Las entidades del sistema financiero argentino retiraron de sus balances 143.143 préstamos por un total de $4,4 billones al considerar que prácticamente no tienen perspectivas de recuperarlos, según datos oficiales del Banco Central correspondientes a mayo de 2026 —último dato consolidado— procesados por la consultora EcoGo.
De ese total, $2,9 billones corresponden a créditos en pesos y $1,5 billones a préstamos denominados en dólares. En conjunto, equivalen al 3,1% de todos los préstamos del sistema financiero.
La velocidad del deterioro es lo más llamativo del dato. A fines de 2024 había 74.250 préstamos en esa condición, equivalentes al 2% del total. A comienzos de 2026 la cifra había saltado a unos 132.000. Y en mayo llegó a 143.143.
El incremento supera el 90% en apenas un año y medio.
Qué significa que un banco dé de baja un crédito y qué pasa con la deuda
Que un banco pase un crédito a pérdida es un tratamiento contable, no una condonación. La distinción es la más importante de toda esta historia y la que más confusión genera entre los deudores.
Cuando la entidad determina que no existen perspectivas razonables de recuperar esos fondos por los mecanismos habituales del crédito, puede retirarlo de su activo según las normas vigentes. Deja de contabilizarlo como algo que espera cobrar.
Pero la obligación del deudor no se extingue automáticamente.
Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, lo explicó con precisión: "Son préstamos que por normativa los bancos tuvieron que sacar de su activo, pero que siguen existiendo esperando algún recupero, ya sea por vía judicial o venta".
Ahí están los dos caminos posibles para esa deuda.
La venta de cartera. Una práctica habitual del sistema consiste en transferir esos derechos de cobro a terceros —típicamente estudios jurídicos especializados— por un valor inferior al saldo original. El banco obtiene un recupero parcial y se desprende de una cartera problemática. El nuevo acreedor intenta cobrar lo que pueda.
La vía judicial. El banco o el nuevo titular del crédito puede iniciar acciones legales para recuperar el capital adeudado. El procedimiento depende de las características del crédito, el tipo de deudor y la documentación disponible.
Hay además una consecuencia que persiste más allá de quién sea el acreedor. El historial negativo dificulta el acceso a nuevos préstamos, tarjetas y financiamiento, porque las entidades usan esa información para evaluar el riesgo de cada cliente.
Valeria Gaitán, abogada especializada en derecho del consumidor financiero, señala el error más frecuente entre los deudores en esta situación: "Mucha gente interpreta que si el banco dejó de llamar, la deuda se cayó. Lo que pasó en realidad es que el crédito cambió de manos. El deudor se entera cuando lo contacta un estudio de cobranzas que compró la cartera, muchas veces por un monto muy inferior al que reclama. Y ahí aparece el margen de negociación que casi nadie usa: quien compró esa deuda a un 20% de su valor tiene incentivo para cerrar un acuerdo bastante por debajo del saldo nominal".
Cómo clasifica el BCRA a los deudores y cuándo un crédito se vuelve irrecuperable
El sistema financiero clasifica a cada deudor en categorías según su nivel de atraso, y esa clasificación determina qué puede hacer el banco con ese crédito.
- Las situaciones 1 y 2 corresponden a deudores con obligaciones normales o atrasos menores
- A partir de la situación 3 empieza la morosidad propiamente dicha: atrasos de entre tres y seis meses
- La situación 4 contempla demoras de entre seis meses y un año
- La situación 5 corresponde a obligaciones con más de un año de atraso y es la que el sistema califica como irrecuperable
Existe, en los hechos, una sexta instancia: los créditos que ya fueron dados de baja de los balances. Son los 143.143 que releva EcoGo.
Hay un dato del informe que conviene mirar con atención porque anticipa lo que puede venir. Ese apunte indica que el 54% de la deuda morosa todavía se encuentra en situación 4, es decir, no llegó al año de atraso.
Eso significa que una porción muy grande de los créditos con problemas aún no alcanzó el nivel más grave y podría regularizarse mediante acuerdos entre bancos y clientes. También significa que, si no se regulariza, ese 54% es el candidato natural a engrosar la próxima tanda de préstamos pasados a pérdida.
Según el esquema que releva EcoGo, una deuda en situación 4 necesita aproximadamente cinco meses de comportamiento normal para salir de ese estado: tres meses para bajar a la categoría 3 y otros dos para dejar de figurar como morosa.
Cuánto se refinanció frente a lo que se dio por perdido
En paralelo al crecimiento de los créditos incobrables, aumentaron las refinanciaciones.
La consultora 1816 estimó que el saldo de operaciones refinanciadas exitosamente alcanzaba aproximadamente $2,6 billones, cerca del 3,7% del total de préstamos.
Según estimaciones de EcoGo, cuatro entidades concentran alrededor del 70% de esos saldos. Banco Galicia con el 32,1%, Banco Provincia con 14,7%, Santander con 14,2% y Banco Nación con 9,7%.
El Banco Nación informó que desde comienzos de año refinanció 102.505 operaciones por $476.300 millones, correspondientes a 89.608 clientes, con un monto promedio cercano a los $4,6 millones. De ese conjunto, 64.249 operaciones por $322.600 millones correspondieron a clientes que ya estaban en mora.
La entidad ofrece consolidación de obligaciones de hasta $100 millones a 120 meses bajo modalidad UVA, y una línea específica para saldos de tarjeta con hasta 90 días de atraso: hasta $10 millones a 60 meses con TNA del 35%, gestionable de forma digital.
Rodrigo Ibáñez, consultor en gestión de carteras crediticias, plantea la tensión entre ambos números: "Los $2,6 billones refinanciados y los $4,4 billones pasados a pérdida cuentan la misma historia desde dos ángulos. El sistema está tratando de rescatar lo que puede rescatar y descartando lo que no. El problema es que mientras el ingreso de las familias no se recupere, el flujo de créditos que pasa de situación 4 a situación 5 no se corta, y cada tanda que se da de baja hoy es la que se refinanció sin éxito hace seis meses".