Puntos importantes
Warren Buffett apostó en 2007 a que un fondo que replicaba al S&P 500 podía superar durante una década a cinco fondos de fondos vinculados con más de 200 fondos de cobertura.
Diez años después, el resultado le dio la razón: su inversión ganó 125,8%, mientras que ninguna de las alternativas seleccionadas por su rival consiguió acercarse a ese rendimiento.
El desafío también le dejó un premio superior a los u$s2,2 millones y reforzó una de las principales críticas del inversor estadounidense a Wall Street, centrada en los elevados honorarios que por pagan los clientes delegar sus decisiones financieras.
Cómo fue la apuesta de Warren Buffett contra los fondos de inversión
El acuerdo se cerró en 2007 entre Buffett y Ted Seides, representante de Protégé Partners, con una comparación que se extendería desde el 1 de enero de 2008 hasta el 31 de diciembre de 2017.
Buffett eligió el Vanguard 500 Index Fund Admiral, que replica el comportamiento del índice S&P 500, mientras que Seides seleccionó cinco fondos de fondos cuyos nombres nunca se revelaron públicamente.
En conjunto, esos cinco vehículos tenían exposición a más de 200 fondos de cobertura, una estructura que permitía diversificar las inversiones mediante distintos administradores y estrategias de gestión profesional.
La comparación enfrentó dos modelos diferentes: seguir pasivamente un índice bursátil o pagar por una selección de gestores que tomaban decisiones sobre las inversiones, con los costos correspondientes a cada nivel de administración.
La estrategia de Protégé comenzó mejor, porque en 2008 el S&P 500 cayó un 37% y los cinco fondos registraron pérdidas menores; sin embargo, desde 2009 quedaron por debajo del índice durante los nueve años restantes.
Cuánto ganó Buffett frente a los cinco fondos de fondos
Al terminar 2017, el fondo elegido por Buffett acumuló una rentabilidad del 125,8%, mientras que los cinco vehículos seleccionados por Seides registraron ganancias de 21,7%, 42,3%, 87,7%, 2,8% y 27%, respectivamente.
El promedio de los cinco fondos de fondos rondó el 36,3% acumulado durante la década, una diferencia considerable frente al resultado del fondo indexado, que ninguno consiguió superar individualmente.
La distancia también apareció al comparar las tasas anuales compuestas, una medida que permite evaluar el crecimiento de las inversiones considerando la capitalización de los rendimientos a lo largo del tiempo.
Mientras el fondo indexado obtuvo un 8,5% anual, los cinco fondos de fondos registraron rendimientos anualizados de entre el 0,3% y el 6,5%, según los resultados del desafío.
Aunque la caída bursátil de 2008 favoreció inicialmente a los fondos de cobertura, la evolución posterior inclinó la comparación hacia Buffett y su apuesta por una estrategia de inversión más sencilla.
Por qué Warren Buffett criticó las comisiones de los fondos
La diferencia de resultados reforzó el cuestionamiento de Buffett a los costos que afrontaban los inversores de Protégé, quienes pagaban honorarios tanto a los fondos de fondos como a los vehículos subyacentes.
Según sus cálculos, los cargos fijos rondaban el 2,5% anual de los activos administrados, a lo que debían sumarse las comisiones variables vinculadas al desempeño de los gestores.
El problema, según el inversor, era que esos costos se descontaban del capital incluso cuando los resultados no eran buenos, reduciendo el dinero disponible para participar de futuras ganancias.
Buffett resumió esa crítica con una frase que sintetizaba su visión sobre el negocio de la administración financiera: "El rendimiento viene y va. Las comisiones nunca fallan".
La estructura de Protégé implicaba que los clientes pagaran por dos niveles de gestión, mientras que el fondo seleccionado por Buffett seguía directamente al S&P 500, sin depender de una cadena de administradores.
Cómo se financió el premio de u$s1 millón y quién lo recibió
La apuesta contemplaba un premio final de u$s1 millón, financiado mediante bonos del Tesoro estadounidense cupón cero que ambas partes compraron por un valor nominal de u$s500.000 cada una.
Buffett pagó u$s318.250 por sus títulos, que alcanzarían los u$s500.000 al vencimiento, mientras que Protégé realizó una operación equivalente para reunir entre ambos el monto previsto.
En 2012, los participantes resolvieron vender los bonos y destinar el dinero a comprar 11.200 acciones clase B de Berkshire Hathaway, porque consideraron que los títulos habían perdido atractivo frente a otras alternativas.
Buffett explicó que buscaba evitar que el dinero destinado a la organización benéfica quedara por debajo del millón de dólares y se comprometió a cubrir cualquier diferencia si fuera necesario.
La decisión terminó multiplicando el premio: al cierre de 2017, las acciones valían u$s2.222.279 y el importe fue destinado a Girls Inc. of Omaha, la organización elegida para recibirlo.
Qué lección dejó la apuesta de Buffett para los inversores
En su carta anual de 2017, Buffett retomó la experiencia para defender los fondos indexados de bajo costo y cuestionar el valor que los administradores profesionales aportaban a sus clientes.
El inversor planteó una pregunta directa sobre la relación entre los honorarios y los beneficios recibidos: "En conjunto, ¿estos inversores reciben lo que pagan?".
La comparación mostró que el fondo indexado superó ampliamente a los cinco fondos de fondos, aunque no permite atribuir toda la diferencia exclusivamente a las comisiones, porque también influyeron las decisiones de inversión y las condiciones del mercado.
El resultado sí expuso las dificultades de justificar estructuras costosas cuando no consiguen superar una estrategia que replica un índice bursátil, especialmente durante períodos prolongados de inversión.
Para Buffett, el desafío dejó una conclusión concreta: antes de pagar por una administración más compleja, los inversores deben evaluar cuánto cuestan esos servicios y qué rendimiento obtienen a cambio.