La inflación subyacente de agosto en EE.UU. trepó 0,3% contra el 0,2% esperado y prácticamente selló el aumento en la reunión del 16 de septiembre.
La teoría dice que tasas más altas castigan a Bitcoin. Pero BTC ganó 1,5% tras el dato y, según 21Shares, promedió 2,13% de suba en los 30 días posteriores a cada IPC más caliente de lo previsto. El escenario que más podría mover el precio es el contrario.
Queda, por lo tanto, esperar la inminente suba de tasas de esta semana. El movimiento se descuenta porque el dato de inflación de agosto eliminó el argumento para una pausa. A todo esto, el IPC general aumentó 0,4% frente a julio y 3,4% interanual, ambas cifras en línea con las previsiones.
Ese informe llegó después de datos más elevados del índice de precios al productor a comienzos de semana y un día después de que el Banco Central Europeo elevara sus tasas.
Las apuestas recopiladas por CME FedWatch sitúan en 90% la probabilidad de un incremento en la reunión del próximo miércoles. Olu Sonola, de Fitch Ratings, resumió el efecto del dato. Los números más recientes hacen que sea "cada vez más difícil justificar una pausa".
Stephen Brown, economista jefe para Norteamérica de Capital Economics, coincidió: "La inesperada mejora del IPC subyacente en agosto significa que la Reserva Federal parece dispuesta a subir los tipos de interés". Bank of America espera un aumento de 25 puntos básicos, con otros 50 puntos de ajuste hacia fin de año.
La Fed decide tasas esta semana y puede impactar en el precio de Bitcoin (generado con IA)
Por qué Bitcoin sube cuando aumenta la inflación estadounidense
Bitcoin cotizaba a u$s78.600 tras el informe del viernes 11 de septiembre, con una suba del 1,5% en 24 horas. Ethereum y Solana también avanzaron. La teoría dice que debería haber pasado lo contrario: tasas más altas hacen más atractivos los activos que generan rendimiento y quitan capital de los que no lo hacen.
Mark Connors, CIO de Risk Dimensions, ofreció la explicación que desarma la contradicción: "Eso se debe a la inflación y a problemas de credibilidad", señalando que Bitcoin y el oro subieron juntos tras el dato.
Su razonamiento completo: si los rendimientos suben porque los inversores están preocupados por la inflación, la deuda gubernamental y la credibilidad de las políticas, entonces BTC y el oro pueden operar como alternativas al mismo tiempo, en lugar de competir contra los bonos.
Connors resumió esa tesis en una frase: "No podemos imprimir petróleo y no se puede devaluar bitcoin".
Y fue más lejos en su diagnóstico político: "El mercado ahora desafió a ambos lados de la política. Bessent fue primero. Incluso triplicar las recompras de bonos del Tesoro no ha domado el extremo largo. Ahora, Warsh, después de hablar de desinflación, se ve obligado hacia tasas más altas".
Cómo reaccionó Bitcoin a cambio de tasas en EE.UU.
El dato más útil de todo el análisis y el que menos circuló. Matt Mena, estratega senior de investigación en criptomonedas de 21Shares, señaló que Bitcoin ganó en promedio 2,13% durante los 30 días posteriores a lecturas del IPC subyacente más altas de lo esperado. Es decir: estadísticamente, un dato de inflación por encima de lo previsto no fue históricamente un problema para el activo en el mes siguiente.
Mena también apuntó las ganancias simultáneas de Ethereum y Solana como señal de que los operadores no se alejaron del riesgo cripto.
Matías Belaunde, analista de mercados macro con foco en activos digitales, explica por qué ese promedio del 2,13% merece cautela: "Un promedio de 30 días sobre una muestra histórica es útil para ajustar expectativas, no para operar".
"La clave es que ese número incluye tanto episodios de 2022, donde Bitcoin no tenía ETF ni demanda institucional, como los últimos dos años, que sí".
Y añade: "Si aislás solo el período post-ETF, la correlación con la Fed es más fuerte, no más débil. El dato es alentador, pero no es una garantía", concluye el experto.
Qué puede hacer subir a Bitcoin esta semana
El escenario que puede mover el precio es que la Fed no suba las tasas. Según Joel Kruger, estratega de mercados globales en LMAX Group, los operadores ya se inclinaban hacia un aumento antes de que se publicaran los números del IPC.
"Una buena parte del riesgo agresivo está, posiblemente, ya incorporada en los precios", afirmó Kruger.
Eso implica que, si la Fed hace exactamente lo que todos esperan, la reacción del mercado sería moderada. El precio ya contiene esa información.
El movimiento grande está del otro lado: "Vemos un mayor potencial para un movimiento desproporcionado al alza en los activos de riesgo si finalmente la Fed no cumple con estas expectativas agresivas", dijo Kruger.
Traducido para el inversor, con 90% de probabilidad descontada, el escenario de suba ya casi no tiene margen para sorprender. El 10% restante (una pausa inesperada) es el que podría generar un rally significativo.
Esa asimetría es lo que define la operación del miércoles.
El cisne negro para Bitcoin esta semana
La variable que puede complicar todo es el petróleo, que volvió a acercarse a los u$s100 por barril.
Krishna Guha, jefe de estrategia y economía de bancos centrales de Evercore ISI, advirtió que la cuestión ya no es solo si los datos del verano ofrecen alivio, sino si bastan para ignorar una nueva crisis de suministro con efectos desproporcionados sobre el diésel y otros refinados.
La Reserva Federal suele excluir las perturbaciones petroleras de su análisis. Pero la inflación estadounidense lleva cinco años y medio por encima del objetivo del 2%, y a los aranceles y la guerra en Ucrania ahora se suma esta nueva tensión energética.
El debate interno del FOMC refleja esa tensión. Beth Hammack (Cleveland) y Lorie Logan (Dallas) sostienen que el encarecimiento está extendido y no bajará sin otro aumento. El gobernador Chris Waller había planteado el 3 de septiembre que apoyaría mantener la tasa si el IPC subyacente crecía 0,2% mensual. Creció 0,3%.
Brown calculó que el PCE subyacente (el indicador que la Fed prefiere) subió 0,27% en agosto, lo que elevaría su tasa anual de 3,3% a 3,4%. Su conclusión: "La inflación subyacente del PCE se está moviendo en la dirección equivocada".
Qué debe mirar el inversor de Bitcoin argentino
El inversor argentino debe estar atento a dos canales distintos que conviene separar:
- El canal financiero tradicional: una suba de tasas en Estados Unidos fortalece al dólar, encarece el financiamiento externo argentino, presiona los bonos y las acciones locales, y reduce el margen del BCRA para bajar las tasas en pesos. El FMI distingue entre una suba por mejores perspectivas de crecimiento (de efectos mixtos) y una motivada por política restrictiva contra la inflación. Esta última suele provocar salida de capitales y depreciación de monedas emergentes
- El canal cripto: acá, la ecuación es diferente. Si la tesis de Connors es correcta y Bitcoin está operando como cobertura frente a la pérdida de credibilidad monetaria estadounidense, entonces el activo puede subir al mismo tiempo que la Fed endurece. Para el argentino que compra BTC como refugio del peso, eso significa que el driver de su inversión no es la tasa de la Fed sino la desconfianza global en el dólar
El dato local que completa el cuadro es que el dólar oficial operaba a $1.535 para la venta en el Banco Nación y el blue a $1.545 el viernes 11 de septiembre.
Verónica Aisenberg, estratega de inversiones especializada en carteras dolarizadas, plantea la decisión concreta que enfrenta el ahorrista local: "Para el inversor argentino, la pregunta no es si Bitcoin sube o baja con la Fed, sino contra qué lo está comparando. Si tu alternativa es el carry trade en pesos, una suba de tasas en EE.UU. presiona el tipo de cambio local y erosiona ese rendimiento."
"Si tu alternativa es dólar billete en el colchón, Bitcoin te ofrece la misma cobertura cambiaria más volatilidad. La respuesta depende del horizonte, no del titular del miércoles", cierra su análisis.