El 70% de las organizaciones globales ya utiliza inteligencia artificial (IA) en al menos una función de negocio, mientras que las áreas de marketing y ventas figuran entre las que muestran mayor adopción, según el informe "The State of AI in 2025" elaborado por McKinsey.
Sin embargo, muchas compañías todavía encuentran dificultades para transformar esas herramientas en resultados concretos. La falta de procesos comerciales estructurados, indicadores de gestión y metodologías de trabajo suele limitar el impacto de la tecnología, especialmente en pequeñas y medianas empresas.
En este escenario surge Delenio, una startup argentina especializada en ingeniería comercial que ayuda a empresas B2B a profesionalizar sus procesos de ventas, ordenar sus operaciones comerciales e incorporar tecnología para escalar de manera sostenible
El objetivo es que las empresas puedan construir estructuras comerciales más eficientes sin depender exclusivamente del conocimiento individual de vendedores o gerentes.
"Buscamos co-crear con el cliente y sus equipos, impactando en personas, procesos y tecnología. Hoy todo lo que hacemos cambia la forma de trabajar de los equipos comerciales, en la estrategia, la táctica y, sobre todo, en la operación diaria", detalla Mauro Zicarelli, CEO de Delenio.
Según los datos de la firma, el 90% de las empresas que implementaron sus soluciones aceleró la captación de nuevos clientes, mientras que el 85% incrementó su facturación y profesionalizó sus procesos comerciales.
Delenio: modelo de ingresos y potenciales clientes
Creada en 2004, Delenio ya impactó en más de 800 empresas y participó en más de 1.000 proyectos. Además, la firma proyecta alcanzar una facturación cercana al u$s1 millón durante 2026.
La compañía monetiza sus servicios a través de tres modelos distintos. El primero consiste en proyectos de transformación y reconversión comercial, donde cobra honorarios mensuales durante el período acordado con cada cliente.
"Nuestro honorario siempre es igual o menor a lo que le costaría a una empresa contratar a un especialista en ingeniería comercial 360. Buscamos ser una alternativa más eficiente y con mayor probabilidad de éxito", profundiza el ejecutivo.
Por otro lado, Delenio ofrece servicios recurrentes vinculados a marketing estratégico, generación de demanda, automatización comercial y tecnología aplicada a ventas, acompañando a las organizaciones más allá de una implementación puntual.
La tercera fuente de ingresos proviene de su modelo SaaS. "En el caso de que el cliente prefiera utilizar nuestra tecnología, cotizamos el acceso a nuestras herramientas bajo modalidad de suscripción", agrega Zicarelli.
Respecto al perfil de sus clientes, el CEO sostiene que cualquier empresa con procesos comerciales B2B puede beneficiarse de la metodología. "Trabajamos con equipos de ventas de tres personas y también con estructuras comerciales de más de 400 colaboradores".
Delenio busca expandirse en Chile, México y España
Para la creación del proyecto, la firma contó con una inversión inicial de u$s10.000 aportada por sus fundadores, sin necesidad de recurrir a inversores externos o grandes préstamos.
"Absolutamente todo el dinero fue reinvertido desde el día uno", menciona Zicarelli sobre el modelo de crecimiento que permitió desarrollar la compañía durante más de dos décadas.
Ahora, la empresa busca acelerar su expansión internacional con foco en Chile y México, dos mercados donde ya tuvo experiencias previas. España también aparece dentro del radar de crecimiento para los próximos años.
La internacionalización implica adaptar metodologías, procesos y formas de relacionamiento comercial según las características de cada mercado. "No se vende igual en todos lados", comentan desde la firma.
Respecto al financiamiento futuro, Delenio confirmó que durante este año recibió dos propuestas de inversión. Sin embargo, la empresa prioriza sumar socios estratégicos capaces de aportar experiencia y conocimiento.
"No se trata solamente de dinero, sino de cuánto valor genuino aportan al negocio. El dinero es el bien más común del mundo, el saber hacer es realmente escaso", concluye Zicarelli.