Puntos importantes
Bitcoin volvió a caer por debajo de los u$s80.000 y desató liquidaciones millonarias, mientras las principales criptomonedas profundizaron sus pérdidas durante una jornada de ventas generalizadas.
El retroceso coincidió con nuevas tensiones en Oriente Medio y un escenario económico adverso, aunque el mercado ya acumulaba presiones que debilitaban las cotizaciones.
¿Por qué cayó Bitcoin por debajo de los u$s80.000?
Bitcoin tocó aproximadamente los u$s79.750, su nivel más bajo en nueve días, después de rondar los u$s85.000 el miércoles y perder más de u$s5.000 en algunas sesiones.
Fue la segunda caída por debajo de los u$s80.000 en alrededor de diez días, mientras los inversores reducían su exposición al riesgo y aumentaba la presión sobre las posiciones apalancadas.
La corrección también alcanzó a las principales criptomonedas alternativas, con Ethereum por debajo de los u$s2.350, XRP bajo u$s1,30 y Solana debajo de los u$s100 por primera vez desde principios de septiembre.
Entre los activos de menor capitalización, NEAR retrocedió más del 10% y Zcash perdió aproximadamente un 7,5%, reflejando una tendencia habitual durante las jornadas de aversión al riesgo.
Cuando aumenta la aversión al riesgo, las altcoins suelen registrar caídas más pronunciadas que Bitcoin, porque los inversores reducen su exposición a activos considerados más volátiles.
La magnitud del movimiento quedó reflejada en las liquidaciones: durante 24 horas, desaparecieron posiciones por unos u$s670 millones y más de 213.000 traders sufrieron cierres forzosos.
Además, cerca de u$s220 millones en posiciones largas fueron liquidados en pocas horas, mientras que la operación individual más grande alcanzó aproximadamente u$s12 millones en Binance.
Estos cierres automáticos evidenciaron cómo el apalancamiento puede acelerar las pérdidas cuando los precios retroceden y numerosos operadores mantienen apuestas alcistas.
¿Qué pasó en Oriente Medio y cómo impactó en el mercado cripto?
La presión aumentó después de que Estados Unidos ordenara la salida de empleados gubernamentales no esenciales y sus familias de Arabia Saudita, ante el deterioro de la seguridad regional.
Otras embajadas también redujeron personal, aunque no recibieron una orden general de evacuación, mientras crecían las preocupaciones por los ataques hutíes respaldados por Irán.
Los ataques alcanzaron infraestructuras civiles y energéticas saudíes, mientras funcionarios estadounidenses advirtieron sobre supuestos proyectos iraníes dirigidos contra ciudadanos de Estados Unidos que habrían llegado a una etapa avanzada.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, señaló que los hutíes habían intensificado sus ataques contra aeropuertos civiles e infraestructuras críticas, aumentando el temor a una expansión del conflicto.
La escalada del conflicto en Oriente Medio también presionó al mercado energético: el petróleo Brent llegó a aproximadamente u$s117 el viernes, un nivel que podría alimentar la inflación si se mantiene.
Ese escenario limitaría el margen de maniobra de la Reserva Federal y mantendría la presión sobre las criptomonedas, frente a bonos e instrumentos remunerados que ganan atractivo cuando las tasas permanecen elevadas.
Sin embargo, las tensiones geopolíticas no explican por sí solas el retroceso de Bitcoin, que también enfrentaba mayores rendimientos de los bonos, un dólar fuerte y salidas de capital de los ETF estadounidenses.
¿Hasta dónde puede caer Bitcoin y qué precios hay que seguir?
El apalancamiento amplifica las caídas cuando las garantías dejan de cubrir las pérdidas y las plataformas cierran posiciones automáticamente, generando nuevas ventas en mercados que ya están retrocediendo.
Durante los fines de semana, el menor volumen y el cierre de los mercados financieros tradicionales pueden agravar ese mecanismo, porque una orden importante provoca movimientos desproporcionados.
Los u$s80.000 constituyen el primer nivel que Bitcoin necesita recuperar de forma sostenida para aliviar la presión inmediata, aunque la franja de u$s84.000 a u$s85.000 continúa como resistencia relevante.
En cambio, una nueva caída por debajo de u$s79.000 podría exponer posiciones largas concentradas cerca de u$s78.500 y aumentar el riesgo de nuevas liquidaciones.
La evolución del petróleo, las decisiones estadounidenses en Oriente Medio y los flujos de los ETF serán determinantes para evaluar si el mercado logra estabilizarse durante las próximas sesiones.
Mientras esos factores continúen siendo desfavorables, cualquier rebote de Bitcoin podría resultar frágil y quedar expuesto a nuevas ventas.