La morosidad de las familias encadenó en octubre 13 meses consecutivos de subas y volvió a marcar un récord histórico, al alcanzar 8,8%, el nivel más alto registrado desde 2010 según datos oficiales del BCRA.
El deterioro crediticio contrasta con el segmento corporativo, donde la mora se ubicó en 2,3%, mostrando una dinámica más contenida, en un contexto macroeconómico desafiante y de presión persistente sobre ingresos reales del sector privado.
El Banco Central difundió el informe bancario y precisó que el aumento estuvo explicado por créditos al consumo, mientras se profundiza la fragilidad de los hogares en un escenario de costos elevados y refinanciaciones limitadas.
La mora familiar sigue en alza
De acuerdo con el informe oficial, "la mora de los préstamos a los hogares ascendió a 8,8%, incremento explicado principalmente por el desempeño mensual de las asistencias destinadas al consumo", reflejando un deterioro persistente del crédito minorista.
En paralelo, el ratio de irregularidad del crédito al sector privado en su conjunto se ubicó en 5,2%, con un aumento mensual de 0,7 puntos porcentuales, tras triplicarse frente al 2,6% registrado en noviembre de 2024.
Las previsiones del sistema financiero alcanzaron el 97% del saldo irregular y representaron el 5,1% del total de las financiaciones al sector privado, reforzando coberturas ante un escenario de creciente riesgo crediticio.
El mayor foco de preocupación se concentra en los créditos personales, donde el 11% de los tomadores ya no logra cumplir con sus obligaciones, superando registros de crisis anteriores y elevando el riesgo de incobrabilidad bancaria.
Este fenómeno refleja el agotamiento de los ahorros acumulados y la imposibilidad de refinanciar pasivos, en un contexto donde los ingresos disponibles resultan insuficientes frente al aumento sostenido del costo de vida.
Liquidez, solvencia y señales de alerta
En materia de liquidez, el Banco Central informó que "El cociente entre disponibilidades y depósitos -ambos en pesos- se ubicó en 14,2% en noviembre, (-1,3 p.p. mensual y +4,7 p.p. i.a.)", mostrando una reducción mensual.
La liquidez amplia en moneda nacional descendió a 35,9% de los depósitos, mientras que el ratio en moneda extranjera aumentó a 61,9%, con variaciones mensuales positivas pero fuertes caídas interanuales.
Pese al deterioro crediticio, el informe remarcó que "El sistema financiero exhibe un nivel importante de solvencia, cumpliendo con holgura los mínimos requeridos por la normativa prudencial", respaldado por elevados niveles de capital.
La integración de capital del sistema financiero se ubicó en 28,6% de los activos ponderados por riesgo y en 47,2% del financiamiento neto, mientras que la posición de capital totalizó 253% de la exigencia.
En noviembre, la rentabilidad del conjunto de entidades fue prácticamente neutra sobre activos, con un ROA de 0,1%, acumulando en 12 meses un rendimiento inferior al registrado un año atrás.
Este escenario combina solvencia estructural con crecientes señales de alerta, ya que la aceleración de la mora en consumo tensiona balances y obliga a las entidades a monitorear de cerca su exposición crediticia.