Puntos importantes
Bitcoin cayó por debajo de los u$s82.000 tras la apertura de Wall Street del miércoles, cuando la inflación al consumidor de Estados Unidos superó las expectativas. El mínimo tocado fue de u$s81.000, precio anotado al momento de esta redacción, con una baja del 1,78%.
La caída no fue exclusiva de las criptomonedas. Según los datos de TradingView, el oro, las criptos y los futuros del mercado bursátil retrocedieron todos juntos tras la publicación del índice. Incluso el oro cayó hasta los u$s4.079 por onza.
El resto del mercado cripto acompañó la corrección:
- Ethereum bajó 2,77%, hasta u$s2.437
- XRP 2,24% (u$s1,33)
- Solana 2,26% (u$s104,40)
- Cardano 2,13%
El dato de inflación que golpeó a Bitcoin
El Índice de Precios al Consumidor se ubicó en 3,7% interanual en septiembre, un décimo por encima del 3,6% que proyectaba el consenso mayoritario del mercado, según confirmaron los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).
El culpable principal tiene nombre y apellido. El índice de la nafta (gasolina allá) aumentó 9,1% en septiembre, lo que representó más de la mitad del incremento mensual de todos los artículos, según el comunicado oficial del organismo. El índice energético subió 5,2% durante el mes, tras un incremento del 2,1% en agosto.
Ese salto está directamente vinculado al conflicto en Medio Oriente y a la crisis de suministro de petróleo. Pero lo realmente preocupante es que la inflación aumentó en todos los ámbitos. El IPC subyacente, que excluye energía y alimentos, también resultó un décimo superior a lo previsto, situándose en 2,6% interanual.
Que el núcleo también se desvíe implica que la presión no se explica solo por el petróleo, sino que hay un componente inflacionario más amplio en la economía estadounidense.
El analista internacional Héctor Lucero advierte a iProUP que el "la única sorpresa es que todavía haya inversores sorprendidos por una inflación que se propaga por todos los sectores".
"Y eso que aún no llegó el impacto completo de la suba del diésel ni de la expansión de la inteligencia artificial", redobla el experto.
Cómo se dieron vuelta las expectativas de tasas
El movimiento más brusco de la jornada no fue el del precio sino el de las probabilidades. Según los últimos datos de la herramienta FedWatch de CME Group, la mayoría del mercado ahora favorece una suba de 25 puntos básicos en la próxima reunión de la Fed del 28 de octubre, con una probabilidad del 53,7%.
El día anterior, esa misma probabilidad era del 22,1%. Pasó de uno de cada cinco a más de uno de cada dos en veinticuatro horas. Para diciembre, la probabilidad de una segunda suba de 25 puntos básicos se ubicaba en 50%.
Entretanto, el mercado laboral estadounidense viene flojo, con solo 29.000 empleos creados en septiembre contra los 90.000 esperados, y eso le da a la Fed un argumento para esperar.
El efecto más contundente del dato se vio en la renta fija, y ahí está la variable que realmente condiciona a Bitcoin. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años alcanzó el 5,329%, quedando a unos tres puntos básicos de nuevos máximos de 24 años.
Ese bono es especialmente sensible a los disparadores vinculados a precios de la energía, lo que explica la magnitud de la reacción.
Para el analista financiero Rodrigo Mansilla, la noticia llegó en el peor momento para los mercados mundiales de deuda: "Cuando la liquidación masiva de bonos comenzaba a moderarse, el nuevo dato reavivó las turbulencias y volvió a encender las alarmas".
Por qué esto golpea a Bitcoin. Con el bono estadounidense a 10 años rindiendo más del 5,3% sin volatilidad y con respaldo del Tesoro, el capital institucional tiene cada vez menos razones para rotar hacia un activo que acumula una caída cercana al 35% frente a su máximo histórico.
Esa competencia es la que define el techo de corto plazo.
Qué puede pasar con Bitcoin
Patricio Mesri, country manager de Bybit para América Latina, planteó un marco de análisis que va más allá de la jornada puntual. Sus declaraciones fueron previas a la publicación del IPC, cuando Bitcoin cotizaba en torno a los u$s83.000.
"Bitcoin viene mostrando señales de recuperación después de una corrección importante, con tres meses consecutivos de avances. Sin embargo, todavía se encuentra por debajo de sus máximos históricos. Para entender su evolución, hoy es fundamental observar la liquidez global, los flujos de los ETF y la participación institucional", señala.
Agrega la definición que ordena el resto: "Las correcciones son parte natural del mercado y no necesariamente representan un cambio en la tendencia de adopción a largo plazo". Y agrega que "el llamado Uptober es una tendencia histórica, pero no significa que Bitcoin necesariamente vaya a subir durante octubre".
Su caracterización del activo apunta a una transformación de fondo: "Bitcoin se comporta cada vez más como un commodity digital, influenciado por la liquidez global, las tasas de interés y el apetito por el riesgo. La diferencia es que sigue siendo un activo mucho más joven y dinámico, con menos de 20 años de historia".
Esa descripción se verificó exactamente en la jornada del miércoles. La cripto cayó junto al oro y a los futuros bursátiles ante el mismo dato macroeconómico, con el mismo comportamiento que un commodity tradicional.
"Bitcoin. La adopción institucional, los ETF y la integración de los activos digitales al sistema financiero tradicional son tendencias que van mucho más allá de las fluctuaciones de precio de corto plazo", advierte.
Facundo Arrascaeta, analista de mercados macro con foco en activos digitales, aporta el contrapunto sobre el peso del factor energético: "El problema de esta inflación es que viene de un shock de oferta, no de demanda".
"Un shock de oferta es exactamente el escenario donde la Fed tiene menos herramientas, porque subir tasas no hace bajar el precio del petróleo. Si el crudo sigue arriba de u$s105, el mercado seguirá descontando subas que la Fed quizá no quiera hacer, y esa incertidumbre es la peor combinación para activos de riesgo".
Los niveles que definen el próximo precio de Bitcoin
La acción del precio continúa rondando un área que los analistas vienen monitoreando desde hace semanas.
La zona de u$s82.500 a u$s83.400 es la referencia que el mercado está probando. El debate abierto entre los operadores es si esa franja funcionará como soporte o si, al perderla, se convierte en resistencia.
Perforarla hacia abajo abre el camino a los niveles inferiores que marcaron analistas técnicos durante septiembre, en la zona de los u$s77.000.
El próximo dato en el calendario es el índice de precios al productor de septiembre se publica el viernes. Es la otra medición de inflación que mira la Fed y puede confirmar o matizar la lectura del IPC.
Valentina Peluffo, analista cripto, selaka que "cuando un activo cae por un dato macro, lo relevante no es cuánto cayó sino con qué volumen. Una baja del 2% con volumen bajo es digestión, una baja del 2% con volumen alto es distribución".
"En este caso hay un elemento adicional: Bitcoin cayó menos que varias altcoins, lo que indica que el capital se está refugiando dentro del propio ecosistema en lugar de salir", completa.
Qué significa esto para el inversor argentino
Hay tres elementos del contexto local que conviene cruzar con este escenario.
El dólar local está estabilizado. El oficial cotizaba en torno a los $1.516 y el blue en $1.540, lo que significa que una caída de Bitcoin en dólares se traduce directamente en pérdida de poder adquisitivo para quien lo compró como refugio.
El carry trade en pesos compite. Con la inflación argentina proyectada en 29% anual para 2026 y tasas en pesos que en algunos tramos la superan, la ecuación contra un activo que cae 2% en un día es menos favorable que hace unos meses.
La estacionalidad no garantiza nada. Como señaló Mesri, Uptober es un patrón histórico, no una regla. Bitcoin cerró septiembre en verde por cuarto año consecutivo rompiendo su peor maldición estacional, pero octubre arranca con el mercado de bonos en contra.