Puntos importantes
El S&P 500 atraviesa una etapa de récords, aunque detrás de ese desempeño aparecen diferencias importantes entre compañías y sectores que muestran una realidad menos uniforme para los inversores estadounidenses.
El avance de las grandes tecnológicas concentra buena parte del impulso, mientras varias empresas conocidas todavía deberían registrar subas extraordinarias para recuperar los precios máximos alcanzados durante sus mejores etapas bursátiles.
¿Qué acciones del S&P 500 están más lejos de sus máximos?
Datos de Bespoke Investment Group identifican siete compañías del S&P 500 con capitalizaciones superiores a u$s20.000 millones, cuyas acciones necesitan más que triplicar sus precios actuales.
PG&E (PCG) presenta el mayor rezago, con una capitalización cercana a u$s27.200 millones, una cotización de u$s12,40 y una caída acumulada del 22,4% durante este año.
Para recuperar su máximo histórico, PG&E necesitaría subir aproximadamente 480%, una de las mayores recuperaciones requeridas entre las compañías analizadas.
PayPal (PYPL), valuada en unos u$s46.500 millones, cotiza cerca de u$s54 y permanece aproximadamente 82% debajo de su récord histórico en Wall Street. Para volver a ese máximo, PayPal debería avanzar alrededor de 470%.
Ford (F) también permanece aproximadamente 81% debajo de su máximo histórico y necesitaría una suba cercana al 437% para recuperar aquel nivel bursátil.
Nike (NKE) registra igualmente un retroceso de aproximadamente 81% frente a su récord, por lo que debería avanzar cerca de 427% para recuperarlo.
Las Vegas Sands (LVS) debería subir aproximadamente 306% para recuperar su máximo histórico, una distancia que todavía refleja el fuerte retroceso acumulado por la acción.
Zoetis (ZTS) debería mejorar aproximadamente 247% para recuperar su récord, mientras Crown Castle (CCI) necesitaría una suba cercana al 211% para alcanzar nuevamente su máximo histórico.
¿Por qué Nike quedó tan lejos de su máximo histórico?
Nike representa uno de los casos más significativos porque su retroceso bursátil coincidió con resultados débiles y una pérdida de confianza entre los inversores durante los últimos períodos.
Las ventas de la marca retrocedieron 4%, mientras las operaciones online registraron una caída del 13%, mostrando dificultades tanto en el negocio general como en su canal digital.
La situación también golpeó a Converse, cuyas ventas se desplomaron 28%, mientras los ingresos obtenidos en China disminuyeron 26% durante el período analizado.
Además, Nike anticipó nuevos recortes de personal, sumando otra señal de presión sobre una compañía que necesita recuperar resultados para mejorar nuevamente la percepción de los inversores.
El contraste con el comportamiento general del S&P 500 muestra que los récords del índice esconden diferencias importantes entre sus integrantes y no implican una recuperación bursátil generalizada.
Otros análisis recientes también detectaron una concentración creciente del avance, con una parte significativa de las compañías todavía lejos de sus máximos históricos pese al buen momento del índice.
Por qué Wall Street cerró en baja tras moverse en niveles récord
El salto de los rendimientos de los bonos del Tesoro, las actas de la FED que mantienen abierta la puerta a otra suba de tasas, el deterioro de la confianza del consumidor, el ruido en el sector de inteligencia artificial y la toma de ganancias tras los récords del martes, fueron los cinco factores que presionaron a Wall Street durante el miércoles 7 de octubre.
La presión de los bonos fue la principal causa del retroceso del mercado neoyorquino, explicó Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, en un informe al que accedió iProUP.
El S&P 500 cayó 0,22% hasta 7.801,77 puntos, el Nasdaq Composite perdió 0,22% hasta 27.538,69 unidades, mientras que el Dow Jones cedió 0,66%.
El S&P 500 y el Dow Jones cortaron una racha alcista de cuatro sesiones, y el Nasdaq, una serie de cinco jornadas de subas.
La baja llegó un día después de que el S&P 500 y el Nasdaq marcaran máximos históricos de cierre.
Bonos del Tesoro en máximos de 2002: la principal presión sobre Wall Street
El rendimiento del bono a 10 años llegó a 5,36% durante la mañana, desde 5,27% del cierre de ayer, cerca de su nivel más alto desde 2002, precisó el experto de IOL.
Luego cedió a 5,28%, tras una subasta de u$s39.000 millones en notas a 10 años con rendimiento mediano debajo de 5,26%.
El bono a 30 años –en tanto– tocó un máximo en 24 años y cerró cerca de 5,67%.
El mercado atribuye el movimiento al deterioro fiscal de EE. UU. y a la expectativa de un nuevo aumento de tasas de la FED antes de fines de 2026.
Las actas de la Reserva Federal mantienen abierta la puerta a esa suba.
Según Patrick O'Hare, de Briefing.com, la tendencia alcista de los rendimientos actuó como freno para todo el mercado.
Constructoras, consumo e inteligencia artificial: otros focos de presión
El alza de las tasas hipotecarias a 30 años arrastró al sector inmobiliario y a las constructoras, que cayeron más de 2%, resaltó Vlassich.
Las pérdidas de los grandes índices fueron contenidas, pero las pequeñas compañías y la vivienda sufrieron una presión mayor.
Según el reporte de mercado, el índice de confianza del consumidor de la Conference Board cayó en septiembre a 81,9 puntos, su nivel más bajo desde mayo de 2014.
El dato refleja la sensibilidad del público a la inflación y a los costos energéticos.
En tecnología, la cancelación del lanzamiento del modelo GPT-6.1 Astra de OpenAI, tras no superar controles de seguridad internos, contrastó con los avances en la salida a bolsa de Anthropic, que apunta a una valuación superior a u$s2 billones.
El petróleo cotizó cerca de u$s100, con tensión por ataques de los hutíes a dos aeropuertos sauditas, y cedió 0,8% según el reporte local.