El efectivo pierde terreno frente a las billeteras digitales y el 79% de los argentinos ya paga con QR

Un reciente estudio de Mastercard asegura que abonar con aplicaciones ya es parte de la vida cotidiana de los argentinos y destaca el rol de un rubro clave
Por iProUP
Finanzas 4.0
17.07.2026 • 21:01hs • Finanzas 4.0

Puntos importantes

Un 79% de los argentinos utilizó pagos digitales en los últimos seis meses, superando a la banca tradicional según un estudio de Mastercard.

El uso de billeteras digitales en el transporte público creció con el sistema QR, desplazando un 16% interanual el uso de la tarjeta SUBE.

El 94% de quienes pagan transporte con QR adopta el hábito en comercios, lo que consolida la coexistencia entre bancos y empresas fintech.

Los pagos digitales en la Argentina ya se instalaron como rutina: el 79% de los argentinos utilizó soluciones fintech y medios de pago digitales en los últimos seis meses, un porcentaje que supera ampliamente al 65% que recurrió a la banca tradicional en el mismo período.

Las cifras, proporcionadas en el estudio The State of Digitization and Financial Inclusion Study 2026 de Mastercard, elaborado junto a la agencia Many Minds Group, demuestra que las billeteras son el canal preferido para mover dinero, aunque el país todavía tiene margen para crecer: el 84% de los argentinos quisiera que más comercios y personas acepten pagos electrónicos.

Las billeteras digitales se consolidan como el método preferido

El estudio de Mastercard muestra que el 70% de los argentinos utilizó billeteras digitales en el último semestre, superando al efectivo (52%) y a las tarjetas de débito (51%). Las tarjetas de crédito quedaron más relegadas, con apenas un 34% de uso en el mismo período.

En la comparación regional, la Argentina se ubica como uno de los mercados con mayor adopción de billeteras digitales, solo detrás de Perú (72%) y por encima de Colombia (65%) y México, donde apenas el 29% las utiliza y todavía predominan las tarjetas de débito.

Ese liderazgo se refleja en la vida cotidiana. Las billeteras ya son el principal medio de pago para el transporte público (42%), las compras en comercios (40%), el consumo en bares y restaurantes (38%) y el comercio electrónico (38%).

También ganaron terreno en el envío de dinero entre personas: el 47% de los argentinos elige una billetera para mandarle plata a familiares o amigos, muy por encima de las transferencias bancarias tradicionales (15%) o el efectivo (11%).

"Los pagos digitales ya forman parte de la rutina de millones de argentinos. Hoy vemos cómo las personas los utilizan para resolver necesidades cotidianas, desde viajar en transporte público o dividir una comida con amigos, hasta hacer compras online o administrar los gastos del hogar", explicó Florencia Solazzi, Cluster Leader de Mastercard para Argentina y Uruguay.

Según la ejecutiva, el desafío pasa ahora por construir experiencias simples y confiables que acompañen al usuario en su día a día.

El transporte, la puerta de entrada al hábito del QR

Ese salto de adopción tiene un protagonista concreto: el transporte público. Desde mayo de 2025 funciona el sistema Viaje con QR (VQR), que habilita el pago de pasajes desde apps de bancos y billeteras interoperables.

Según el Informe Anual de Pagos Minoristas del Banco Central, el esquema sumó 76 millones de viajes en su primer año de funcionamiento, por un monto de $74.000 millones. En 2026 el ritmo se aceleró: entre enero y mayo ya se contabilizaron 107,2 millones de operaciones, más que todo lo acumulado durante los casi siete meses que el sistema estuvo activo en 2025. El 90,2% de esos viajes correspondió a colectivos y el 9,8% restante al subte.

El correlato de ese avance es la caída de la tarjeta SUBE, cuyo uso retrocedió 16% interanual. Diego Kupferberg, experto en desarrollo de negocios digitales, resumió el fenómeno en un artículo de iProUP publicado esta semana con una frase directa: mientras el QR interoperable gana terreno, "la tarjeta SUBE sigue perdiendo peso relativo".

Según Kupferberg, la clave no fue solo el marketing o los reintegros, sino un diseño técnico que funciona incluso sin conexión a internet: si el usuario no tiene señal, igual puede generar el código y viajar, porque el sistema debita el saldo apenas el dispositivo recupera la conectividad.

El rol del QR en el pago de transporte

Lo más relevante, sin embargo, es lo que pasa después del viaje. De acuerdo con datos de MODO citados por iProUP, el 94% de los usuarios que estrenó el pago QR en el transporte terminó replicando esa modalidad en sus compras diarias.

Pablo Di Loreto, director de Ingeniería de MODO, sostuvo en una nota de iProUP que ese comportamiento "no es solo adopción impulsada por promociones", sino que cuando el usuario descubre una experiencia más ágil, sin pensar en saldo ni recargas, "empieza a elegirla por la experiencia" y ese hábito se mantiene y gana frecuencia en otros rubros.

Quién gana la pelea por el pago con QR: bancos y billeteras, socios a la fuerza

El otro dato que explica el boom es estructural: en mayo, los pagos con transferencia vía QR superaron por primera vez los 100 millones de operaciones mensuales, según el BCRA. Ahí aparece una división de roles que muestra cómo conviven bancos y fintech en un mismo ecosistema.

El 52,8% de esas operaciones se inició desde cuentas bancarias tradicionales (CBU), mientras que el 47,2% se generó en cuentas de billeteras (CVU). Hace dos años esa relación era de 68,6% contra 31,4%, lo que confirma el avance sostenido de las fintech como punto de partida del pago.

La foto se invierte cuando se mira quién recibe el dinero: el 52,4% de las operaciones se acreditó en cuentas CVU y el 47,6% en CBU. Es decir, los bancos siguen siendo el origen predominante de los fondos –en gran parte, porque son las únicas entidades que pueden ofrecer cuentas sueldo–, pero las billeteras dominan la infraestructura de cobro en los comercios.

Kupferberg explicó a iProUP que esa asimetría no es casual: "Las billeteras fueron las que equiparon a los comercios con terminales, stickers y QR dinámicos, y son las que procesan y acreditan los fondos. El mundo bancario pone la plata y el fintech pone la infraestructura de cobro".

Según el especialista, ese liderazgo es "resultado de años de inversión" de las fintech en la red de aceptación, un terreno que los bancos tradicionales tardaron en priorizar, y que Mercado Libre empezó a cultivar mucho antes de que el Banco Central lanzara el esquema de Transferencias 3.0 en diciembre de 2020.

Christian Balatti, Country Manager de Stefanini Argentina, describe la relación entre MODO y Mercado Pago –el binomio que lideró el ranking de operaciones interoperables en 17 de los últimos 24 meses– como una "coopetición": cooperación y competencia conviviendo sobre el mismo riel de pagos. Ese esquema híbrido, donde la banca aporta las cuentas y las fintech ponen el punto de venta, según Kupferberg, "funciona" y alimenta un efecto de red: cuantos más usuarios pagan con QR, más comercios necesitan ofrecerlo para no perder ventas.

Buena autopercepción financiera, pero brechas de conocimiento

Más allá del uso, el estudio de Mastercard también midió el impacto de estas herramientas en la gestión del dinero. El 75% de los argentinos coincide en que las opciones de pago digital le ayudan a llevar un mejor control de sus finanzas, y el 77% se considera bueno administrando su dinero, cifra que trepa al 86% entre los mayores de 55 años. Los usuarios destacan sobre todo el ahorro de tiempo (57%), el acceso a descuentos (49%) y la rapidez de las transacciones (46%).

Sin embargo, persisten brechas de conocimiento financiero. Mientras el 65% entiende bien el funcionamiento de las tarjetas de débito y el 61% el de las billeteras virtuales, ese conocimiento cae fuerte frente a productos más complejos: el 92% no se siente familiarizado con las billeteras de criptomonedas y el 89% declara tener poco o nulo conocimiento sobre servicios de remesas, una brecha que Mastercard identifica como oportunidad para la educación financiera.

Con la seguridad, la confianza y la facilidad de uso como los factores que más pesan a la hora de elegir una herramienta de pago, según Mastercard, el desafío de bancos y fintech pasa por sostener ese vínculo.

Kupferberg advierte que la clave para consolidar el hábito hacia adelante será "que el sistema logre mantener la interoperabilidad real entre billeteras" y evitar que una sola plataforma concentre la adquirencia, un escenario que ya generó fricciones en el subte porteño. "Ahí es donde se garantiza que la competencia siga empujando la experiencia de usuario", concluye el especialista, "más que los incentivos de corto plazo".

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