La semana cripto y fintech arranca con una pelea: gobiernos y empresas luchan por el dominio del dinero digital.
Así, Mercado Pago sumó su ficha a un consorcio global que busca crear un nuevo estándar de dinero digital, mientras el Banco Central Europeo dio un paso clave hacia el euro digital.
Las inversiones también están redefiniéndose: Bitcoin completa 310 días sin salir de su rango de precios y la tokenización de acciones vivió un mes récord de la mano de SpaceX.
A nivel local, la mora récord sigue dando que hablar: los préstamos crecen en las billeteras más que en los bancos, incluyendo líneas que las apps de delivery ofrecen a repartidores, mientras un proyecto de ley en el Congreso apunta a frenar los créditos instantáneos.
1. Mercado Pago se sienta en la mesa donde se define el dinero digital del futuro
Mercado Libre y Mercado Pago se sumaron al consorcio OpenStandard, integrado por más de 140 empresas –entre ellas Visa, Mastercard, BlackRock, Google y Coinbase– que trabaja en el desarrollo de OUSD, un dólar digital pensado como eslabón entre las finanzas tradicionales y el mundo cripto.
La movida posiciona al unicornio fundado por Marcos Galperin como copropietario de un estándar que puede convertirse en la infraestructura sobre la que corran los pagos digitales, el comercio electrónico y hasta las transacciones ejecutadas por agentes de inteligencia artificial.
Para los especialistas consultados, la jugada tiene varias capas. En el corto plazo, permite a Mercado Pago custodiar y mover valor de forma más eficiente, con menos comisiones y sin depender exclusivamente del sistema bancario.
En el mediano plazo, potencia su rol dentro de la alianza PayPal World, que busca interoperabilidad entre billeteras de distintas regiones. Y en el largo plazo, la apuesta es al comercio agéntico: agentes de IA que compren en el marketplace en nombre del usuario, con la stablecoin funcionando como riel de pago.
La competencia, coinciden los analistas, ya no pasa por qué stablecoin usar, sino por quién controla la red sobre la que circula el dinero.
2. Bitcoin lleva 310 días sin salir de su rango y el mercado espera un movimiento fuerte
Bitcoin acumula 310 días cotizando entre u$s60.000 y u$s70.000, la tercera consolidación más larga en la historia del activo dentro de una banda de u$s10.000. El precio ronda hoy los u$s64.300, con la media móvil de 200 semanas actuando como piso técnico en torno a u$s62.873.
Para los analistas, la corrección desde el máximo de u$s126.000 alcanzado en octubre de 2025 responde a factores técnicos –después de una suba del 740% en menos de tres años– y a la rotación de capital de Wall Street hacia activos vinculados a la inteligencia artificial, que le quita flujos a los ETF de Bitcoin.
Los niveles a mirar son claros: una ruptura por encima de u$s65.100 podría reactivar el rally hacia u$s67.250 y u$s70.250, mientras que una pérdida de el soporte de u$s57.900 abriría la puerta a una caída hacia la zona de u$s49.000-u$s52.000. La historia del activo sugiere que, cuando una consolidación tan larga se rompe, suele hacerlo con fuerza.
3. Europa avanza hacia el euro digital para reducir su dependencia de Visa y Mastercard
El Parlamento Europeo aprobó con amplio respaldo el mandato para negociar el reglamento definitivo del euro digital, un proyecto que estuvo años trabado y que terminó de destrabarse por motivos geopolíticos: las tensiones con la administración Trump dejaron en evidencia que Visa y Mastercard procesan el 61% de los pagos con tarjeta en la eurozona.
El euro digital no es una criptomoneda ni una stablecoin privada, sino dinero emitido directamente por el Banco Central Europeo, distribuido a través de bancos y entidades privadas.
A la banca europea no la entusiasma la iniciativa, ya que teme perder depósitos si los ciudadanos pueden guardar dinero directamente en un monedero del BCE.
Por eso la regulación incluye límites a la tenencia individual y prohíbe que el instrumento pague intereses. Si el cronograma se cumple, el piloto arrancaría en 2027 y la circulación efectiva llegaría en 2029, aunque el proyecto ya lleva antecedentes de demoras.
4. La fiebre por SpaceX redefine el mercado de acciones tokenizadas
El histórico debut bursátil de SpaceX, que levantó u$s75.000 millones y la valuó en cerca de u$s1,8 billones, impulsó un récord en el mercado de acciones tokenizadas: el volumen negociado saltó 145% respecto de mayo hasta los u$s3.860 millones, con la empresa de Elon Musk concentrando el 31% de ese total y desplazando a Nvidia y Tesla como el activo tokenizado más operado. E
l fenómeno también se sintió en América Latina, donde SpaceX se convirtió en el token favorito de los inversores de la región.
Detrás del interés hay una tesis de Goldman Sachs que redefine a la compañía: ya no la analiza como una empresa aeroespacial, sino como una plataforma de infraestructura para la inteligencia artificial, con proyecciones que ubican a ese negocio como el más rentable hacia 2029, por encima incluso del espacial.
El banco llega a plantear la posibilidad de centros de datos orbitales, un indicio de que la tokenización está dejando de ser un producto de nicho para convertirse en la puerta de entrada a las grandes tendencias tecnológicas globales.
5. Repartidores, atrapados entre el crédito y la dependencia
El Banco Central detectó que en 2025 se disparó 122% la cantidad de repartidores de apps como PedidosYa y Rappi que tomaron préstamos con las mismas plataformas para las que trabajan.
Desde 2022, PedidosYa otorgó 57.000 créditos por u$s84 millones, con cuotas que se descuentan automáticamente de cada entrega, lo que mantiene la mora en niveles bajos –11,7%– pero a costa de un mecanismo que deja poco margen de maniobra al trabajador.
El dato que genera más ruido es el de las tasas, que según el sindicato de repartidores pueden llegar al 700% anual. Especialistas consultados advierten que el problema no es que la plataforma preste, sino que lo hace a quien depende exclusivamente de ella, generando un círculo en el que la única forma de pagar la deuda es trabajar más horas para la misma app.
El 70% de los deudores tiene menos de 40 años, un dato que preocupa de cara al futuro: si esa primera experiencia crediticia termina en mora, esos trabajadores podrían llegar a los 40 con una relación deteriorada con el sistema financiero formal, justo cuando podrían acceder a hipotecas o créditos productivos.
6. El crédito digital crece más rápido que el bancario y el Congreso quiere frenarlo
El financiamiento no bancario embebido en billeteras y apps alcanzó un stock de $13,15 billones a fines de 2025, equivalente a unos u$s9.400 millones, y creció más rápido que el crédito bancario tradicional.
La explicación está en los datos: billeteras como Mercado Pago y Ualá construyen scoring alternativo a partir del comportamiento transaccional de sus usuarios, algo que la banca, con sistemas legacy de décadas, no logra replicar.
El problema es que la mora en entidades no financieras llegó al 32,2% en mayo, lo que llevó a un grupo de 15 legisladores a presentar un proyecto para prohibir los créditos instantáneos hasta que se evalúe la capacidad de pago del usuario, además de fijar topes a las tasas y crear un registro de entidades no bancarias bajo supervisión del BCRA.
El dilema de fondo: más regulación protege al consumidor sobreexpuesto, pero también podría cerrar el único canal de crédito al que acceden millones de argentinos excluidos del sistema formal.