La baja persistente de ventas entre pequeñas empresas comenzó a traducirse en mayores atrasos impositivos, situación que llevó a organismos fiscales a activar embargos sobre las cuentas bancarias de las empresas afectadas.
La situación quedó reflejada mediante una nota enviada por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios al titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, Andrés Vázquez, alertando sobre el complejo escenario actual para numerosas firmas.
Pymes denuncian nuevos embargos de ARCA
La principal preocupación empresaria apunta al mecanismo aplicado por ARCA, mediante el cual clientes de compañías endeudadas son notificados para transferir pagos directamente al organismo recaudador hasta cancelar completamente los montos reclamados.
La modalidad generó inquietud dentro del sector privado porque altera el flujo normal de ingresos comerciales y complica todavía más la operatoria cotidiana de firmas que ya atraviesan problemas financieros por menores niveles de facturación.
"Desde la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) tenemos el agrado de dirigirnos a usted a efectos de transmitirle la grave preocupación de muchos de nuestros asociados respecto de la traba de embargos ejecutada por ARCA en el marco de acciones de cobro compulsivo", afirma la carta firmada por el presidente de la entidad, Mario Grinman.
El documento también advierte sobre "la traba de embargos sobre sumas a cobrar de sus clientes por los contribuyentes afectados, clientes que son notificados para que retengan los pagos y los depositen a favor de ARCA hasta completar la suma embargada"
Las pymes advierten un escenario cada vez más delicado
Desde la Cámara de Comercio reconocieron que ARCA cuenta con facultades legales para aplicar medidas cautelares destinadas a proteger el crédito fiscal, aunque consideraron inoportuno profundizar esas acciones en el contexto económico actual.
El texto presentado remarca que muchas empresas, especialmente las MiPyMEs, enfrentan simultáneamente caída de ventas, reducción de márgenes operativos, mayores costos financieros y dificultades persistentes para acceder al crédito bancario formal.
"No desconocemos que esta y otras medidas cautelares las realiza ARCA en el marco de sus facultades legales y en defensa del crédito fiscal, resultando un accionar lícito; pero nos permitimos afirmar que lo consideramos totalmente inoportuno en las actuales circunstancias", señala la carta enviada por la CAC.
La entidad empresaria atribuyó ese escenario a desequilibrios macroeconómicos acumulados durante años, aunque destacó que el actual Gobierno avanzó con un importante proceso de ordenamiento económico en los últimos meses dentro de la administración nacional.
"Ante ello, cortar el flujo comercial puede significar el agravamiento de esas dificultades hasta un punto irreversible, y en las firmas más pequeñas podría ser un estímulo para que opten por la marginalidad", advierte el documento.
Más presión sobre empresas con problemas financieros
El reclamo de la Cámara de Comercio se sumó recientemente a otro planteo realizado por la Confederación Empresaria de la República Argentina (CGERA) ante Andrés Vázquez para solicitar mecanismos que permitan sostener el cumplimiento tributario de las empresas.
Desde CGERA reclamaron la implementación de planes de pago especiales que permitan a las pequeñas y medianas empresas atravesar la crisis financiera sin perder capacidad operativa ni incumplir sus obligaciones fiscales habituales.
Marcelo Fernández, presidente de CGERA, sostuvo que gran parte del sector pyme atraviesa problemas severos para afrontar impuestos vinculados con la actividad diaria y advirtió sobre un creciente deterioro de la situación empresarial.
"Están empezando a caer embargos y en breve puede haber causas penales porque, si se trata de retenciones, va directo a penal tributario. El problema que tenemos es que no podemos pagar salarios y, entonces, no retenemos. No podemos pagar", enfatizó Marcelo Fernández.