Tether dejó de ser solo el emisor de la stablecoin más grande del mundo y pasó a jugar en otra liga: la de conglomerado cripto con ambición tecnológica integral. Según un informe del Financial Times, la firma construyó una cartera de 140 inversiones que va desde agricultura en América Latina hasta una participación en el club italiano Juventus. Excéntrico para algunos, diversificado para otros, pero el mensaje es claro: caja no le falta.
El músculo financiero lo explica. El USDT alcanzó una capitalización de u$s185.000 millones –desde apenas u$s5.000 millones en 2020– y hoy funciona como el principal puente entre el dólar y el ecosistema cripto para unos 500 millones de usuarios. La rentabilidad proviene de los rendimientos de los activos que respaldan el token, mayormente bonos del Tesoro de EE.UU., y esas ganancias se reinvierten en la propia expansión en lugar de distribuirse.
La compañía elevó su plantilla a 300 empleados y planea sumar otros 150 en 18 meses, en su mayoría ingenieros. Pero no solo. Las búsquedas incluyen cineastas especializados en IA en Italia, asociados de venture capital en Emiratos Árabes Unidos y expertos regulatorios en Ghana y Brasil. Es una señal de que Tether quiere operar en la intersección entre finanzas, tecnología y política pública.
Su CEO, Paolo Ardoino, presentó en San Salvador la idea de una freedom tech stack: una arquitectura que abarque finanzas, inteligencia artificial, comunicaciones y energía. En esa línea mostró productos como:
Stablecoins como infraestructura base para máquinas que transaccionan entre sí. Ciencia ficción hace cinco años; roadmap hoy.
Cómo es el "imperio gris" de Tether
Iñaki Apezteguia, cofundador de Crossing Capital, afirma a iProUP que Tether está en proceso de convertirse en un fondo soberano cripto con caja propia. Y remarca que ya no es un simple emisor.
El poderío de Tether
"Es una potencia financiera con una estrategia de preservación de valor similar a la de un Estado. Con u$s122.000 millones en bonos del Tesoro de EE.UU. (Top 10 mundial) y una caja que incluye 148 toneladas de oro y 100.000 BTC, más inversiones en más de 100 empresas de distintos rubros, su hoja de balance busca la hegemonía", aseguró.
Apezteguia comentó que en 2025 generó utilidades por u$s10.000 millones, lo que le da una capacidad de maniobra para intervenir en el ecosistema y expandirse sin depender de financiamiento externo, actuando como un banco central privado".
Además, remarca que "si Tether enfrentara una corrida o un corset regulatorio en Estados Unidos, el impacto sería sistémico", ya que cerca del 87% del volumen de trading cripto pasa por USDT.
"Una corrida sobre la principal stablecoin del mercado no sería un episodio aislado, sino un evento de liquidación masiva: se congelaría la liquidez en protocolos DeFi, se activarían liquidaciones automáticas por colateralización y los precios podrían desplomarse en cadena", dice Apezteguia. Es que en un ecosistema altamente apalancado, el dólar sintético es la sangre que circula. "Si se corta, el cuerpo entero entra en shock", advierte.
Ahora bien, el riesgo no es estático, comenta el especialista. "Bajo el paraguas del GENIUS Act, Tether se anticipó con el lanzamiento de USAt, una versión regulada orientada a cumplir con mayores exigencias normativas. Esa estrategia fragmenta el riesgo: separa el negocio global del frente regulado en EE.UU. y gana tiempo ante un eventual endurecimiento", comenta.
Por ello, un corset regulatorio reduciría liquidez global en el corto plazo y probablemente generaría un nuevo "invierno cripto" por volatilidad extrema y desarme de posiciones. "Pero también podría acelerar algo que el mercado viene pidiendo hace años: más transparencia, auditorías completas y reglas claras", deslizó Apezteguia.
Paradójicamente, lo que hoy luce como amenaza puede convertirse en puente hacia capital institucional. La transición sería dolorosa, pero el resultado podría ser un mercado más robusto. En cripto, las crisis suelen limpiar excesos. La pregunta es cuán profundo sería el ajuste antes de que llegue la nueva etapa.
Cómo Tether juega en el tablero geopolítico del dólar digital
Paula Chaves, analista de mercados de HFM, opina que en el universo cripto hay miles de tokens, decenas de blockchains y narrativas que van y vienen.
"Pero si se quiere entender dónde está realmente el centro de gravedad financiero del ecosistema, hay que mirar a Tether. Lo que nació como una herramienta operativa para facilitar liquidez en exchanges se transformó en uno de los actores privados más relevantes dentro de la arquitectura monetaria digital", advierte.
Chaves explica que hoy Tether no es simplemente el emisor de una stablecoin, sino "un intermediario que administra un balance de magnitud macroeconómica, captura el rendimiento de grandes posiciones en deuda pública estadounidense de corto plazo y acumula utilidades que lo colocan en una categoría distinta dentro del sector".
"Su modelo es sencillo en esencia: emitir dólares tokenizados y respaldarlos con activos líquidos que generan rentabilidad. Sin embargo, la escala alcanzada convierte esa mecánica en un fenómeno estructural", comenta la experta.
El punto más delicado no es el tamaño, sino la calidad y transparencia del respaldo, plantea Chaves: "Aunque la compañía ha reforzado sus reportes periódicos y ha expresado disposición a avanzar hacia auditorías más exhaustivas, agencias y analistas han señalado diferencias frente a estándares bancarios tradicionales en materia de divulgación, composición de activos y gobernanza".
Chaves resalta que en los mercados financieros, la confianza no se sostiene únicamente con liquidez, sino con claridad institucional. Ese sigue siendo el eje central del debate".
En el fondo, el verdadero riesgo no es solo Tether como entidad, sino la función que cumple, plantea Chaves. "USDT actúa como par base en exchanges, como instrumento de salida, unidad contable y colateral transversal. Es el 'efectivo' del sistema cripto. Esa centralidad implica que cualquier tensión sobre su estructura se transmite de forma inmediata a todo el ecosistema", señala.
Por su parte, Apezteguia comenta que Tether ya es una ficha de cambio, puesto que opera en un "limbo" que le permite ser funcional a los intereses de EE.UU. (extendiendo la hegemonía del dólar digitalmente) mientras negocia con Washington a través de figuras como Howard Lutnick.
"Su dominancia del 70% del mercado de stablecoins lo pone en el centro de la disputa geopolítica: mientras China lo ve como una amenaza, Tether colabora congelando fondos ilícitos para ganar legitimidad. Es un 'imperio gris' que utiliza su peso financiero para influir en las reglas globales del dinero digital", dice.
Por último, el experto comenta que al igual que los bancos sistémicos en 2008, Tether se volvió demasiado grande para caer sin arrastrar al sistema financiero tradicional.
"Su interconexión con el mercado de bonos de EE.UU. y su rol como principal fuente de liquidez para el trading global significan que su colapso no solo prácticamente destruiría el ecosistema cripto, sino que causaría ondas de choque en los mercados crediticios de corto plazo. Hoy, USDT es un pilar de estabilidad quem si entra en jaque, puede tener un efecto contagio de alto riesgo", concluye el experto.