Los fondos cotizados de Bitcoin y Ethereum comenzaron septiembre tomando caminos diferentes. Mientras los fondos cotizados (ETF) spot de Bitcoin sufrieron retiros por casi u$s463 millones durante la última semana, los productos vinculados con Ethereum captaron cerca de u$s200 millones y mostraron una mayor resistencia frente a la corrección del mercado.
Los datos muestran que ETH ganó la batalla más reciente, pero todavía no alcanzan para confirmar un cambio definitivo de liderazgo. Bitcoin conserva una industria de ETF mucho más grande y septiembre continúa mostrando un balance positivo gracias a los fuertes ingresos registrados al comienzo del mes.
Además, la próxima prueba no estará solamente en los flujos. La decisión de la Reserva Federal (Fed), la evolución de los rendimientos reales y el nuevo shock energético pueden definir si Bitcoin sostiene el soporte de u$s76.000 o vuelve a atravesar una fase de mayor volatilidad.
Los ETF de Bitcoin perdieron u$s463 millones
Entre el 8 y el 11 de septiembre, los ETF spot de Bitcoin negociados en Estados Unidos acumularon salidas netas por u$s462,7 millones, según datos de SoSoValue.
La semana comenzó con rescates por u$s46,6 millones, pero la presión vendedora aumentó con el correr de las ruedas. El 9 de septiembre salieron u$s120,2 millones y, al día siguiente, los retiros escalaron hasta u$s282,6 millones, el peor resultado de la semana.
El viernes 11, las salidas se moderaron hasta los u$s13,3 millones, aunque no alcanzaron para interrumpir la secuencia negativa.
La presión estuvo concentrada principalmente en dos productos. ARKB, administrado por Ark Invest y 21Shares, registró retiros semanales por aproximadamente u$s234,2 millones, mientras que GBTC, de Grayscale, perdió otros u$s129,1 millones.
Entre ambos fondos explicaron cerca del 79% de todas las salidas registradas durante esas cuatro ruedas. También sufrieron rescates IBIT, de BlackRock; FBTC, de Fidelity; HODL, de VanEck; y BTCO, de Invesco Galaxy.
El movimiento coincidió con una caída semanal de aproximadamente 2,9% en el precio de Bitcoin, que retrocedió desde la zona de u$s79.000 hasta alrededor de u$s77.300. El deterioro del precio y los rescates se dieron en un contexto de mayor cautela frente a las próximas decisiones de política monetaria de Estados Unidos.
Ethereum tomó el camino contrario
Los ETF spot de Ethereum también comenzaron la semana con dificultades, pero lograron revertir rápidamente la tendencia. El 8 de septiembre registraron retiros por u$s24,3 millones. Un día después recibieron u$s34,8 millones y el 10 volvieron a cerrar en terreno negativo, con salidas por u$s29,8 millones.
El cambio decisivo llegó el viernes 11, cuando los productos captaron u$s216,4 millones en una sola rueda. Fue suficiente para compensar las jornadas negativas y cerrar la semana con entradas netas por aproximadamente u$s197,1 millones.
ETHA, el ETF de Ethereum administrado por BlackRock, fue el principal motor de los ingresos. Su desempeño mostró que, pese a la volatilidad general del mercado cripto, todavía existe demanda institucional para ampliar posiciones en el segundo activo digital más grande del mundo.
El contraste fue contundente: mientras los fondos de Bitcoin perdieron u$s462,7 millones, los de Ethereum sumaron u$s197,1 millones. La diferencia entre ambos segmentos superó así los u$s659 millones durante la semana.
¿Los inversores están pasando de Bitcoin a Ethereum?
Los números permiten hablar de una mayor fortaleza relativa de Ethereum, pero no prueban que los inversores estén retirando directamente dinero de Bitcoin para colocarlo en ETH.
Para confirmar una verdadera rotación sería necesario observar varias semanas consecutivas con salidas de los ETF de Bitcoin y entradas sostenidas en los productos de Ethereum. Por ahora, buena parte de la victoria semanal de ETH estuvo concentrada en una sola rueda: sin los u$s216,4 millones captados el viernes, sus fondos también habrían terminado con un resultado negativo.
Además, los ETF de Bitcoin siguen teniendo una escala considerablemente mayor en activos administrados, liquidez y acumulación histórica de capital. La comparación de flujos absolutos, por lo tanto, no implica que Ethereum haya desplazado a BTC como principal vehículo institucional del mercado cripto.
Lo que sí aparece es una posible diversificación. Después de varias semanas de fuertes compras de Bitcoin, algunos inversores pueden estar buscando una exposición más amplia al ecosistema y aprovechando el menor desempeño relativo de Ethereum para construir posiciones.
La prueba será la persistencia: si las entradas de Ethereum se sostienen durante varias semanas y se distribuyen entre diferentes administradoras, la hipótesis de una rotación institucional ganará fuerza. Si vuelven a depender de una única jornada o de un solo fondo, el movimiento se parecerá más a una operación táctica.
La Fed pone a prueba el soporte de Bitcoin
Más allá de la competencia entre los ETF, el principal catalizador de corto plazo llegará desde Washington. Alvin Kan, COO de Bitget Wallet, señala a iProUP que el mercado asigna una probabilidad de entre 86% y 87% a que la Fed eleve este miércoles su tasa de referencia en 25 puntos básicos.
A su entender, Bitcoin ya habría incorporado buena parte de ese escenario al mantenerse en la zona media y alta de los u$s70.000, en lugar de quebrar la estructura de precios construida desde agosto.
El mayor peligro sería una sorpresa más restrictiva de lo esperado, ya sea en el comunicado, en las nuevas proyecciones de tasas o durante la conferencia de prensa del presidente de la Fed, Kevin Warsh:
- Si el mensaje impulsa los rendimientos de los bonos estadounidenses a dos años y tasas reales, Bitcoin puede volver a quedar bajo presión
- Si mantiene las tasas sin cambios o señala que una eventual suba constituye una medida aislada, la criptomoneda puede seguir estable
"La posición de los inversores se ha vuelto más cautelosa", sostiene Kan. Para el ejecutivo, las salidas semanales de aproximadamente u$s463 millones de los ETF muestran que la demanda de inversión se debilitó, aunque todavía no desapareció.
La zona que deberá vigilarse después de la decisión es la de u$s76.000. Si Bitcoin logra sostenerla incluso frente a un aumento de los rendimientos, demostraría que todavía existe demanda dispuesta a absorber las ventas. Una ruptura, en cambio, dejaría al activo expuesto a una corrección más profunda.
El Banco de Japón, el riesgo menos visible
La Fed continúa siendo la principal referencia para Bitcoin porque condiciona la liquidez global en dólares y el nivel de las tasas reales. Sin embargo, Bitget Wallet advierte que el mercado puede estar subestimando otro frente: el Banco de Japón.
Una suba de su tasa hasta el 1,25%, aunque esté ampliamente anticipada, puede endurecer el financiamiento en yenes y reducir la liquidez vinculada con las operaciones de carry trade.
Durante años, las bajas tasas japonesas permitieron que inversores se financiaran en yenes para comprar activos con mayores retornos en otros mercados. Cuando ese costo aumenta, parte de esas posiciones puede desarmarse rápidamente y provocar ventas en acciones, bonos y criptomonedas.
Kan sostiene que este canal suele transmitirse al mercado cripto con mayor velocidad que una decisión del Banco de Inglaterra de mantener sin cambios su política monetaria.
Para que la semana resulte favorable, cualquier endurecimiento debería ser presentado como una respuesta puntual y condicionada a los próximos datos, no como el inicio de una contracción monetaria más amplia entre los principales bancos centrales.
Existe otra amenaza: petróleo e inflación
El escenario se complica por un factor adicional: la escalada de los precios de la energía. Según el último informe de Bitfinex, el Brent ya supera ampliamente los u$s100 por barril, mientras que el diésel minorista en Estados Unidos alcanzó los u$s5,65 por galón. La suba no queda limitada a los combustibles: también aumenta los costos del transporte, la producción agropecuaria y la distribución de mercadería.
Al mismo tiempo, las reservas estratégicas de petróleo estadounidenses descendieron hasta 285,4 millones de barriles, lo que reduce el margen disponible para amortiguar una nueva interrupción de la oferta.
El encarecimiento energético también comenzó a afectar las expectativas de los consumidores. De acuerdo con los datos citados por Bitfinex, la inflación esperada para el próximo año subió al 4,6%, mientras que la previsión de largo plazo avanzó al 3,4%.
Esta combinación coloca a la Fed frente a una encrucijada. Una tasa más alta puede enfriar la demanda, pero no puede reponer las reservas de crudo ni resolver una disrupción en el suministro de energía. Por eso, un shock petrolero persistente podría obligar al banco central a mantener una política restrictiva durante más tiempo, aun cuando la actividad económica comience a debilitarse.
Para Bitcoin, el problema es doble: mayores costos energéticos alimentan la inflación y sostienen tasas reales elevadas, dos condiciones que dificultan el regreso de los inversores hacia los activos de riesgo.
Menos vendedores no significa más compradores
Bitfinex detectó una disminución de la presión vendedora sobre Bitcoin, pero aclaró que ese dato no alcanza para sostener una recuperación duradera.
"La conclusión central para BTC es que, aunque existe una reducción de la presión vendedora en el mercado, esto por sí solo es insuficiente para respaldar una recuperación sostenida", señala el informe de Bitfinex.
El mercado necesita una respuesta más fuerte de la demanda. De lo contrario, la reducción de las ventas solamente puede estabilizar el precio dentro del rango actual, sin generar necesariamente un nuevo tramo alcista.
Esta distinción también ayuda a interpretar los ETF. Que las salidas se hayan moderado desde los u$s282,6 millones del jueves hasta los u$s13,3 millones del viernes constituye una mejora, pero no demuestra que los compradores institucionales hayan regresado con fuerza.
"Una respuesta más sólida de la demanda debe enfrentarse a rendimientos reales elevados y costos energéticos persistentes", agregan los analistas de Bitfinex. Según la firma, el mensaje de la Fed, los movimientos posteriores de las tasas reales y las señales de alivio en los precios de los combustibles determinarán si el rango actual deriva en un movimiento duradero o en una nueva fase de volatilidad.
Si los rendimientos bajan, el petróleo se estabiliza y vuelven las entradas a los ETF, Bitcoin podría transformar la defensa de los u$s76.000 en una base para recuperarse. Si ocurre lo contrario, el equilibrio actual quedaría amenazado.
¿Bitcoin entró en el tradicional "septiembre bajista"?
Todavía es prematuro afirmarlo. Durante agosto, los ETF spot de Bitcoin habían recibido aproximadamente u$s3.520 millones. La tendencia continuó durante los primeros días de septiembre: solamente el 3 de septiembre ingresaron u$s730,9 millones y, en la rueda siguiente, otros u$s174,6 millones.
Gracias a esas compras iniciales, el balance de Bitcoin en lo que va del mes todavía se mantiene en terreno positivo, pese a los cuatro días consecutivos de rescates. La última semana representa una reversión importante, pero no alcanza por sí sola para hablar de una retirada institucional prolongada.
La señal se volvería más preocupante si las salidas continuaran, se distribuyeran entre una mayor cantidad de administradoras y estuvieran acompañadas por una ruptura del soporte de u$s76.000.
Del otro lado, el argumento favorable requiere algo más que una reducción de las ventas. Bitcoin necesita recuperar demanda genuina, especialmente a través de los ETF, en un escenario condicionado por la Fed, los rendimientos reales, el petróleo y las decisiones de otros bancos centrales.