Frente a un mercado con el consumo estancado, los argentinos parecen no querer acostumbrarse a esto y piden subir sus ingresos.
Según el Bumeran Index, las remuneraciones pretendidas subieron un 39,85% entre enero y noviembre, mientras que la inflación acumulada fue del 27,9%. Estos datos revelan un aumento en las expectativas salariales que supera el ritmo del costo de vida.
Sueldos: cuánto quieren ganar los argentinos
Mariana D’Ardis, HR Business Partner de Adecco Argentina, señala que "existe una brecha importante entre lo que los trabajadores esperan ganar y lo que efectivamente perciben".
"Nuestros relevamientos muestran que más del 70% de los candidatos asegura que su sueldo no les alcanza para cubrir gastos básicos y que esperaban una mejora mayor a la que tuvieron en el último año", detalla D’Ardis.
Según la ejecutiva, "esto genera descontento y, en contextos inflacionarios, la brecha tiende a agrandarse porque los aumentos salariales suelen llegar después de los incrementos de precios".
Magdalena Andrés, regional Business Manager de NUMAN, explica que "por un lado, en 2025 las empresas adoptaron una postura más cauta en los ajustes, acompañando un escenario de menor inflación".
Pero, añade, "al mismo tiempo, luego de un 2024 en el que muchos perdieron poder adquisitivo, las expectativas de los colaboradores crecieron, impulsadas por la necesidad de mejorar poder adquisitivo y calidad de vida".
Esto se acentúo en 2026. La experta resalta que en los procesos de selección ven que "gran parte de los candidatos empleados condicionan un cambio laboral a un incremento de entre el 25% y el 30%".
Sin embargo, añade, "esa expectativa suele desalinearse con las bandas salariales definidas por las compañías, generando una tensión creciente entre oferta y demanda, que en muchos casos también impacta en la equidad interna".
"En los procesos de selección vemos que la pretensión salarial ya no es el único driver. La posibilidad de cobrar en divisas fuertes, tener flexibilidad laboral y contar con herramientas para administrar mejor los ingresos pesa cada vez más en la decisión de aceptar o no una propuesta", dice Florencia Martin, people manager en belo.
Sueldos: ganadores y perdedores
"Un profesional que acaba de cambiar de trabajo tarda solamente 6 meses en acostumbrarse al nuevo sueldo y es ahí cuando empieza a querer más nuevamente", advierte Federico Carrera, Co Founder & COO de High Flow.
Particularmente, en Argentina, "los ajustes salariales están dándose con menor frecuencia gracias a la disminución de la inflación, pero no todas las empresas están logrando acompañarla o superarla, porque los costos en muchos casos están apretando los resultados y no lo permiten", cuenta Carrera.
Además, resalta que "es ahí que surge el descontento de los trabajadores y suele percibirse más en los sectores más golpeados por el estancamiento del crecimiento, pero también por el comportamiento de los precios y el nivel de competencia de la apertura de las importaciones".
"Los sectores que vienen rezagados en materia salarial son los que vienen teniendo mayor impacto en términos de caída de la actividad, como por ejemplo construcción, textil, industria manufacturera, consumo masivo y comercio minorista", enumera Carlos Rojas, director de Grandes Cuentas de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay.
Estos sectores fueron "los más golpeados por la contracción económica de 2024 y, en varios casos, siguieron con pérdida de poder adquisitivo salarial", explica Rojas.
Por el contrario, los sectores que vienen mostrando un mejor desempeño salarial son "agro, minería, oil & gas, energía y algunos servicios vinculados a exportaciones. Estos aprovecharon la demanda externa y, en algunos casos, aumentos de la rentabilidad que permitieron mejores salarios y una mayor demanda laboral", cuenta el líder de Randstad.
Según el Bumeran Index, los salarios pretendidos según el rubro son los siguientes:
- Gerencia y Dirección General: $1.842.005
- Ingenierías: $1.824.154
- Minería, Petróleo y Gas: $1.808.882
- Ingeniería Civil y Construcción: $1.754.698
- Administración, Contabilidad y Finanzas: $1.686.850
- Recursos Humanos y Capacitación: $1.684.128
- Seguros: $1.593.281
- Aduana y Comercio Exterior: $1.543.098
- Tecnología, Sistemas y Telecomunicaciones: $1.503.782
- Comunicación, Relaciones Institucionales y Públicas: $1.454.280
- Sociología / Trabajo Social: $1.451.675
- Producción y Manufactura: $1.425.669
- Comercial, Ventas y Negocios: $1.419.644
- Marketing y Publicidad: $1.363.334
- Abastecimiento y Logística: $1.296.258
- Diseño: $1.294.426
- Enfermería: $1.189.650
- Departamento Técnico: $1.189.426
- Salud, Medicina y Farmacia: $1.186.425
- Naviero, Marítimo, Portuario: $1.167.005
- Oficios: $1.071.337
- Legales: $1.027.081
- Secretarias y Recepción: $991.732
- Gastronomía y Turismo: $926.249
- Atención al Cliente, Call Center y Telemarketing: $903.462
No todos los rubros corren la misma suerte. "Industrias tradicionales como comercio minorista, administración general y servicios no especializados muestran los mayores rezagos salariales. Por ejemplo, empleados administrativos en pymes medianas pueden cobrar entre $500.000 y $650.000 mensuales, cifras que muchas veces no logran seguir el ritmo inflacionario", afirma Sebastián Maciarello, gerente de Selección y BPO de Auren Argentina.
"En cambio, sectores como tecnología, energía y finanzas logran mantenerse por encima del promedio", indica Maciarello, quien añade que "perfiles ligados al petróleo y gas reciben ajustes más frecuentes y en dólares".
En concordancia con sus colegas, Ezequiel Arcioni, Director en Michael Page, señala que "algunos de los sectores que hoy muestran mayores dificultades para sostener salarios competitivos son retail, consumo masivo, administración pública y ciertas ramas de la industria manufacturera tradicional, que además se enfrentan a una competencia creciente por la apertura de importaciones".
"En estos casos, los incrementos suelen quedar más rezagados respecto de la inflación y el poder adquisitivo se deteriora con mayor fuerza. A modo de referencia, un gerente contable en retail percibe aproximadamente entre 25% y 30% menos que un par en la industria energética", ejemplifica Arcioni.
Salarios: lo que viene
Para 2026, "la mayoría de las compañías pensó en aumentos del orden de 10% o 20% en sus presupuestos salariales, con la franja más frecuente entre 10% al 15%. Esto refleja cautela por parte de las organizaciones en materia de recomposición salarial, a tono con el cambio de expectativas a futuro a partir del control de la inflación", advierte Rojas.
A su vez, Ana Renedo, socia de FARO, resalta que "se evidencia una caída sostenida del empleo formal, que se ha intensificado en los últimos meses. Paralelamente, se observa un aumento de monotributistas, impulsado por una mayor flexibilización de las condiciones laborales y el crecimiento del desempleo".
"Ante la imposibilidad de reubicarse en puestos formales, una parte significativa de la fuerza laboral recurre a actividades de menor calificación o con ingresos más bajos, canalizadas a través del monotributo como vía de subsistencia", observa Renedo.
Laura Ramos, Regional HRBP CSA & Measurement, asegura que el cuentrapropismo sube por dos razones: "Una es que el trabajador puede emitir facturas y acceder a una obra social básica y realizar aportes jubilatorios. La otra es que para las empresas es mucho más económico contratar una persona bajo esta modalidad como proveedor porque baja sus costos considerablemente".