El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a subir la apuesta en seguridad nacional esta semana. Luego de la tensión con Venezuela, Groenlandia e Irán, el mandatario pidió al Congreso un aumento de u$s500.000 millones para el presupuesto de Defensa, con la mira puesta en llevar el gasto militar de u$s901.000 millones en 2026 a un sendero que, según la Casa Blanca, podría escalar hasta u$s1,5 billones en los próximos años. El argumento es un clásico trumpista: "tiempos peligrosos", más presencia militar global y un Pentágono con más músculo industrial.
El anuncio no llega en el vacío. El republicano acaba de firmar un paquete fiscal que ya había inyectado u$s175.000 millones adicionales al complejo militar y volvió a tensar la agenda geopolítica: Caribe, Groenlandia, advertencias a Cuba y Colombia. La señal para el mercado parece clara: defensa vuelve a ser prioridad presupuestaria, aunque el ruido político y regulatorio complique el corto plazo.
El giro clave: más gasto, pero con condiciones
A diferencia de otros ciclos, el nuevo impulso viene con letra chica. Trump puso en la mira a los grandes contratistas por recompras de acciones, dividendos y retrasos productivos. La advertencia más directa fue para Raytheon (hoy RTX Corp.): o invierten en capacidad industrial o pueden quedar fuera de futuras compras del Pentágono.
El decreto presidencial ordena revisar contratos, limitar recompras en períodos de bajo desempeño y desvincular incentivos ejecutivos de métricas financieras de corto plazo. El mercado reaccionó mal: las acciones del sector cayeron, con bajas de casi 5% en Lockheed Martin y Northrop Grumman. Pero ahí aparece la oportunidad.
Cómo posicionarse vía CEDEAR
Para el inversor argentino, el acceso natural a este trade es el CEDEAR, que permite dolarizar cartera y capturar un eventual rebote si el Congreso valida el aumento de gasto.
El asesor de inversiones Leandro Monnittola comenta en diálogo con iProUP que resulta evidente que esta nueva gestión de Trump muestra un sesgo bélico más marcado que la anterior. "Si bien los aranceles siempre fueron su principal herramienta de presión, en este nuevo mandato la confrontación armamentística empieza a ganar protagonismo", desliza el experto.
En ese marco, el presidente estadounidense pidió al Congreso aumentar en u$s500.000 millones el gasto en defensa, "lo que implicaría un salto cercano al 50% en el presupuesto militar". La señal es directa: más recursos para el complejo militar-industrial", advierte Monnittola.
Cómo posicionarse en el sector
Para quienes buscan posicionarse desde el mercado local, los CEDEAR aparecen como la vía más directa. "Dentro de ese universo, Lockheed Martin (LMT) es la referencia central del sector: es la mayor empresa global de armamento y servicios militares, con contratos estructurales con el Pentágono", dice el experto.
También menciona a RTX Corp. (RTX), que por su parte combina sistemas de misiles, defensa aérea y motores aeronáuticos, lo que le da exposición tanto al frente bélico como al industrial. "Para quienes prefieren una estrategia más diversificada y con menor riesgo específico por empresa, el iShares U.S. Aerospace & Defense ETF (ITA) permite capturar el desempeño agregado del complejo aeroespacial y de defensa de Estados Unidos en un solo instrumento", dice el estratega.
En cambio, si la operatoria es directa en el exterior, el abanico se amplía, dice Monnittola. "General Dynamics (GD) ofrece exposición a aeronáutica, sistemas militares y equipamiento terrestre. Huntington Ingalls Industries (HII) es un jugador clave en la construcción naval militar y concentra buena parte de los contratos de la Armada estadounidense. Northrop Grumman (NOC) completa el cuadro con un perfil más tecnológico, centrado en sistemas aeroespaciales, drones y defensa estratégica", concluye el experto.
Defensa, Davos y dólares: qué acciones capturan el nuevo ciclo de gasto militar
Piedad Ortiz, economista y MBA en Finanzas, comenta a iProUP que el presidente Trump volvió a la carga en Davos acerca del gasto en defensa de España y reforzó la narrativa sobre el compromiso de gasto del 5% del Producto Bruto Interno (PBI) para los aliados de la OTAN. También remarcó la importancia de avanzar con el incremento de gasto en defensa a nivel global.
"En esa línea, propuso para EEUU establecer el gasto militar para 2027 en u$s1,5 billones y ya con un presupuesto para este 2026 de u$s901.000 millones. Esta dinámica es reforzada por las últimas acciones militares realizadas en Venezuela y perspectivas de continuar con esta línea para 'defender los intereses de EEUU' o 'preservar la paz'", explica Ortiz.
Y advierte: "Pensando en este contexto, existen algunos CEDEAR en el mercado local que pueden capturar este upside, ya que este incremento del gasto en defensa estaría enfocado en modernización de equipamiento militar y expansión de capacidades de fabricación", dice la estratega.
Dentro de las alternativas que recomienda Ortiz y que pueden adquirirse en el mercado local vía CEDEAR, una de las más relevantes vuelve a aparecer: RTX Corp. (RTX). La compañía (ex Raytheon) es responsable de fabricar algunos de los sistemas de armamento más utilizados por el ejército estadounidense, como los misiles Patriot, Tomahawk, Javelin y Stinger, además de radares avanzados y motores de reacción que equipan aviones de todas las ramas militares.
"Actualmente, la acción cotiza en Wall Street en torno a los u$s197, y el escenario base proyecta un upside hasta los u$s227, lo que implica un potencial adicional cercano al 15%", sostiene.
Otra opción destacada es Lockheed Martin (LMT), que aparece de nuevo en el radar de los expertos, líder global en la fabricación de aviones de combate como el F-35, misiles hipersónicos, helicópteros y sistemas de vigilancia. "Su negocio no se limita al gobierno de Estados Unidos, sino que abastece a múltiples países a nivel global. Hoy la acción opera alrededor de los u$s587 y el recorrido esperado la ubica cerca de los u$s605, con un potencial de suba de entre 3% y 6% en el corto plazo", dice Ortiz.
El tercer nombre del trío es Northrop Grumman (NOC), una compañía clave en tecnología aeroespacial y defensa. "Diseña drones como el Global Hawk, el bombardero B-21, fuselajes aeronáuticos y sistemas de defensa antimisiles. Su posicionamiento tecnológico y la creciente demanda asociada al contexto geopolítico le dan un perfil de crecimiento atractivo. Actualmente, cotiza en torno a los u$s666, con una proyección que la lleva hasta los u$s779, lo que implica un upside cercano al 17%", asegura Ortiz.
Para quienes prefieren una estrategia más diversificada y sectorial, la alternativa es el iShares U.S. Aerospace & Defense ETF (ITA), que replica el desempeño de las principales compañías del sector aeroespacial y de defensa, comenta la estratega. "En lo que va del año acumula una suba del 10,2% y, desde los u$s236 actuales, se proyecta un avance hacia la zona de u$s260, equivalente a un potencial adicional cercano al 10%", concluye Ortiz.
En el fondo, el driver parece tomar claridad. El aumento del gasto en defensa y la necesidad de modernización militar aseguran un flujo sostenido de ingresos hacia el sector. A nivel global, además, se espera que varios países incrementen sus presupuestos militares impulsados por tensiones geopolíticas crecientes, como las derivadas de la reciente intervención en Venezuela o las amenazas a Groenlandia, que pone en alerta a economías de la región como Brasil, Colombia, Guyana y México. El resultado es un escenario donde la defensa vuelve a ocupar un lugar central en las decisiones de inversión.