Puntos importantes
Bitcoin enfrenta una doble prueba: absorber las ventas que aparecen entre u$s84.000 y u$s85.000 y sostener su recuperación en un escenario de incertidumbre sobre las tasas estadounidenses. La cotización ronda los u$s82.000, por debajo de esa resistencia.
Al tiempo, el mercado mira dos indicadores en la blockchain: Bitcoin Young Supply Index y Realized Cap Impulse. Si bien aportan aportan señales compatibles con una recuperación temprana, todavía insuficientes para confirmar un nuevo ciclo alcista.
En charla con iProUP, Carolina Gama, country manager de Bitget para LATAM, e Iñaki Apezteguia, cofundador de Crossing Capital, ponen el foco en los obstáculos inmediatos: la inflación estadounidense, la competencia de los bonos del Tesoro y la falta de compras capaces de atravesar la oferta.
Las ventas y las tasas frenan a Bitcoin
Para Apezteguia, la dificultad para superar la resistencia combina vendedores dispuestos a tomar ganancias con una demanda que todavía carece de fuerza: "Bitcoin le cuesta romper y sostener los u$s85.000 porque cada vez que se acerca aparecen vendedores que aprovechan para tomar ganancias y hay mucha oferta esperando justo en esa zona", dice el experto.
Hoy, la mayor criptomoneda por capitalización bursátil cotiza cerca de u$s82.000 después de una semana en rojo (-1,7%), con el volumen de compra y venta casi empatado y el interés abierto estable en torno a u$s37.700 millones, sin liquidaciones fuertes. Para Apezteguia, el mercado no está en pánico, pero tampoco tiene el empuje para superar esa barrera.
En ese contexto, las tasas de interés elevadas y los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, cercanos al 5,3%, siguen compitiendo por los capitales que necesita el mercado cripto para sostener una recuperación. A esto se suma la pérdida de impulso de los ETF de Bitcoin, que después de registrar fuertes entradas de dinero en septiembre, mostraron una desaceleración e incluso salidas de fondos durante octubre, recuerda Apezteguia.
Y es que Bitcoin necesita subir aproximadamente 3% para llegar a u$s84.000 y 4,2% para alcanzar u$s85.000. Atravesarla y sostenerse por encima de esa barrera fortalecería la lectura favorable para los compradores.
Gama agrega el factor que presiona al mercado desde la política monetaria estadounidense: "Bitcoin retrocedió hasta los u$s82.300, con una caída cercana al 1% tras la publicación del índice de inflación de Estados Unidos. La inflación anual se aceleró del 3,4% en agosto al 3,7% en septiembre, por encima del 3,6% esperado por el mercado. La inflación núcleo, que excluye los alimentos y la energía, también superó las previsiones, reforzando las preocupaciones sobre la persistencia de las presiones inflacionarias", comenta la experta.
Y agrega: "Los datos impulsaron al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y aumentaron las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) pueda volver a subir las tasas de interés en octubre, en lugar de esperar hasta diciembre. Este escenario tiende a presionar a los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas, al reducir las perspectivas de condiciones monetarias más favorables. A corto plazo, el mercado seguirá atento a las expectativas sobre la política monetaria estadounidense", sostiene la ejecutiva de Bitget.
Primer indicador: la oferta joven gana participación
El Bitcoin Young Supply Index ofrece una señal sobre la evolución del mercado desde junio. Según el análisis de AMBCrypto, que presenta datos de Axel Adler Jr., el indicador pasó de 1,4 a 13,2, mientras Bitcoin avanzaba desde aproximadamente u$s59.000 hasta u$s84.000.
La métrica observa el desplazamiento hacia una oferta más joven: monedas que se movieron recientemente. En la interpretación recogida por el medio, esa evolución es compatible con una renovación de la participación y la llegada de compradores.
La lectura todavía era relativamente baja y se comparaba con etapas iniciales de recuperación de 2015 y 2019. El paralelo abre la hipótesis de una recuperación temprana, pero no permite asegurar que el precio repetirá el recorrido de aquellos períodos.
Ese matiz dialoga con la advertencia de Apezteguia: una mayor actividad desde junio puede convivir con una demanda insuficiente para romper la resistencia en octubre. Además, el movimiento de monedas refleja transferencias y cambios de manos; por sí solo, no demuestra un ingreso neto equivalente de dinero nuevo.
Segundo indicador: el capital realizado mantiene abierta la recuperación
La otra señal proviene del Realized Cap Impulse, utilizado por el analista Joao Wedson. Según el análisis citado por AMBCrypto, sus lecturas ubicaban al mercado en una zona de acumulación a neutralidad, antes que en un ciclo alcista plenamente desarrollado.
La capitalización realizada valúa las monedas según el precio al que se movieron por última vez. Es una perspectiva distinta de la capitalización convencional, que utiliza la cotización de mercado para toda la oferta.
La interpretación de Wedson deja espacio para una tendencia alcista más sostenible, aunque todavía pendiente de confirmación. El indicador no fija un precio objetivo ni una fecha para la próxima suba.
La diferencia con las advertencias de Gama y Apezteguia está en el horizonte. Las métricas describen una posible fase de recuperación; las fuentes consultadas por iProUP señalan qué puede impedir que se traduzca en una ruptura de precios a corto plazo.
Qué tendría que cambiar para superar el rango
Apezteguia plantea las condiciones que podrían destrabar el movimiento y los riesgos de una caída: "La lectura es que sigue atrapado en un rango lateral entre u$s80.000-83.000. Los drivers alcistas de corto plazo son que los ETF vuelvan a comprar con ganas, un dato de inflación más suave que calme a la Fed y que no pierda los u$s80.000-81.000".
"Los bajistas son que las tasas sigan altas, que sigan saliendo fondos o que se caiga con claridad por debajo de u$s80.000: ahí el lateral se rompe para abajo y se abre camino hacia zonas más bajas, donde todavía hay liquidez esperando", sostiene.
Los u$s80.000–81.000 aparecen como una referencia inmediata en su lectura. Otros expertos identifican posibles soportes en u$s77.000–79.000 y, más lejos, en u$s64.000–65.000. Son áreas de potencial interés comprador, no pisos garantizados.
También importa qué impulsa cada rebote. Esos cierres pueden intensificar una suba mediante recompras forzadas, pero no prueban una demanda sostenida. La observación de Apezteguia sobre la ausencia de liquidaciones fuertes corresponde a otra ventana temporal.
La prueba consiste en convertir las señales de recuperación en compras suficientes para absorber la oferta. Las expectativas sobre la Fed y los flujos hacia los ETF ayudarán a determinar si Bitcoin consigue superar u$s85.000 o vuelve a poner a prueba la parte baja del rango.