El mercado de las criptomonedas de privacidad se convirtió en una excepción dentro del ecosistema, con una expansión que contrasta con el desempeño de numerosos activos durante 2026, pese a los máximos registrados previamente.
Zcash y Monero concentran el avance, aunque sus características tecnológicas, estrategias de adopción y exposición regulatoria son diferentes, especialmente frente a los requisitos que imponen los mercados financieros regulados.
¿Cuánto creció el mercado de criptomonedas de privacidad?
Según Bitfinex, la capitalización del segmento aumentó desde u$s7.100 millones hasta u$s33.600 millones durante el último año, pese al retroceso de numerosas criptomonedas y a la caída respecto de máximos anteriores.
El crecimiento comenzó después de octubre de 2025, cuando bitcoin alcanzó su máximo, y refleja una rotación de capital desde tokens de gobernanza hacia redes con una década de demanda comprobada.
La firma atribuye ese movimiento al traslado de fondos hacia activos vinculados con privacidad, en medio de una vigilancia financiera cada vez mayor y de nuevas alternativas para canalizar inversión institucional.
El informe también identifica la preocupación por el monitoreo corporativo y estatal como otro factor que modificó las preferencias de los inversores durante el último año, junto con nuevos vehículos financieros.
¿Por qué Zcash logró atraer inversión institucional?
Zcash (ZEC) aparece como uno de los principales beneficiarios de esta tendencia, especialmente por el desarrollo de productos financieros regulados dentro del mercado estadounidense y por las características particulares de su protocolo.
El 25 de agosto de 2026, el Zcash Trust de Grayscale comenzó a cotizar como ETF en la bolsa NYSE Arca de Nueva York y recibió más de u$s34 millones durante sus primeras dos semanas.
Su diseño combina operaciones privadas mediante pruebas de conocimiento cero con claves de visualización que permiten revelar selectivamente historiales ante autoridades o contrapartes cuando sea necesario.
Tushar Jain, socio director de Multicoin Capital, sostuvo que Zcash representa la vía más limpia en los mercados públicos para canalizar demanda hacia redes resistentes a la censura y la incautación.
¿Qué ocurre con Monero frente a las restricciones regulatorias?
Monero (XMR) funciona con un esquema diferente, porque su protocolo oculta sistemáticamente al remitente, destinatario y monto de las operaciones, sin ofrecer claves de visualización que permitan revelar selectivamente esa información.
Esa característica provocó retiros forzados de plataformas reguladas como Kraken en Europa, reduciendo los canales tradicionales disponibles para adquirir la criptomoneda y dificultando su acceso mediante servicios regulados del continente.
Sin embargo, TRM Labs registró que los volúmenes de transacciones de Monero durante 2024 y 2025 superaron los niveles correspondientes a años anteriores, pese a las restricciones existentes y a la menor disponibilidad de plataformas.
Bitfinex vinculó este comportamiento con la persistencia de la demanda por redes privadas y señaló: "La demanda por una red privada se ha mostrado insensible a la restricción de los canales de compra tradicionales."
¿Qué impacto tendrán las CBDC y las normas europeas?
Steve Vanourny, directivo de Grayscale, estimó que la inteligencia artificial incrementará la necesidad de privacidad genuina conforme transforme las herramientas utilizadas para supervisar la actividad financiera y controlar nuevas operaciones.
Bitfinex también considera que las monedas digitales de bancos centrales (CBDC) pueden impulsar liquidez hacia alternativas privadas, ante sistemas estatales diseñados para facilitar la trazabilidad de determinadas operaciones financieras de alto valor.
Documentos del Banco Popular de China indican que el e-CNY utiliza contratos inteligentes y permite rastrear operaciones de alto valor, mientras Estados Unidos ha asimilado el modelo de divulgación selectiva.
Desde el 10 de julio de 2027, la Regulación contra el Lavado de Dinero de la Unión Europea prohibirá a proveedores cuentas que faciliten la ofuscación de transferencias, sin distinguir entre privacidad opcional y sistemática.