Ethereum y Solana retrocedieron pese a las compras corporativas, las entradas en fondos cotizados (ETF) y las actualizaciones tecnológicas. La dominancia de Bitcoin, la escasez de nueva liquidez y la fragmentación del mercado muestran que todavía no existe una rotación generalizada hacia las criptomonedas alternativas.
Además, la Fed subió las tasas las inversiones convervadoras aumentan su atractivo, contra las los activos más volátiles como las cripto, donde las altcoins son todavía más riesgosas que Bitcoin.
Estos tokens acumularon noticias que, en otro momento, habrían impulsado una fuerte suba:
- Ingresos millonarios en ETF de Ethereum
- Compras corporativas de ETH y SOL
- Mejoras tecnológicas y solicitudes para lanzar nuevos fondos cotizados
Sin embargo, Ethereum cayó cerca del 2%, Solana retrocedió alrededor del 4% y otros activos, como XRP y BNB, también quedaron bajo presión.
La divergencia expone el verdadero estado del mercado: existe demanda institucional, pero todavía no una rotación amplia y sostenida desde Bitcoin. Hay movimientos individuales, no una verdadera altseason.
"Estamos viendo señales interesantes: entra dinero institucional, hay ETF recibiendo capital, compras corporativas y proyectos como Ethereum y Solana siguen mejorando muchísimo a nivel tecnológico. Pero una cosa es que entre dinero a algunas altcoins grandes y otra muy diferente es que tengamos una rotación general del mercado", señala a iProUP Santiago Guzmán, CEO de Cripto Latin Fest.
Ethereum y Solana captan millones, pero no las altcoins no despegan (generado con IA)
Matías Part, analista de Bitget, describió la misma tensión de manera más tajante: "Hay una paradoja: nunca entró tanto dinero institucional a las altcoins mayores y nunca importó tan poco para el precio", analiza el estratega.
Ethereum recibe millones, pero el precio no responde
Durante la última semana, los ETF spot de ETH negociados en Estados Unidos registraron ingresos netos cercanos a u$s218 millones. Al mismo tiempo, BitMine incorporó otros 28.086 ETH a su tesorería y elevó sus tenencias hasta un volumen equivalente a aproximadamente el 4,9% de la oferta de Ethereum.
Part agregó que los ETF de Ethereum tuvieron a fines de agosto su mejor semana histórica, con ingresos por u$s824 millones, y encadenaron doce ruedas consecutivas de suscripciones por u$s1.620 millones. Pese a ese flujo, ETH continuó alrededor de u$s2.500.
Las compras institucionales pueden convivir con ventas de grandes tenedores, toma de ganancias y liquidaciones en futuros. Para que el precio avance de manera sostenida, la demanda debe superar toda esa oferta y no solamente mostrar un saldo positivo dentro de los ETF.
Guzmán sostuvo que la falta de reacción inmediata tampoco es necesariamente negativa. "Puede significar que estamos en una etapa de acumulación y que todavía existe mucha oferta que el mercado tiene que absorber", afirma.
Part señaló que el origen del dinero ayuda a explicar por qué no apareció el efecto cascada de otros ciclos. El capital de los ETF es regulado y permanece concentrado en tres o cuatro activos.
"Quien compra un ETF de ETH no vende a las dos semanas para comprar un token de capa 2. Ese ciclo, de BTC a ETH, de ETH a large caps y de ahí a la cola larga, es el motor que falta", explica.
El impacto de las mejoras tecnológicas en las altcoins
Ethereum recibió una señal positiva con la propuesta EIP-8141, que permitiría transferir stablecoins sin mantener ETH para pagar el gas. Sin embargo, todavía no es una actualización activa.
Solana mostró una dinámica similar. Transaction V1 amplió la capacidad para procesar operaciones complejas y DeFi Development Corp. obtuvo u$s11 millones para comprar SOL. Una mejora técnica no genera automáticamente demanda por el token: necesita adopción y actividad económica real.
Según Part, los ETF de Solana administran cerca de u$s1.400 millones, mientras SOL cotiza en torno a u$s100 y acumula una caída aproximada del 19% en el año. Otra vez, la presencia institucional no alcanzó para revertir la tendencia.
XRP y BNB ofrecen ejemplos parecidos. RLUSD, de Ripple, superó los u$s2.300 millones de capitalización sin impulsar necesariamente a XRP. BNB Chain reúne unos u$s1.267 millones en acciones tokenizadas, aunque BNB retrocedió cerca del 1,5%.
Crecimiento de la red y apreciación del token no son lo mismo. En este contexto, los ETF de Solana y su flujo frente a Bitcoin, Ethereum y XRP muestran cómo puede producirse una rotación selectiva.
Por qué todavía no explotan las cripto alternativas
El Altcoin Season Index se mantiene en la zona baja de los 39 puntos, según los datos citados por Part, lejos de los 75 necesarios para hablar de una temporada de altcoins. A la vez, la dominancia de Bitcoin continúa por encima del 57%, por lo que BTC todavía concentra cerca de seis de cada diez dólares del mercado.
Guzmán considera que falta una pieza fundamental: que Bitcoin complete su movimiento, encuentre estabilidad y empiece a perder dominancia. Mientras BTC siga absorbiendo gran parte de la liquidez, será difícil que aparezca la secuencia que lleva dinero primero a Ethereum, después a las altcoins grandes y finalmente a los proyectos más pequeños.
Part fija una referencia concreta: la dominancia de Bitcoin debería quebrar de manera sostenida el 55% y el par ETH/BTC tendría que consolidarse al alza.
Además, hoy existen demasiados tokens para la misma cantidad de dinero. De acuerdo con el analista de Bitget, el universo rastreado pasó de 5,8 millones a 29,2 millones de activos en un año. El capital debe repartirse entre un mercado cinco veces más grande, mientras los desbloqueos de proyectos con baja oferta circulante agregan presión vendedora.
Las tesorerías corporativas también pueden transformarse en un riesgo. Part advirtió que muchas cotizan con un múltiplo sobre el valor neto de sus activos (mNAV) inferior a 1, una señal de temor a eventuales ventas forzadas. Según el analista, las dos mayores tesorerías de ETH están entre 91% y 96% por debajo de sus máximos.
Sin stablecoins nuevas, falta combustible
La oferta de stablecoins, una aproximación a la liquidez disponible para ingresar rápidamente al mercado cripto, ronda los u$s303.000 millones y permanece por debajo del máximo de u$s322.400 millones registrado en mayo.
"Sin stablecoins nuevas entrando, no hay pólvora", resume Part. Los anuncios técnicos o las compras institucionales pueden sostener activos específicos, pero una altseason amplia necesita dinero fresco capaz de rotar entre distintos segmentos.
El contexto macroeconómico agrega otro obstáculo. Según Part, el mercado asigna una probabilidad del 87% a la primera suba de tasas de la Fed desde 2023. En ese escenario, los activos de mayor riesgo suelen venderse primero.
"Glamsterdam o Firedancer no compiten contra otras blockchains: compiten contra una tasa libre de riesgo que sube", afirma. Las mejoras de Ethereum y Solana pueden fortalecer sus fundamentos, pero no eliminan el costo de oportunidad de mantener activos volátiles cuando suben los rendimientos más seguros.
Cuándo empezará la rotación de dinero desde Bitcoin a otras criptomonedas
Guzmán busca cuatro confirmaciones: una caída sostenida de la dominancia de Bitcoin, fortaleza de ETH frente a BTC, crecimiento del volumen spot en altcoins y una suba que se extienda más allá de ETH, SOL, XRP y unas pocas monedas.
El CEO de Cripto Latin Fest observa una posible ventana hacia el cierre de septiembre y, especialmente, durante el último trimestre. Si Bitcoin logra consolidarse por encima de u$s 80.000 y vuelve a buscar máximos sin absorber toda la liquidez, cree que podría comenzar una rotación más agresiva.
Part presenta un escenario prudente. Mientras la Fed mantenga un ciclo de suba de tasas, considera que no estarán dadas las condiciones. Para el analista, la ventana recién podría abrirse con un giro monetario, algo difícil antes de 2027.