El BIND, aliado de Mercado Pago, prepara nueva jugada para liderar un negocio de u$s3.000 millones

Los bancos ya no solo compiten por clientes: también buscan vender su infraestructura a fintech y empresas en un segmento que mueve miles de millones
Finanzas 4.0
09.09.2026 • 06:07hs • Finanzas 4.0

Puntos importantes

La banca como servicio (BaaS) y finanzas embebidas transforman el sector, proyectando U$S 3.400 M en Argentina en 5 años.

Bancos como BIND y Coinag son líderes en BaaS, proveyendo infraestructura y servicios cripto a gigantes fintech y empresas.

Esta evolución redefine la rentabilidad por cliente y anticipa un futuro de Finanzas Abiertas y productos financieros contextuales.

Mientras Mercado Pago, Cocos y Revolut avanzan para ser banco en Argentina, otros bancos se abren camino entre las fintech. 

El caso más emblemático es el del Bind, que vendió su negocio minorista al Patagonia. Es algo más que una decisión estratégica: forma parte de una revolución silenciosa en la que varias entidades financieras buscarán crecer fuera de sus límites.

El fenómeno, conocido como banca como servicio (BaaS), les permite proveer a terceros productos financieros. Y crece no solo en facturación, sino en cantidad de compañías que apuestan a este negocio.

Fintech y bancos compiten por un negocio que ya mueve u$s2.000 millones

El fenómeno de las BaaS tiene como catalizador el crecimiento de los negocios digitales y las fintech, que deben sumar servicios financieros ágiles en medio de una competencia feroz, reduciendo costos y tiempos de la implementación de licencias, compliance y desarrollo.

Las cifras del negocio son elocuentes: la consultora Research and Markets estima que registrará en Argentina una tasa de crecimiento anual compuesto cercano al 10%, en tanto que la facturación pasará de los u$s2.000 millones actuales a u$s3.400 M en menos de un lustro.

BIND fue la primera entidad local que golpeó primero como banco espónsor, ofreciendo cuentas virtuales (CVU), comitentes para FCI o dólar MEP y otros servicios a gigantes como Mercado Pago, Personal Pay, Carrefour Banco y Prex.

Las claves del negocio de las finanzas embebidas

En el Interior del país le surgió competencia. Con las billeteras copadas por la entidad de la familia Meta, Coinag apostó fuerte al sector cripto y sumó socios como Binance, Lemon, Belo y Fiwind.

Diego Kupferberg, consultor de negocios digitales, asegura que el futuro del dinero digital en Argentina se está "armando" entre:

"El BaaS compite más por ser 'el proveedor invisible' que por marca, así que los rivales más próximos de BIND no son los bancos grandes tradicionales, que aún no abrieron ese juego en serio, sino otros bancos chicos o medianos que se reconviertan a infraestructura", anticipa.

Francisco Chaves del Valle, consultor fintech y docente del ITBA, asegura que el rol de estas nuevas entidades es "bajar la barrera de entrada" a las fintech.

"Una API se resuelve rápido. Lo que lleva tiempo es tener licencia bancaria, de proveedor de servicios de pago (PSP) y de activos virtuales (PSAV); conexión con el sistema financiero; compliance, gestión de riesgos, capacidad de liquidación, capital regulatorio y experiencia", amplía.

Por su parte, Christian Balatti, consultor fintech y cofundador de EsXAI, señala que este enfoque responde a que "descubrieron que la infraestructura que construyeron puede ser más valiosa que su propia app B2C costo de adquisición alto, competencia extrema, baja diferenciación, etcétera". 

"Ya tienen resueltos KYC, custodia, wallets, liquidez, conversión fiat-cripto, blockchain y compliance. Pueden empaquetar esas capacidades mediante API y venderlas a bancos, fintech y empresas. Además les permite monetizar el volumen de terceros sin tener que adquirir usuario por usuario. Stablecoins, pagos internacionales y treasury corporativo están acelerando este modelo", agrega..

Banca como servicio: los dos jugadores que lideran

Este "cambio de chip" le permite a los bancos escalar su facturación sin el costo de buscar consumidores:

"Son modelos de negocio distintos, no comparables con la misma métrica", señala Kupferberg, quien desglosa:

Chaves del Valle remarca que "la métrica relevante es: rentabilidad por cliente, por cantidad de productos, por volumen transaccional, por riesgo asumido".

"Un cliente minorista puede tener una cuenta, tarjeta, poco saldo y alguna transferencia; mientras que una empresa puede ofrecer $1.000 millones en depósitos, líneas de crédito, pagos, cobranzas, inversiones, comercio exterior, factoring y nómina. Por eso, un cliente corporativo puede valer decenas o cientos de veces más que uno minorista", advierte.

Kupferberg remarca que "hoy la pregunta no es quién tiene más clientes', sino quién capta más margen por cliente activo y con qué costo de servicio y adquisición. Ahí, el corporativo le gana cómodo al retail masivo de bajo ticket".

La banca avanza con cripto mientras espera un cambio regulatorio

BIND lanzó su propio PSAV bajo la marca BEN, con la que lubricó un acuerdo con Circle, emisora del USDC, para llevar el dólar cripto a la operatoria de pequeñas y medianas empresas.

Coinag también posee licencia a través de SG y anunció junto a Pala Blockchain un marketplace para la comercialización de cuotapartes desde u$s100 de emprendimientos de pozo.

Ambos usan subsidiarias porque los bancos hoy están vedados por la Comunicación A 7506 del BCRA que inauguró la "veda cripto". Si bien el BCRA avanzará una vez que se normalizara el cuerpo normativo, el tema parece trabado por dos cuestiones políticas:

De levantarse la prohibición, Chaves del Valle cree que tanto BIND como Coinag podrán ofrecer prestaciones a:

La competencia no será sencilla, ya que existen proveedores top-tier que ya avanzaron con "cripto como servicio".

Uno es Lirium, liderado por Federico Murrone que, al igual que varios socios de la firma, trabajó en la plataforma de inversiones Patagon y la exchange Xapo junto a Wenceslao Casares, uno de los argentinos pioneros en el espacio cripto.

La compañía se integró a Galicia y Brubank en 2022, cuando esos bancos lanzaron la compraventa de activos digitales, antes de que el BCRA baje la operatoria. En tanto, Tienda Dólar/Tienda Crypto lanzó la startup Manteca para ofrecer servicios de activos digitales a terceros.

A la lista hay que sumar a otras exchanges que mantienen su negocio minorista, pero ofrecen outsourcing cripto como Bitso (prestó servicio a Ualá), Ripio (en Mercado Pago Brasil y había avanzado con Reba) y la española Bit2Me, socia de BBVA en Europa.

El negocio de las tarjetas fintech y lo que viene

Además de los servicios virtuales, hay un negocio físico importante de las finanzas embebidas: las tarjetas. En este sentido, tanto BIND, como Coinag ofrecen la posibilidad de ofrecer la gestión completa de plásticos.

El pionero que había apostado con volumen a las fintech fue Global Proccesing, quien emitió las primeras prepagas de las billeteras. Fue el proveedor de Ualá hasta que la startup adquirió a Wilobank y sentó en su board a Eduardo Eurnekian. El porfolio de Corporación América incluye al fabricante de tarjetas Unitech Blue.

Mientras, surgió un gigante argentino con aspiraciones de unicornio: Pomelo, fundada por los ex Naranja X Gastón Irigoyen y Hernán Corral; junto al ex Mastercard Juan Fantoni, a quien se le atribuye que la marca de los dos círculos tenga mayor participación que Visa entre las billeteras.

Según Chaves del Valle, "Pomelo es muy fuerte en infraestructura API, emisión y procesamiento de tarjetas y servicios fintech". De hecho, viene levantando u$s160 millones, es líder en Latinoamérica y buscará expandirse a África.

La compañía se encarga del proceso completo: desde la emisión e impresión hasta el embozado y envío a domicilio. Y conquistó a Binance, Lemon, Cocos, Rappi, Western Union y AstroPay, entre otras.

Existe otra cuestión a futuro. El Sistema de Finanzas Abiertas que prepara el BCRA permitirá a los usuarios compartir los datos que generó en organismos públicos (ARCA, ANSES) y entidades financieras con otros bancos y fintech.

Así, el consumidor podrá llevar su historial e información a otra entidad para trazar un mejor perfil y acceder a mejores créditos, en una primera etapa. Más adelante, hasta podría migrar productos de una entidad a otra.

Por eso, los bancos "grandes" también avanzan en "embeber" servicios en otras apps, un poco como defensa ante las fintech por un negocio millonario, otro tanto para preparar y monetizar su infraestructura para cuando esté el SFA esté rodando:

Según Balatti, "la relación financiera y la provisión del producto financiero empiezan a separarse: una persona puede tener una cuenta provista por un banco, una inversión administrada por otro y un crédito de un tercero, pero manejar todo desde una app que ni siquiera es de una entidad financiera".

Chaves del Valle anticipa que habrá una competencia en que las entidades tradicionales y digitales ofrecerán servicios "de banco o fintech como servicio, o infraestructura independiente si no cuentan con usuarios minoristas".

Al respecto, Balatti remarca que las finanzas abiertas "permitirán crear productos tradicionales distribuidos por canales nuevos. La próxima etapa serán productos creados específicamente para cada contexto".

"Crédito basado en ventas reales de un comercio; adelantos sobre ingresos futuros; seguros pay-per-uso más contextuales; inversión automática de saldos con rescates también automáticos ante pagos; pagos internacionales con stablecoins; treasury embebido para Pymes", ejemplifica.

Así, la estrategia de los bancos invisible apunta a capitalizar un mantra de la economía digital: el cliente está disperso y hay que ir a buscarlo más allá del home banking.

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