La recuperación de Bitcoin entra en una instancia decisiva. Después de superar los u$s81.000 en agosto y arrancar septiembre en u$s78.000, deberá demostrar que existe demanda genuina para sostener el avance en Wall Street: los fondos cotizados deberán mantener sus compras para absorber la oferta de las ballenas y compensar un escenario monetario menos favorable.
Esto ocurre justo cuando aumenta la probabilidad de una suba de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed), se tensionan los mercados de deuda global y los fondos de renta variable salen de América Latina. Además, los derivados deberán confirmar que el movimiento responde a capital nuevo y no solo al cierre de apuestas bajistas.
Los analistas ubican el soporte inmediato en u$s77.000 y la principal barrera entre u$s80.000 y u$s83.000. Una ruptura sostenida de u$s87.000 dejaría a u$s100.000 como próximo objetivo. Si las entradas institucionales pierden fuerza, en cambio, Bitcoin puede volver debajo de u$s77.000.
El rally deja de depender de los inversores bajistas
El avance de agosto tuvo dos motores: la mejora de la liquidez en Estados Unidos y una fuerte liquidación de posiciones bajistas. Tras el anuncio de recompras de bonos del Tesoro, Bitcoin saltó 8,2% en 12 horas, de u$s64.100 a u$s69.500, mientras se liquidaban posiciones cortas por unos u$s1.440 millones.
Sin embargo, esa parte mecánica del rally prácticamente se agotó. La zona de entre u$s80.000 y u$s83.000 no funciona únicamente como resistencia técnica: allí el mercado deberá probar que el movimiento puede transformarse en una asignación sostenida de capital.
Jerónimo Ferrer, gerente de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica de Bitfinex, asegura a iProUP que la señal clave surge de combinar el interés abierto, el basis y las tasas de financiamiento. Si la ruptura de u$s80.000 fuera solo producto de la liquidación de posiciones cortas, "debería haber aparecido un salto del apalancamiento", dice.
Qué puede pasar con Bitcoin en septiembre (generado con IA)
Pero el interés abierto subió de manera moderada hasta u$s55.600 millones, apenas 20% por encima del inicio de agosto, mientras el basis permaneció en niveles bajos y saludables.
"Esa combinación, junto con el flujo sostenido de compra spot a través de los ETF, es lo que indica que se trata de asignación de capital real y no de un simple short squeeze", sostiene Ferrer.
Bitcoin cerró el 27 de agosto en u$s80.256, su primer cierre por encima de u$s80.000 desde el 14 de mayo, y alcanzó u$s81.500 al día siguiente. Bitfinex sostiene que el mercado está impulsado por compras al contado y no muestra señales de sobrecalentamiento.
El comportamiento de las ballenas en el mercado de septiembre
Entre el 17 y el 27 de agosto, los ETF spot estadounidenses recibieron cerca de u$s3.040 millones durante nueve ruedas positivas. La racha terminó el viernes, con retiros por u$s201,9 millones mientras Bitcoin retrocedía desde niveles superiores a u$s81.000.
Pese a esa salida, los fondos cerraron la semana del 24 al 28 de agosto con ingresos netos por u$s924,5 millones, su mejor registro desde octubre de 2025, según Ferrer. Eso equivale a casi cuatro veces la emisión semanal de Bitcoin.
Ferrer destaca que la custodia institucional aumentó en 59.100 BTC desde fines de junio, mientras las ballenas vendieron 50.500 monedas. La comparación muestra demanda institucional absorbiendo la oferta y no solamente una rotación especulativa.
Por su parte, Patricio Mesri, country manager de Bybit para América Latina, considera que los ETF spot representan "el cambio estructural más importante" del mercado. Según sus cifras, las entradas netas acumuladas superan u$s105.000 millones y el fondo de BlackRock administra unos u$s55.000 millones.
Mesri señaló que los fondos recibieron u$s1.920 millones durante la semana previa y acumulaban otros u$s884 millones en la semana en curso, con un promedio diario de u$s232 millones. "Esta estabilidad refleja el equilibrio entre la demanda institucional y la incertidumbre macroeconómica", afirma sobre la cotización cercana a u$s78.000.
¿Los ETF garantizan un piso?
Para Ferrer, la demanda institucional puede sostener a Bitcoin sobre u$s77.100 en el corto plazo, "pero no garantiza un piso si continúa aumentando la probabilidad de una suba de tasas".
La sensibilidad quedó expuesta tras el discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole la semana pasada. Según Bitfinex, la probabilidad de un aumento en septiembre pasó de 35% a 57% entre el 27 y el 28 de agosto y luego escaló hasta alrededor de 64%. En paralelo, los fondos cotizados sufrieron la primera salida neta en diez sesiones.
"La demanda de ETF puede sostener el nivel de u$s77.100 mientras se mantenga sólida y venga acompañada de compra spot, pero un escenario de tasas más hawkish limita cuánto puede subir el precio aunque el soporte aguante", sintetiza Ferrer.
Mesri coincide en que la política monetaria es el principal contrapeso. "Warsh advirtió que, si la inflación no converge hacia el objetivo de 2%, la Fed podría subir las tasas", recuerda. Ese giro contrasta con las expectativas de flexibilización que habían sostenido parte del rally: tasas más altas fortalecen al dólar y reducen la liquidez disponible para activos de riesgo.
Nuevas billeteras abren oportunidades de acumulación de Bitcoin
Los indicadores de la red ofrecen señales constructivas, aunque todavía tensionadas. Mesri destaca el crecimiento sostenido de nuevas billeteras con saldo positivo, un dato que interpreta como la llegada de potenciales nuevos tenedores, y afirmó que las ballenas están acumulando en los niveles actuales.
Mesri también recuerda que Bitcoin cayó 77%, desde u$s69.000 hasta u$s16.000, durante el mercado bajista de 2022 y 2023. En el ciclo actual descendió desde u$s126.000 hasta acercarse a u$s50.000. Para el ejecutivo, estas correcciones cíclicas suelen abrir oportunidades de acumulación.
Santiago Guzmán, CEO de Cripto Latin Fest, considera que Bitcoin se encuentra en "una zona bastante interesante", aunque evita afirmar que el mercado ya haya encontrado su piso definitivo. Pone el foco en la debilidad de las compras agresivas en los exchanges, en niveles comparables con 2022 e onterpreta esa pérdida de entusiasmo como una señal potencialmente favorable.
"Cuando está subiendo, todos quieren entrar; cuando cae y hay miedo, nadie quiere saber nada. Y justamente en esos momentos de poco entusiasmo es donde históricamente se han empezado a construir buenos pisos", explica Guzmán.
Sin embargo, advierte que todavía no hubo una capitulación contundente, con liquidaciones, ventas generalizadas y temor extremo. Por eso, desaconseja adivinar si el mínimo estará en u$s60.000, u$s58.000 u otro valor.
Propone seguir el precio, el volumen, las liquidaciones y la conducta de los tenedores de largo plazo. Si estos acumulan mientras desaparece el entusiasmo minorista, aumentaría la posibilidad de que se forme un piso.
"Cuando todo el mundo está eufórico, hay que tener cuidado, pero cuando nadie quiere hablar de Bitcoin es cuando más atención hay que prestarle", resume Guzmán.
Los datos que definirán septiembre
Bitcoin llega a septiembre con una estructura saludable: el apalancamiento creció gradualmente y los ETF absorbieron la venta de grandes tenedores. Pero enfrenta una zona de fuerte oferta y un escenario monetario exigente.
El nivel para observar es u$s77.100. Mientras permanezca por encima, el mercado conservará una estructura equilibrada. La franja de u$s80.000 a u$s83.000 determinará si aparecen nuevos compradores; superar u$s87.000 dejaría abierto el camino hacia u$s100.000.
El mercado seguirá los datos laborales y de inflación de Estados Unidos antes de la reunión de la Fed. Una desaceleración podría reducir las apuestas de suba; cifras resistentes reforzarían la presión sobre los activos de riesgo.
Si los ETF mantienen la demanda y los datos alivian la presión monetaria, Bitcoin podrá buscar nuevos máximos. Si los flujos se frenan y la Fed endurece su postura, la primera alarma sonará debajo de u$s77.100.