Puntos importantes
El financiamiento digital sigue en el centro del debate económico argentino. Mariano Biocca, director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, salió a explicar en detalle cómo funciona el crédito que ofrecen las billeteras virtuales y por qué considera un error poner un techo a las tasas de interés.
En diálogo con TN, precisó que el monto promedio de un préstamo otorgado por una fintech ronda los $500.000, mientras que en una entrevista con Infobae en Vivo amplió el panorama sobre la mora, la regulación del sector y el perfil de los usuarios que hoy acceden a este tipo de financiamiento.
Las declaraciones llegan en un momento sensible: la morosidad crece, el Gobierno bonaerense abrió una investigación contra varias billeteras y, en paralelo, se profundiza la disputa entre bancos y fintech por otro terreno clave, el de las cuentas sueldo.
Cuánto presta en promedio una billetera virtual
Según explicó Biocca a TN, el crédito digital tiene características muy distintas al bancario tradicional: "El monto promedio de un crédito otorgado por una billetera está en torno a los 500.000 pesos y el monto promedio de un crédito otorgado por un banco está en torno al millón y medio", aseguró.
El directivo remarcó que estos créditos nunca estuvieron pensados para devolverse en 365 días, sino en plazos mucho más cortos: 14, 21 o 30 días, según el producto y el perfil del usuario.
Esa lógica de plazos breves explica, en parte, por qué el costo financiero total de estos préstamos suele resultar mucho más alto que el de un crédito bancario cuando se lo anualiza. Biocca fue claro al respecto: "Todos los casos que nos terminan dando un costo financiero total tan elevado son siempre adelantos muy cortos de dinero".
Es decir, la comparación directa entre una tasa anualizada de una fintech y la de un banco puede resultar engañosa si no se tiene en cuenta la duración real del financiamiento.
El director de la Cámara Fintech también vinculó el tamaño del préstamo con el tipo de usuario al que apunta el sector: personas con ingresos informales o con dificultades históricas para acceder a la banca tradicional. "Que el monto sea menor tiene que ver con el tipo de personas a las que les están prestando las fintech", sostuvo.
Por qué la Cámara Fintech rechaza un techo a las tasas
Uno de los ejes centrales de la entrevista con Infobae fue el debate sobre la posibilidad de limitar por ley el costo del crédito digital, una discusión que ganó fuerza tras las denuncias por tasas que llegan al 700% anual.
Biocca advirtió que "toda la evidencia empírica, o sea, los casos de verdad que han aplicado techo al costo del financiamiento, el resultado inmediato fue una restricción en la cantidad de personas que acceden a ese crédito formal, no una restricción en la demanda".
Según su lectura, poner un límite a las tasas no elimina la necesidad de financiamiento de esos usuarios, sino que directamente los expulsa del circuito formal hacia alternativas menos transparentes. El directivo aclaró además un punto normativo poco conocido: "Argentina no tiene regulación de tasas" en la actualidad, aunque sí existe supervisión sobre el sector en su conjunto, tanto por parte del Banco Central como de la Comisión Nacional de Valores, según el tipo de actividad de cada empresa.
Biocca defendió también la transparencia del sistema actual, en el que un usuario puede comparar en simultáneo distintas ofertas de crédito desde su aplicación bancaria o su billetera, con información clara sobre monto, cuotas y plazo. "Hoy uno puede, como nunca antes en la historia del sistema financiero argentino, entrar a su aplicación bancaria o a su billetera y tener en simultáneo una gran cantidad de ofertas de crédito", señaló.
La mora en el crédito fintech: las cifras que preocupan
El otro dato central de la entrevista fue la morosidad. Biocca precisó que 2,4 millones de personas presentan incumplimientos con sus créditos fintech, una cifra que se enmarca en un fenómeno de mora crítica que también golpea a las billeteras virtuales.
"En la foto actual de nuestro país, nos encontramos con un volumen mucho más alto del común de personas que están con algún grado de retraso en el pago de las cuotas", admitió el director de la Cámara Fintech, aunque aclaró que la situación no es exclusiva del sector digital: "a todo el sistema financiero formal en general está atravesando una situación sensible".
El directivo también desestimó que existan prácticas de hostigamiento en la gestión de cobros, en medio del expediente que abrió la Provincia de Buenos Aires contra Mercado Pago y otras billeteras por presunto acoso y créditos abusivos.
"No es una práctica que realicen. De hecho, justamente al ser crédito formal, todas estas prácticas más vinculadas al hostigamiento y demás no son prácticas que suceden", afirmó, y agregó que cuando una fintech cede una cartera de deuda, firma cláusulas explícitas de no hostigamiento.
Sobre el riesgo de no pagar, fue enfático: "No hay peor situación para una persona que tome un crédito que después no lo puede pagar por todas estas implicancias negativas que estamos hablando del historial crediticio". Por eso, sostuvo, el objetivo de las empresas debería ser ofrecer alternativas que el usuario pueda efectivamente afrontar.
Un sector regulado que crece pese a las críticas
Más allá de las controversias por tasas y mora, Biocca insistió en un punto que la Cámara Fintech repite con frecuencia: el sector "está en su totalidad regulado", ya sea por el Banco Central o por la Comisión Nacional de Valores según el tipo de actividad.
Para el directivo, esa regulación es la que le permitió a las fintech convertirse en una vía de inclusión financiera para millones de personas que antes no tenían acceso al crédito formal. "El riesgo es inherentemente distinto, porque este sector lo que hizo fue acercarle propuestas de crédito formal a personas que generalmente desarrollan su vida en la economía informal", explicó.
En los casi diez años de trayectoria del ecosistema fintech local, según Biocca, ese fue precisamente el principal aporte del sector: sumar millones de personas al sistema financiero formal, algo que hoy convive con el desafío de sostener la disponibilidad inmediata del dinero.
"El dinero tiene que estar siempre disponible las veinticuatro horas del día en una cuenta corriente para que el usuario haga lo que quiera cuando quiera con su dinero", resumió, en referencia a uno de los pilares que explican el crecimiento sostenido de las billeteras virtuales en la Argentina.
Con la mora en niveles altos, el debate por un eventual techo a las tasas todavía abierto y la pelea por las cuentas sueldo lejos de resolverse, el crédito digital argentino atraviesa un momento bisagra: crece en volumen y en usuarios, pero también en escrutinio regulatorio y político.