Hay una pregunta que se repite entre los tenedores de XRP y la respuesta está escondida en el propio indicador que se usa para celebrar.
El 22 de octubre, la firma de análisis Santiment informó que el XRP Ledger alcanzó un máximo histórico de 8,24 millones de billeteras con saldo, con 4.772 cuentas nuevas en una sola jornada.
Al día siguiente, el token cotizaba en torno a u$s1,31, con una caída del 17,21% en el último mes y del 2,59% en las últimas 24 horas. La contradicción tiene explicación, y no es que el mercado esté equivocado.
Ocurre que hay un dato técnico que resulta fundamental: el XRP Ledger funciona con un mecanismo llamado reserva base. Para que una cuenta exista en esa red, tiene que mantener un saldo mínimo bloqueado que no se puede retirar ni gastar.
Ese monto es de 1 XRP por cuenta desde el 2 de diciembre de 2024, cuando los validadores de la red votaron reducirlo desde los 10 XRP que regían antes. A eso se suma una reserva de propietario de 0,2 XRP por cada objeto que la cuenta mantenga en el libro contable.
La consecuencia es directa. Una cuenta activa del XRP Ledger no puede tener saldo cero. Si existe, tiene al menos 1 XRP inmovilizado. Por lo tanto, la métrica de "billeteras no vacías" no mide cuánta gente decide tener XRP, mide cuántas cuentas se abrieron alguna vez y todavía no se cerraron. Es un contador que avanza y casi nunca retrocede.
XRP alcanza un récord de billeteras, pero las ballenas venden y la demanda se enfría
Técnicamente una cuenta se puede eliminar, mediante una operación específica que paga una comisión y devuelve parte de la reserva, pero en la práctica casi nadie la usa. El resultado es que cada nuevo máximo histórico de billeteras con saldo es, en buena medida, una consecuencia aritmética del diseño del protocolo y no una señal de que esté entrando dinero nuevo.
Hay una segunda advertencia que Santiment hace en su propia publicación: el conteo registra direcciones, no personas. Un solo usuario puede tener varias billeteras, y un exchange puede controlar miles. Ocho millones de direcciones no son ocho millones de tenedores.
Los cuatro indicadores de demanda real de XRP
Si el récord de billeteras está sesgado hacia arriba por diseño, la pregunta correcta es qué dicen los indicadores que sí pueden bajar. Y la respuesta es consistente en los cuatro casos.
"Los grandes holders movieron u$s112,4 millones a Binance, el mayor volumen en siete meses. Nadie manda tokens a un exchange para dejarlos quietos, y la lectura habitual de ese movimiento es presión vendedora en formación", resume a iProUP la analista financiera Laura Ventura.
Las entradas totales a exchanges están en máximos de siete meses. Datos de CryptoQuant difundidos el 20 de octubre mostraron que ingresaron 6.050 millones de XRP a plataformas de intercambio en los 30 días cerrados el 19 de octubre, el total mensual más alto desde marzo y aproximadamente el doble del nivel de mediados de agosto. A un precio en torno a u$s1,31, eso equivale a cerca de u$s7.900 millones en tokens posicionados donde se puede vender en un clic.
Las ballenas dejaron de acumular hace cinco años. El indicador de salidas de ballenas, que mide cuánto retiran los grandes tenedores desde los exchanges hacia su propia custodia y funciona como señal de acumulación, cayó a una media móvil de 90 días de u$s49,7 millones, el nivel más bajo desde octubre de 2021. En febrero de 2025, poco después de que XRP tocara su máximo histórico de u$s3,40, ese mismo indicador había llegado a u$s3.500 millones. La caída es del 98,6%.
Y el dinero institucional frenó. Según datos de SoSoValue, los ETF spot de XRP en Estados Unidos captaron u$s4,25 millones en lo que va de esta semana, después de que la semana anterior registrara una salida de u$s1,84 millones que cortó trece semanas consecutivas de entradas.
El contraste con septiembre es el dato que más dice. En las últimas cuatro semanas las entradas totalizaron u$s18,5 millones, frente a los u$s75,6 millones que habían ingresado en la sola semana cerrada el 25 de septiembre. Y el patrimonio neto de esos fondos bajó a u$s1.490 millones desde u$s1.770 millones en ese mismo lapso, una pérdida de alrededor de u$s280 millones.
Puesto todo junto, el cuadro es bastante nítido. El único indicador que sube es el que no puede bajar. Los cuatro que pueden moverse en las dos direcciones se están moviendo hacia abajo.
La crisis de narrativa que nadie resolvió
Hay un problema de fondo que explica por qué la demanda institucional se enfrió. XRP se construyó sobre una promesa muy concreta, convertirse en el riel de liquidación para transferencias entre bancos. Esa promesa, a la fecha, no se materializó a la escala que se anticipó. "Los bancos no adoptaron el token de forma masiva, y la pregunta sobre para qué sirve exactamente XRP en el día a día del sistema financiero sigue sin una respuesta que el mercado acepte", agrega Ventura.
Es una discusión incómoda para un activo que mantiene una de las comunidades de tenedores más fieles del sector, pero es la que explica el comportamiento de las ballenas. El dato de que acumulaban agresivamente cuando XRP valía u$s3,40 y están ausentes ahora que vale u$s1,31 admite dos lecturas. Una es que esperan precios mejores. La otra, menos amable, es que quienes compraron en el techo quedaron en pérdida y no tienen capital ni convicción para promediar a la baja.
Según los expertos entrevistados por iProUP para este artículo, hay dos umbrales a seguir con atención:
- El piso está en u$s1,30. XRP cotiza menos de 1% por encima de ese nivel. Según la firma, perderlo debilitaría la señal de adopción, especialmente si la creación de cuentas nuevas cae por debajo de las 3.000 diarias. Es decir, el riesgo no se mide solo en precio, se mide en si la red sigue sumando actividad mientras el precio baja
- El techo inmediato está en u$s1,40, alrededor de 7% por encima del nivel actual. Santiment lo describe como el primer nivel a vigilar y plantea que un movimiento sostenido por encima de ahí, acompañado por un crecimiento diario de billeteras cerca o por encima de las 4.000, volvería plausible un regreso rápido a u$s1,50
La condición es lo importante de esos dos escenarios. En los dos casos, el analista exige que el precio y la actividad de red se muevan en la misma dirección. Hoy no lo están haciendo, y eso es precisamente lo que describe la situación actual.
XRP: qué deben mirar los inversores
El contexto ofrece tres conclusiones concretas para los inversores de XRP.
La primera es sobre cómo leer los titulares de adopción. Un récord de billeteras en el XRP Ledger no es comparable con un récord de direcciones en otras redes, porque el mecanismo de reserva base lo vuelve un indicador con sesgo estructural al alza.
Cuando aparezca el próximo máximo histórico, y va a aparecer, conviene mirar al mismo tiempo los flujos a exchanges y los movimientos de las ballenas, que son los que pueden bajar.
La segunda es sobre el plazo. El activo mostró una resistencia notable durante el mercado bajista de 2026 y conserva una base de tenedores que pocos proyectos tienen.
Pero con las ballenas en mínimos de cinco años, los ETF frenados y una posible venta de 473 millones de tokens en el horizonte, la demanda que sostenga una suba va a tener que venir del minorista. Y el minorista solo, históricamente, no sostiene tendencias largas.
La tercera es sobre la pregunta que corresponde hacerse. No es si XRP está barato en relación a su máximo de u$s3,40. Es qué uso concreto va a justificar que valga más. Mientras esa respuesta siga pendiente, cada récord de billeteras va a seguir conviviendo con un precio que no lo acompaña.
No será una anomalía del mercado. Va a ser el mercado diciendo que cuenta cuentas, no convicción.