El ecosistema de pagos digitales va por más: mientras el QR todavía domina los comercios y el alias se convirtió en el método estándar para enviar plata entre personas, COELSA (empresa que compensa las transferencias entre bancos y billeteras) anunció los pagos con NFC. Y movió otra ficha para avanzar hacías las operaciones cuenta a cuenta o A2A.

Cómo son las transferencias sin alias ni CBU

A principios de abril, COELSA comunicó a las entidades financieras la disponibilidad de una solución que permite realizar transferencias de dinero sin necesidad de ingresar CBU, CVU ni alias: alcanza con acercar dos celulares con tecnología NFC para enviar fondos de forma inmediata.

La novedad posiciona a la Argentina como el primer mercado latinoamericano en adoptar las transferencias cuenta a cuenta (A2A) por aproximación a escala interoperable.

El funcionamiento es simple: en lugar de escanear un código QR o tipear un alias, el usuario apoya su dispositivo contra el POS del comercio o contra el celular de otra persona, confirma el monto y la transferencia se procesa en tiempo real. El esquema es abierto e interoperable (cualquier banco o fintech con cuenta CBU o CVU puede sumarse) y no implica costos adicionales para los usuarios.

La recepción en el sector fue contundente, que lo ven como una solución superadora incluso al QR y a billeteras internacionales, como Apple Pay, MODO y Google Pay que solo operan con tarjetas, sin posibilidad de vincular cuentas.

Desde la perspectiva de los costos, se espera que sea más económico, alrededor de 0,6%, cuando la comisión del QR interoperable ronda el 0,8% y las tasas de crédito pueden superar el 6%. Ese diferencial convierte a los pagos NFC en una herramienta concreta de reducción de costos para los negocios.

MODO, la billetera de los bancos, aparece como uno de los jugadores mejor posicionados para implementar primero la tecnología, dado que ya cuenta con pagos NFC para competir con Google Pay y Apple Pay.

Según fuentes del sector, comenzó a explorar la tokenización de cuenta para operar saldos por aproximación. Mercado Pago, por su parte, tiene NFC habilitado solo para sus tarjetas propias, aunque no se descarta que avance con una solución propia de transferencias entre usuarios.

COELSA también tiene en carpeta extender la tecnología al cash out (retirar efectivo apoyando el celular) y, en una etapa posterior, al pago del transporte público. Cada entidad deberá integrar el nuevo sistema a sus aplicaciones, aunque desde la empresa aclararon que los tiempos pueden ser ágiles porque el flujo subyacente ya existe.

El próximo paso

En paralelo a la revolución de los pagos por aproximación, COELSA dio otro paso estratégico: el lanzamiento de COELSA.PREVENT, su solución de prevención de fraude diseñada para operar desde el núcleo mismo del ecosistema de pagos. Esto aparece como una señal más para que 

El contexto lo exige. El ciberfraude se ha vuelto uno de los mayores problemas del sistema financiero, con esquemas cada vez más sofisticados que se mimetizan con el comportamiento normal de las transacciones y actúan en ventanas de milisegundos. Ante esa velocidad, el monitoreo reactivo dejó de ser suficiente.

COELSA.PREVENT fue construido para anticiparse, no para responder después. La solución está integrada dentro del flujo transaccional (no como una capa externa, sino como parte de la infraestructura misma) y analiza cada operación mientras se procesa. Detecta patrones anómalos en tiempo real y genera alertas con scoring de riesgo antes de que la transacción se concrete.

El dato más revelador del sistema es su efectividad: 9 de cada 10 alertas generadas por la plataforma corresponden a fraude real. Esa precisión es determinante para las entidades financieras, que pueden así actuar con certeza en lugar de gestionar falsas alarmas que paralizan operaciones legítimas.

En su versión actual, COELSA.PREVENT protege pagos con QR interoperable, transferencias vía alias y operaciones entre cuentas bancarias y no bancarias (CBU/CVU). Y ya figura en la hoja de ruta tecnológica que acompañará a los pagos por aproximación vía NFC: cuando las transferencias sin alias ni CBU se masifiquen, la capa de seguridad ya estará lista para cubrirlas.

Las entidades acceden a una plataforma web centralizada para gestionar alertas, analizar comportamientos y tomar decisiones en tiempo real, con la reportería necesaria para anticiparse a los fraudes, no solo para documentarlos.

"En un ecosistema de pagos donde las operaciones se ejecutan en segundos, la prevención no puede ser posterior. Tiene que ser parte de cómo funciona la infraestructura desde adentro", señalaron desde COELSA al presentar la solución.

Ahora, la pelota quedó en el campo de los bancos y billeteras, que deberán integrar . Para los usuarios y comercios, el mensaje es claro: transferir plata en la Argentina está a punto de volverse más simple y más rápido.

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