Puntos importantes

Michael Burry apuesta contra la inteligencia artificial por valoraciones excesivas y expectativas poco realistas.

El gestor reforzó posiciones bajistas en ETF SOXX (semiconductores), Tesla, Nvidia y Caterpillar.

Advierte sobre un posible exceso de capacidad en la industria de IA y un retorno insuficiente de las millonarias inversiones en desarrollo tecnológico.

Michael Burry volvió a desafiar la visión predominante de Wall Street al orientar su estrategia contra uno de los segmentos más favorecidos recientemente, convencido de que la inteligencia artificial enfrenta valoraciones excesivas.

Reconocido por anticipar la crisis financiera de 2008, el inversor considera que las enormes inversiones realizadas por las grandes tecnológicas podrían no generar resultados suficientes para justificar las expectativas actuales.

Cómo nació la nueva apuesta de Michael Burry contra la IA

Michael Burry, fundador de Scion Asset Management, alcanzó reconocimiento internacional tras anticipar el colapso de las hipotecas subprime estadounidenses, una historia narrada por Michael Lewis en La gran apuesta y adaptada posteriormente al cine.

Aquella estrategia consistió en apostar durante años contra el mercado inmobiliario de Estados Unidos antes de su derrumbe, una operación que le permitió obtener ganancias extraordinarias y consolidar una reputación contraria al consenso.

Con el paso del tiempo mantuvo esa misma línea de inversión, cuestionando durante la pandemia el fenómeno de las acciones meme y sosteniendo reiteradamente posiciones bajistas sobre Tesla pese al entusiasmo predominante.

Ahora volvió a concentrar sus críticas en la inteligencia artificial, al sostener que numerosas empresas cotizan con valoraciones excesivas porque los inversores no analizan adecuadamente los riesgos asociados al sector.

El gestor reforzó una estrategia bajista iniciada meses atrás mediante posiciones contra Tesla, Caterpillar, Applied Materials y también contra el ETF SOXX vinculado a semiconductores.

El ETF SOXX replica un índice integrado por fabricantes de semiconductores, por lo que constituye una herramienta para apostar contra uno de los segmentos más beneficiados por el auge reciente de la inteligencia artificial.

En conjunto, todas esas operaciones buscan obtener ganancias si disminuye el entusiasmo que rodea a la inteligencia artificial y las elevadas valoraciones actuales del sector finalmente comienzan a experimentar una corrección bursátil.

Las señales del mercado que alimentan su visión

Las nuevas apuestas de Michael Burry surgieron mientras la industria de la inteligencia artificial enfrenta crecientes cuestionamientos por los elevados costos que exige desarrollar esta tecnología y sostener su expansión global.

En las últimas semanas también aumentaron las dudas cuando el Gobierno de Estados Unidos intervino en el lanzamiento del modelo Mythos, desarrollado por Anthropic, por razones relacionadas con la seguridad nacional.

Al mismo tiempo, Microsoft comenzó a ofrecer alternativas de inteligencia artificial más económicas, un movimiento interpretado por distintos analistas como una respuesta al incremento sostenido del costo asociado con estos servicios.

Para Burry, otra señal de alerta apareció cuando Samsung y SK Hynix anunciaron una inversión superior a los 500.000 millones de dólares destinada a construir un gran complejo de fabricación de chips.

Ese anuncio impulsó las acciones de los fabricantes de semiconductores y lideró las subas registradas por el Nasdaq, aunque el inversor interpretó ese entusiasmo como una advertencia sobre el volumen comprometido de recursos.

"La causa inmediata del repunte es el gran gasto anunciado desde Corea", explicó Burry, antes de cuestionar que semejante desembolso pudiera sostener valoraciones tan elevadas durante un período prolongado.

"Bueno, yo lo veo como el principio del fin", concluyó, al sostener que una expansión semejante podría derivar en exceso de capacidad y dificultar que esas inversiones generen los retornos esperados.

Las jugadas con las que desafía al Nasdaq

Entre las operaciones más relevantes de Michael Burry figura una posición bajista mediante opciones de venta sobre el ETF SOXX, fondo cotizado que replica un índice integrado por fabricantes de semiconductores.

Dentro de ese índice participan compañías como Micron Technology y Advanced Micro Devices, mientras la apuesta vencerá en marzo y generará ganancias si el fondo pierde aproximadamente un tercio desde su máximo.

Antes de implementar esa estrategia, el inversor ya mantenía otras opciones orientadas a beneficiarse de una caída todavía más pronunciada del ETF SOXX antes del vencimiento previsto para enero.

Al explicar esa decisión afirmó: "El propio SOXX es una forma pura de sobrevaloración en un índice, una forma que rara vez se ve y que nunca se reconoce tan fácilmente como tal".

Burry también abrió una posición corta sobre Caterpillar, empresa cuyos equipos son utilizados para construir centros de datos y plantas destinadas a fabricar chips necesarios para la inteligencia artificial.

Aunque recordó que anteriormente había conseguido buenos resultados mediante inversiones alcistas sobre Caterpillar, esta vez evitó explicar los motivos específicos de un cambio estratégico que sorprendió al mercado financiero.

La operación coincidió con una suba superior al 150% de las acciones de Caterpillar durante los últimos doce meses, mientras también mantuvo su apuesta bajista sobre Tesla con un precio objetivo de 416,22 dólares.

Nvidia, Palantir y nuevas señales de alerta

Michael Burry también reforzó la posición corta que mantenía desde hacía varios meses sobre Nvidia, después de anticipar en noviembre una fuerte caída de sus acciones con horizonte fijado para 2027.

En aquella oportunidad también proyectó un retroceso para Palantir, aunque aclaró que ambas apuestas respondían a fundamentos diferentes vinculados con los modelos de negocio y sus perspectivas futuras.

Respecto de Nvidia, cuestionó la utilización de acuerdos de financiación circular para respaldar a algunos de sus principales clientes, una práctica que, según su análisis, podría derivar en una crisis similar a la burbuja puntocom.

En el caso de Palantir, sostuvo que la empresa depende excesivamente de los contratos públicos y advirtió que esa situación podría facilitar su desplazamiento frente al avance de nuevos competidores.

Las dos apuestas recibieron fuertes críticas públicas: Nvidia rechazó la existencia de problemas con su financiación y el director ejecutivo de Palantir, Alex Karp, lo calificó de "completamente loco" en CNBC.

Hasta el momento, el mercado no respaldó plenamente esos pronósticos, porque Nvidia cotiza apenas un 5% por debajo del nivel registrado cuando anunció su posición bajista, mientras Palantir retrocedió alrededor de un 40%.

En paralelo, la decisión de Meta de vender el excedente de capacidad de IA en la nube volvió a instalar dudas sobre una posible sobreoferta, provocando nuevas ventas en fabricantes de chips, empresas de infraestructura y también en la bolsa coreana.

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