrar en vigencia, y será el Banco Ciudad quien otorgue los préstamos.
Las condiciones del plan porteño son las más restrictivas de los tres. Solo pueden acceder personas que cumplan las siguientes condiciones:
- Domicilio real en la Ciudad de Buenos Aires durante los últimos dos años
- Ingresos familiares inferiores a 10 salarios mínimos (hoy $3.678.000)
- No tengan más de un inmueble
- No hayan comprado dólares mientras acumulaban la deuda
La tasa nominal anual tiene un tope del 35% y el plazo mínimo de devolución es de 24 cuotas.
Los beneficiarios deben estar clasificados en Situación 2 o 3 en la Central de Deudores del BCRA al 1° de junio de 2026, es decir, con atrasos de entre 60 y 180 días. "Quienes están en mora más avanzada quedan fuera del programa porteño", aclara Sánchez.
El Banco Provincia opera con lógica diferente. La línea general para clientes con mora temprana ofrece hasta 72 meses con una TNA del 83,47% y un costo financiero total (CFT) del 124,11%.
Para los sectores de menores ingresos (hasta cuatro salarios mínimos) la tasa baja al 41,67% anual. Para Pymes que tienen cuenta en la entidad, la TNA es del 41%.
Qué pasa con los bancos privados
Mientras la banca pública mueve fichas con programas de refinanciación masiva, los bancos privados mantienen una postura diferente. En ese grupo prefieren resolver caso por caso, en silencio.
Una fuente del sector financiero privado explicó que las entidades trabajan hace meses con sistemas de alerta temprana, refinanciación y seguimiento para evitar que los atrasos escalen. "La mora está lentamente bajando", advierte a iProUP la analista financiera Belén Ferrer.
Lo que sí reconoce el sector privado es que en casos de mora avanzada (más de 90 o 180 días) algunas entidades llegan a ofrecer quitas de capital y condonación parcial de intereses si el cliente demuestra voluntad real de pago. Esa negociación, sin embargo, no está garantizada ni publicada, ya que es necesario pedirla.
Desde el Gobierno nacional y los propios bancos privados hay resistencia a que los programas de refinanciación se conviertan en regla general, argumentando que este tipo de iniciativas puede impactar negativamente en el otorgamiento de nuevos créditos en el sistema.
Hay un segmento de deudores que ninguno de estos planes cubre. Son aquellos que deben dinero a billeteras virtuales, tarjetas de supermercado, mutuales y financieras no bancarias.
La morosidad en entidades no bancarias llegó al 24,6% a fines de 2025, más del doble que el año anterior. Todos los programas de refinanciación lanzados –tanto por el Nación, como por Provincia y Ciudad– aplican exclusivamente a deudas con entidades financieras reguladas por el BCRA. Una deuda en Mercado Crédito, en la tarjeta del supermercado o en una mutual no es elegible para ninguno de estos planes.
Para ese universo de deudores, la única opción es negociar directamente con el acreedor o buscar asistencia jurídica. Es, paradójicamente, el segmento en el que se registra la mora más alta y el Estado no llega con ninguna solución estructurada.
La trampa de refinanciar sin corregir el problema de fondo
Refinanciar una deuda en 120 cuotas puede reducir el monto de la cuota mensual a algo manejable. Pero si la causa del problema original fue tomar más crédito del que los ingresos podían absorber, extender el plazo a 10 años no resuelve el desbalance de fondo. Simplemente es patear la pelota (o el problema) para adelante.
La consultora Qaly identificó el sobreendeudamiento previo como el principal predictor de la irregularidad crediticia actual. La recuperación económica, medida por el EMAE, tiene menor capacidad explicativa sobre la mora porque favorece a sectores exportadores y de commodities, pero no a los hogares más endeudados.
Dicho de otra forma: la Argentina puede crecer y el incumplimiento de las familias puede seguir subiendo al mismo tiempo, porque son fenómenos que no se resuelven en el mismo circuito.
El plan del Banco Nación, el del Provincia y el del Ciudad dan tiempo. Si ese tiempo alcanza para que los ingresos reales mejoren lo suficiente como para cerrar la brecha entre deuda y capacidad de pago, la refinanciación fue útil. Si no, dentro de tres años habrá otro récord de morosidad con los mismos deudores, ahora con contratos de 10 años encima. Y por lo expresado desde el gobierno nacional, la idea de "poner plata en el bolsillo de la gente" no corre.