Impulsan nuevas opciones para aliviar compromisos financieros, con alternativas que prometen cuotas menores y mejor acceso al sistema crediticio
25.08.2026 • 10:12hs • Desendeudamiento
Desendeudamiento
Más de 200.000 argentinos ya refinanciaron sus deudas en la banca pública: tasas, plazos y cómo acceder a cada plan
Las opciones que conviven hoy están bastante claras. Banco Nación tiene tres alternativas según el perfil del deudor:
- La primera es una línea que se ajusta por UVA más tasa fija, destinada a refinanciar préstamos al consumo en un plazo de hasta 120 meses.
- La segunda permite unificar deudas para quienes cobran su sueldo en la entidad y tienen cuotas vencidas allí, con una tasa nominal anual fija del 65%, plazo máximo de 72 meses y hasta $100 millones.
- La tercera es específica para saldos de tarjeta con hasta 90 días de atraso: hasta $10 millones, en 60 meses y con TNA del 35%.
Banco Provincia ofrece tasas atenuadas desde el 31% y plazos de hasta 6 años, con esquemas adaptados según el tipo de mora.
Para quienes necesitan refinanciar exclusivamente consumos de tarjeta, dispuso una línea a 60 cuotas con tasa del 41% anual que además permite mantener operativo el plástico por el margen remanente.
Banco Ciudad opera dentro del Programa de desendeudamiento familiar y personal, creado por ley porteña.
El nuevo préstamo tiene como destino exclusivo la cancelación de deudas, un plazo mínimo de devolución de 24 meses y una TNA fija que no puede superar el 35%.
¿Cuánta gente se anotó realmente en estos planes?
Los números de adhesión que informaron las tres entidades permiten dimensionar el alcance real de las medidas.
En Banco Nación, las 91.496 operaciones corresponden a 81.377 clientes por un total de $427.400 millones, con un ticket promedio de $4,7 millones por transacción. El desglose por situación muestra que 60.327 altas fueron de deudores ya en mora, por $302.400 millones, mientras que la cartera con premora -atrasos de hasta 90 días- sumó 1.670 altas por $21.200 millones. La línea específica para refinanciar tarjetas en premora registró 29.499 operaciones por $103.800 millones.
En Banco Provincia, las más de 100.000 operaciones de 2026 totalizan más de $390.000 millones, con un 96% correspondiente a personas físicas y solo un 4% a empresas.
En Banco Ciudad, las refinanciaciones superaron las 10.500 dentro del marco que establece la ley porteña.
¿Refinanciar mejora tu situación en el Veraz?
No de forma inmediata, y este es el punto que más confusión genera entre quienes acceden a estos planes.
Santiago Bausili, presidente del Banco Central, explicó en conferencia de prensa que el perfil crediticio de un cliente que entró en mora no mejora de un día para el otro: lleva alrededor de nueve meses de buen comportamiento de pago para volver a una categoría normal.
Hay además un detalle técnico que conviene tener presente: una refinanciación se registra en el sistema como un crédito reestructurado, no como un pago normal. Estar al día con la cuota de la refinanciación no equivale, a efectos del scoring, a haber pagado el préstamo original en tiempo y forma.
Eso significa que el beneficio inmediato de refinanciar es de caja -una cuota más baja y un plazo más largo- pero la recuperación del acceso al crédito en condiciones normales toma tiempo aunque se cumpla puntualmente.
¿Alcanza con estos planes para resolver el problema?
Los números del sistema sugieren que no, al menos por ahora.
La irregularidad en los créditos a familias alcanzó el 12,8% y superó el 16% en las líneas personales, según los datos del BCRA correspondientes a junio de 2026. El dato mostró estabilidad respecto de meses anteriores, pero no una reversión.
La lógica de estos programas es sustituir deuda cara por deuda más barata y más larga: el deudor toma un crédito a tasa menor para cancelar obligaciones que devengan intereses punitorios. Eso mejora la ecuación mensual del hogar y saca la deuda de la categoría de mora activa.
El límite del esquema es que no resuelve el problema de origen: si el ingreso no alcanza para cubrir los gastos corrientes, alargar el plazo a diez años reduce la cuota pero extiende el compromiso durante una década.
Mientras tanto, el Gobierno se mantiene sin intervenir con medidas de alivio generalizadas, y desde el sector financiero buscan resolver los atrasos para reactivar la originación de crédito privado, hoy frenada por el riesgo de cartera.