Bitwise lanzó un ETF para cubrir a inversores frente a la pérdida de poder adquisitivo de las monedas fíat, combinando activos escasos y estrategias defensivas, y comenzó a cotizar en Nueva York bajo ticker BPRO.
El fondo apunta a activos que, según la tesis de la compañía, podrían beneficiarse en entornos de devaluación monetaria, incluyendo bitcoin, metales preciosos como oro y plata, y acciones de empresas mineras vinculadas a ellas.
El producto se denomina Bitwise Proficio Currency Debasement, fue desarrollado con Proficio Capital Partners, y se inscribe en un contexto global de tasas elevadas, endeudamiento y búsqueda de coberturas frente a monedas debilitadas.
La lógica del comercio de la degradación monetaria
Este instrumento se encuadra en lo que los mercados denominan comercio de la degradación, una estrategia basada en invertir en activos cuya oferta no puede expandirse fácilmente y que históricamente funcionaron como resguardo de valor.
El ETF fue desarrollado en conjunto con Proficio Capital Partners, una firma estadounidense especializada en inversiones en metales preciosos y otros activos diseñados para ofrecer resistencia frente a procesos de devaluación monetaria.
Desde Bitwise explican que el enfoque del ETF parte de una preocupación compartida por muchos inversores, resumida en la afirmación "No somos los únicos que piensan que el dinero fíat tiene grandes problemas" estructurales globales.
En ese marco, la firma destaca que el dólar estadounidense perdió alrededor del 40% de su poder adquisitivo desde 2006, fenómeno asociado al uso recurrente de impresión monetaria y a una oferta ilimitada sostenida global.
En paralelo, subrayan que la deuda de Estados Unidos se multiplicó por cinco en dos décadas hasta casi 40 billones de dólares, con intereses superiores a un billón anual, más que defensa en 2026 fiscal.
Según la lectura del gestor, ese contexto fiscal motiva escenarios de emisión continua para cerrar cuentas públicas, reforzando la tesis de asignar capital a activos que no dependen de decisiones discrecionales gubernamentales ni políticas coyunturales.
En esa línea, el responsable del fondo afirma: "BPRO busca proteger a los inversores del tren imparable de gastos imprudentes, déficits crecientes y la impresión de dinero por parte de gobiernos de todo el mundo".
Así, el ETF se presenta como una herramienta de cobertura macro para carteras diversificadas, especialmente atractiva en contextos de déficits elevados, políticas expansivas y crecientes dudas sobre la estabilidad de las monedas fíat.
Bitcoin, metales y mineras como cobertura
Dentro del ETF, bitcoin ocupa un rol central porque su emisión está programada, no puede alterarse políticamente y se reduce mediante halvings cada cuatro años, hasta alcanzar un límite total de 21 millones de BTC.
El fondo también incorpora exposición al oro, la plata y otros metales preciosos, históricamente utilizados como reserva de valor debido a su escasez física en la Tierra y limitada capacidad de extracción industrial sostenible global.
El esquema se completa con acciones de empresas mineras, que suelen beneficiarse cuando suben los precios de estos commodities, dado su vínculo directo con la producción y márgenes operativos del sector extractivo global tradicional relevante.
El lanzamiento de BPRO coincide con un renovado interés por el oro, que alcanzó nuevos precios récord esta semana, mientras bitcoin atraviesa una fase correctiva tras máximos recientes registrados durante octubre en mercados internacionales financieros.
A pesar de esa corrección desde el máximo histórico de 126.000 dólares, analistas alcistas sostienen que, a largo plazo, Bitcoin puede consolidarse como una forma de oro digital dentro de carteras de inversión diversificadas.
En este contexto, la llegada de este ETF refuerza la narrativa de bitcoin como refugio inflacionario, aunque su desempeño dependerá del mercado y de la validez de esa tesis económica en distintos ciclos futuros globales.