La calificadora de riesgo Moody’s sostuvo que la reciente aprobación de la reforma laboral representa uno de los cambios regulatorios más relevantes en más de veinte años dentro del mercado laboral argentino.
Según el análisis de la entidad, la normativa introduce mayor flexibilidad en contratación, despidos, indemnizaciones y convenios colectivos, con el objetivo de mejorar el funcionamiento del mercado laboral y reducir los elevados niveles de informalidad.
"Al abordar restricciones de larga data en materia de contratación, inversión y productividad, la reforma apoya las perspectivas de crecimiento a mediano plazo del país y mejora el entorno regulatorio empresarial y la confianza de los inversores".
Para Moody’s, este nuevo marco regulatorio podría impulsar la inversión y el crecimiento económico, aunque advierte que los efectos positivos en la creación de empleo formal probablemente se manifestarán de manera progresiva.
Reforma laboral: impacto en empleo, inversión y productividad
El informe también subrayó que la aprobación de la ley en el Congreso constituye "un hito en la agenda de reformas pro mercado del presidente Javier Milei y demuestra la capacidad del gobierno para implementar reformas estructurales políticamente desafiantes".
A pesar de esa valoración positiva, los analistas de Moody’s consideran que el alcance real de los beneficios dependerá de la implementación efectiva de la reforma y del contexto macroeconómico general.
El informe resalta: "es probable que los beneficios económicos y crediticios a corto plazo sean limitados y se materialicen de forma gradual y desigual entre los sectores en medio de desafíos sociales y legales que incluyen resistencia sindical, riesgos de litigios y de implementación".
"Los beneficios crediticios duraderos dependerán de un impulso político sostenido, la efectividad de las regulaciones secundarias y la interpretación judicial, así como de la capacidad del gobierno para gestionar los riesgos sociales y legales durante la implementación", agregan desde Moody’s.
El informe también contextualiza el escenario laboral argentino, donde el empleo formal privado no registra un crecimiento sostenido desde hace más de una década.
Desde 2010, la creación anual de puestos de trabajo en el sector privado se ha mantenido cerca de cero, lo que refleja las dificultades estructurales de la economía para generar empleo estable.
Al mismo tiempo, el trabajo informal sigue siendo uno de los principales desafíos del mercado laboral argentino.
Según el último dato del INDEC correspondiente al tercer trimestre de 2025, la informalidad alcanzó el 43,3% del total del empleo.
Para Moody’s, ese nivel elevado refleja incentivos que favorecen acuerdos laborales fuera del sistema formal, especialmente en pequeñas y medianas empresas, afectando la productividad, la recaudación fiscal y la sostenibilidad de la seguridad social.
Impacto fiscal y efectos sobre el empleo formal
"Con el tiempo, la reforma debería fomentar la creación de empleo formal. No obstante, en el corto plazo, es probable que surjan costos de transición asociados a la reconfiguración del mercado laboral", detalla el informe.
Estos ajustes podrían incluir mayores despidos en algunos sectores que todavía atraviesan el proceso de estabilización macroeconómica y consolidación fiscal impulsado por el gobierno.
Desde el punto de vista fiscal, la calificadora proyecta que las contribuciones a la seguridad social disminuirán entre 0,3% y 0,4% del Producto Bruto Interno.
La reducción responde a que una parte de los aportes patronales que antes se destinaban a la ANSES ahora será redirigida al nuevo Fondo de Asistencia Laboral creado por la reforma.
Aun así, Moody’s indicó: "esperamos que el gobierno mantenga su marco fiscal de déficit cero, y que cualquier déficit de ingresos probablemente se compense mediante una restricción del gasto. Como resultado, el efecto fiscal directo de la reforma debería ser manejable".
Además, el reporte señala que un avance en la formalización del empleo podría ampliar la base tributaria y fortalecer la recaudación fiscal tanto a nivel nacional como provincial.
Sin embargo, la entidad advirtió: "En el corto plazo, una mayor presión sobre el sistema nacional de seguridad social afectará a las provincias que conservaron sus propios sistemas previsionales".
Cómo impactará la reforma laboral según el sector
La calificadora también analizó los posibles efectos de la reforma laboral sobre empresas financieras y no financieras del país, destacando distintos factores que podrían influir en la actividad económica:
- La normativa elimina varias restricciones estructurales que afectaban la rentabilidad empresarial, el flujo de caja y las decisiones de inversión.
- Actividades con alta demanda de empleo, como construcción, manufactura, agroindustria y servicios, aparecen entre las principales beneficiadas.
- Los cambios en indemnizaciones, períodos de prueba más extensos y el sistema de cese laboral financiado por empleadores reducen costos e incertidumbre jurídica.
- La flexibilización de horarios laborales puede contribuir a mejorar la productividad de las empresas.
- La posibilidad de pagar salarios en moneda extranjera favorecería la retención de talento en compañías exportadoras y multinacionales.
- Sin embargo, estos beneficios podrían verse parcialmente limitados por riesgos sociales y dificultades de implementación durante la transición.
En el caso específico del sistema financiero, Moody’s evaluó los efectos potenciales sobre el negocio bancario y la actividad crediticia:
- El nuevo marco laboral podría estimular la inversión privada y mejorar las perspectivas de crecimiento económico a mediano plazo, fortaleciendo la actividad bancaria.
- Un mayor nivel de empleo formal ampliaría la base de clientes del sistema financiero, impulsando depósitos, préstamos y perfiles crediticios más sólidos.
- La eliminación de la posibilidad de pagar salarios mediante billeteras digitales evita posibles impactos negativos sobre las fuentes de financiamiento del sistema bancario.