Muchos trabajadores en la Argentina se perciben aptos para el mercado laboral, aunque una proporción significativa reconoce haber perdido oportunidades por falta de habilidades específicas.
Así lo reveló un informe de Randstad, una de las principales consultoras de recursos humanos en América Latina, que expone la paradoja de la empleabilidad en Argentina y la región.
El estudio, realizado sobre una muestra de 4.089 personas en la Argentina, Chile y Uruguay, revela que 89% de los argentinos se considera empleable.
Sin embargo, esa percepción contrasta con la realidad: 7 de cada 10 argentinos admiten haber perdido alguna vez una oportunidad laboral por no contar con los conocimientos requeridos.
La encuesta también destaca que la falta de experiencia específica es la principal barrera para los argentinos (38%), seguida por la edad (26%) y los cambios en el mercado laboral (16%).
A pesar de estas dificultades, el 76% de los argentinos asegura que se capacitaría por su cuenta si su puesto lo requiriera, lo que refleja una fuerte predisposición a la autogestión del desarrollo profesional.
Randstad: 7 de cada 10 argentinos perdió empleos por falta de habilidades
En cuanto a la formación, solo el 42% de los argentinos realizó una capacitación formal en los últimos seis meses. Sin embargo, el 23% no se capacitó en más de dos años, lo que evidencia un rezago en la actualización de competencias.
El rol de las empresas aparece como un desafío adicional: apenas el 13% de los trabajadores argentinos recibe capacitación constante de su empleador, mientras que el 45% asegura no recibir nunca formación en su trabajo.
Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, subrayó que "cada vez más trabajadores perciben que sostener su empleabilidad implica desarrollar nuevas habilidades y actualizar conocimientos de manera continua".
"La digitalización, el avance de la inteligencia artificial y la velocidad de transformación del mercado laboral están haciendo más evidente cómo se ensancha la brecha de habilidades y cómo la formación constante y el reskilling empiezan a percibirse como factores críticos para la empleabilidad", agregó.
El informe también refleja una expectativa creciente de los trabajadores hacia las empresas: las oportunidades de capacitación y crecimiento profesional se consolidan como factores diferenciales al momento de elegir un empleador.
En este sentido, Randstad advirtió que la marca empleadora ya no depende únicamente de salarios y beneficios, sino también de la capacidad de ofrecer programas de aprendizaje continuo.