Brasil lidera los pagos en la región y busca potenciar a PIX
El domingo, Lula consiguió un cuarto mandato como presidente de Brasil. Y, más allá de las implicancias geopolíticas, hay otras cuestiones que se ponen en juego para la región. El país vecino es modelo no solo en pagos inmediatos con PIX, sino líder regional en criptomonedas. Y anticipa una discusión sobre el dinero digital en Sudamérica.
La estrategia fintech de Lula
PIX no necesita presentación. El sistema de pagos instantáneos es referencia no sólo en la región, sino que también el BIS, que nuclea a los bancos centrales de todo el mundo, lo pondera como modelo.
A diferencia del QR argentino, en el que los jugadores del sistema interconectan sus sistemas, PIX tiene una infraestructura propia que gobierna el Banco Central de Brasil.
Si bien no se metió de lleno en la campaña, el apoyo de EE.UU. a Flávio Bolsonaro agitó la conflictiva relación: Donald Trump viene embistiendo contra PIX al considerar que se usa el poder estatal para dejar fuera del mercado a las empresas estadounidenses.
"Visa y Mastercard viven del interchange en cada operación con tarjeta y un esquema como PIX o Transferencias 3.0 liquida cuenta a cuenta, sin esa comisión", señala Diego Kupferberg, experto en negocios digitales y fundador de API Hub de Negocios.
Como contraofensiva, Trump desplegó su arma favorita para resolver cuestiones geopolíticas: aplicó un arancel de 25% a las importaciones brasileñas. No es un tema menor. Francisco Chaves del Valle, consultor fintech y docente del ITBA, agrega que los jugadores de pagos "obtienen algo mucho más valioso que una comisión por transacción: acceso a la relación comercial". Y datos.
PIX, que procesa anualmente 23 billones de reales –unos u$s5 billones, el valor bursátil de Apple– puede fortalecer otro efecto no deseado en Washington: expandirse a otros bloques. Por ejemplo:
- Europa ya expresó su deseo de conectarse a PIX
- China ya se enchufó con Union Pay, su red de tarjetas de crédito, algo que podría imitar Rusia y otros miembros del BRICS
"China está construyendo una arquitectura complementaria: redes de aceptación, billeteras, mensajería, datos y liquidación para reducir la dependencia de los rieles occidentales", revela Christian Balatti, fundador de EsXAI. En Argentina, el gigante chino ya puso un pie con Union Pay y la billetera AliPay en alianza con la fintech local PVS.
Santiago Lebeld, CEO y fundador de Lebled Consulting, traza un mapa de la batalla de las monedas. "Las stablecoins ya se usan para pagos internacionales y los actores que quieran sostener su influencia deberán ofrecer su alternativa. En EE.UU., GENIUS ya regula a USDC y OUSD, que las redes de tarjetas ya empiezan a usar".
El movimiento ya había sido advertido en el Planalto: el Banco Central de Brasil desactivó el uso de USDT para pagos de extranjeros, mecanismo del que se valían algunas billeteras albicelestes para que sus los usuarios abonen vía PIX sin el recargo del dólar tarjeta.
De hecho, el Argentina juega un rol clave como vector de expansión: bancos y fintech ya ofrecen pagos con PIX, mientras que los adquirientes Payway y Fiserv habilitan a comercios a cobrar con el sistema brasileño en sus terminales.
La estrategia cripto de Lula
Brasil es el el mercado de activos virtuales más grande de la región según Chainalysis: u$s252.500 millones, superando a Argentina (u$s88.500 M) y México (u$s77.600M).
Se trata de un negocio que recibió decisiones antipáticas por parte de Lula, como una audiencia pública para establecer un impuesto de hasta 3,5% sobre operaciones de criptomonedas, con exención en movimientos de individuos de hasta R$10.000 (u$s2.000) por mes.
El mecanismo de consulta fue postergado hasta luego de las elecciones para no tensar un mercado cuyas empresas están obligadas desde octubre a:
- Inmovilizar capital por entre 10,9 y 37,2 millones de reales (u$s2 a u$s7 millones)
- Reportar operaciones de R$10.000 mensuales (u$s2.000) a billeteras de autocustodia
Lebled asegura que "exigir capital mínimo y autorización da más garantías al usuario y ordena un mercado con muchas empresas pequeñas. El riesgo es que el costo de entrada deje afuera a actores legítimos y concentre el mercado en pocos jugadores".
Esto obligó a que varias compañías cripto emprendan su retirada de suelo brasileño, entre ellas Lemon y Bitso, que no habían logrado crear una base redituable de usuarios que justifique los requisitos. Ripio se mantiene a salvo: es el socio cripto de Mercado Pago en Brasil.
El contexto sugiere una oportunidad albiceleste para atraer inversiones cripto, rubro que el mapa de la Cámara Argentina de Fintech y Taquion contabiliza en 140 empresas del total de 1.108 (13%). La CNV les exige capital por u$s150.000, más una tasa anual de $13,3 millones.
Lebled confía en este escenario, ya que "un PSAV puede registrarse con u$s150.000 y custodiar u$s500 millones en 6 meses, un ratio de 0,03. Exchanges escaparán de Brasil hacia Argentina: no por ser un destino estratégico, sino porque los requisitos son irrisorios".
"No existe fondo de garantía para activos virtuales en custodia: si algo sale mal, el cliente pierde todo. Hoy es oportunidad, pero en 2 o 3 años, la CNV puede resolverlo retroactivamente. La pregunta no es si el país atraerá inversión cripto, sino si está preparado para evitar un riesgo sistémico", advierte.
La "tenaza" de Lula, que fortalece el mercado de pagos y al mismo tiempo restringe cripto, esconde otra intención: que Brasil domine el dinero virtual en la región. De hecho, el real digital o Drex funcionará sobre PIX, que pavimenta su camino a lo largo de Sudamérica.
"La incertidumbre económica en Brasil y el rediseño del proyecto, sin blockchain en la etapa inicial y sin fecha de lanzamiento, hacen que el horizonte sea largo. Pero eventualmente el Drex podría ser una moneda de referencia en la región", cierra Lebled.