Puntos importantes
Microsoft, el gigante de software a nivel global, vivió un día histórico en Wall Street al sumar casi u$s450.000 millones a su valor de mercado en una sola jornada, el mayor incremento diario registrado por cualquier compañía en la historia.
Sus acciones se dispararon más de un 15%, impulsadas por resultados trimestrales que superaron todas las expectativas y por el crecimiento explosivo de su negocio en la nube y la inteligencia artificial (IA).
Microsoft rompe un récord histórico de una sola jornada en Wall Street
El 30 de julio de 2026, los títulos de Microsoft cerraron en u$s451,10, con un alza del 15,51%, lo que representó su mayor ganancia diaria desde octubre de 2008.
Con este repunte, la capitalización bursátil de la compañía alcanzó los u$s3,35 billones, consolidándose como la cuarta empresa más valiosa del mundo.
El incremento superó incluso el récord previo de Nvidia, que en abril de 2025 había sumado u$s441.000 millones en un solo día.
El repunte estuvo directamente vinculado al desempeño de Azure, la plataforma de nube de Microsoft, que registró un crecimiento del 43% interanual en ingresos durante el cuarto trimestre fiscal.
La compañía proyectó que en el primer trimestre de 2027 Azure crecerá un 45% en términos constantes, muy por encima de las estimaciones de los analistas.
Además, destacó el avance de Microsoft 365 Copilot, su asistente de inteligencia artificial integrado en las aplicaciones de productividad, y anunció medidas para optimizar la inversión en infraestructura de centros de datos.
El informe de resultados alivió las preocupaciones de los inversores sobre el elevado gasto en inteligencia artificial y data centers.
Analistas de Zacks Investment Management señalaron que la compañía logró cambiar la narrativa: de cuánto gasta en IA a cuánto está ganando con esas inversiones. Al menos nueve firmas de análisis elevaron el precio objetivo de la acción, con un promedio de u$s560,90.
El optimismo se contagió a otros sectores tecnológicos: empresas de semiconductores como SanDisk ( 25%) y Micron ( 17%) registraron fuertes compras de oportunidad.
El aumento de valor bursátil de Microsoft en un solo día supera la capitalización total de mercados accionarios de países como Sudáfrica, Turquía, Finlandia y Vietnam. También equivale al valor combinado de más de 40 compañías del S&P 500, entre ellas Domino’s Pizza, Clorox y Hasbro.
Cómo invertir en Microsoft desde Argentina
Invertir en Microsoft desde Argentina en 2026 es posible de manera sencilla gracias a los CEDEARs, que permiten comprar en pesos acciones que replican la cotización internacional, o mediante brókers internacionales que ofrecen acceso directo al Nasdaq en dólares.
Ambas alternativas brindan exposición a una de las compañías tecnológicas más sólidas del mundo, líder en inteligencia artificial y servicios en la nube.
La opción más accesible para el inversor local son los CEDEARs de Microsoft (MSFT), disponibles en BYMA.
Cada CEDEAR representa una fracción de la acción original en Wall Street, con un ratio de conversión de 30:1. Esto significa que se necesitan 30 certificados para equivaler a una acción completa. El precio se ajusta automáticamente al dólar contado con liquidación (CCL), lo que ofrece cobertura frente a la devaluación del peso.
Además, Microsoft paga dividendos trimestrales de USD 0,91 por acción (u$s3,64 anualizados), que se acreditan en pesos al tipo de cambio oficial. En los últimos diez años, la compañía mostró un crecimiento promedio de dividendos del 10,21% anual, lo que refuerza su atractivo para carteras de largo plazo.
Para operar, es necesario abrir una cuenta comitente en un bróker local regulado por la CNV (Balanz, InvertirOnline, Bull Market o Banza son algunos ejemplos), fondearla en pesos y buscar el ticker MSFT en la plataforma de trading.
Otra alternativa es abrir una cuenta en un bróker internacional como eToro, Just2Trade o Capital.com, que permiten comprar acciones completas de Microsoft en dólares o incluso fracciones a través de CFDs.
Esta opción requiere fondeo en moneda extranjera y suele implicar mayores costos de transferencia, pero ofrece acceso directo al mercado estadounidense y a derivados financieros.