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Coinbase y Ripple lanzan una ofensiva millonaria para revivir la Ley Clarity

Las empresas buscan que se ejecuten reglas claras para los mercados de activos digitales y presionar al Senado con una ofensiva política y legislativa
Por iProUP
Economía Digital
24.09.2026 • 18:40hs • Economía Digital

Puntos importantes

Coinbase, Ripple y a16z lanzan ofensiva política para revivir la Ley Clarity en EE.UU.

Financiaron campaña de u$s30M contra Sherrod Brown para influir en el Senado y lograr regulación de activos digitales.

La falta de un marco regulatorio claro beneficia a los bancos al frenar la competencia de stablecoins por depósitos.

Coinbase, Ripple y Andreessen Horowitz (a16z) impulsan un plan para revitalizar la Clarity Act en Estados Unidos.

Las empresas buscan que se ejecuten reglas claras para los mercados de activos digitales y presionar al Senado con una ofensiva política y legislativa sin precedentes.

La estrategia combina financiamiento electoral, lobby institucional y apoyo bipartidista para evitar que la innovación cripto siga migrando hacia Europa y Asia.

Coinbase, a16z y Ripple lanzan ofensiva millonaria para revivir la Ley Clarity

La Clarity Act es un proyecto de ley que pretende establecer un marco regulatorio federal integral para los mercados de activos digitales en EE.UU.

Su objetivo es definir responsabilidades claras entre agencias, crear rutas de registro para plataformas y proteger a desarrolladores de software de código abierto.

La iniciativa ya fue aprobada en el Comité Bancario del Senado, pero fracasó en septiembre al no alcanzar los 60 votos necesarios para superar la obstrucción parlamentaria.

Seis días después del revés legislativo, el super PAC Fairshake, financiado por Coinbase, Ripple y a16z, lanzó una campaña de u$s30 millones contra Sherrod Brown, exsenador demócrata de Ohio que presidió el Comité Bancario y bloqueó repetidamente proyectos vinculados a cripto.

El objetivo es evitar que Brown regrese al Senado en las elecciones de noviembre y recupere influencia sobre la regulación financiera.

Más de 200 empresas y organizaciones cripto, incluyendo Binance US, Circle y Kraken, enviaron cartas al Senado exigiendo que la Clarity Act llegue al pleno.

La industria argumentó que la falta de reglas claras expulsa inversiones y empleos hacia jurisdicciones con marcos definidos, como Europa con su regulación MiCA.

Incluso la Blockchain Association y exfuncionarios de seguridad nacional respaldaron la iniciativa, al remarcar que un entorno regulatorio fortalecería la supervisión y reduciría riesgos de lavado de dinero.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, y Patrick Witt, asesor cripto del gobierno, expresaron apoyo al proyecto; lo describió como una iniciativa "pro-regulatoria" y "pro-aplicación de la ley".

Scott Bessent, secretario del Tesoro de EEUU, más respalda la regulación cripto mediante Clarity Act

Los bancos ganan una batalla clave contra las cripto y esto es lo que está en juego

El fracaso de la Clarity Act en el Senado fue leído como una victoria para los bancos estadounidenses, que lograron frenar la posibilidad de que las plataformas de stablecoins ofrecieran recompensas comparables a los intereses de los depósitos tradicionales.

La disputa legislativa no solo giraba en torno a la regulación cripto, sino también a la competencia directa por los depósitos, una fuente central de financiamiento para las entidades financieras.

La votación de clausura terminó 49-50, impidiendo que la Clarity Act avanzara hacia un entorno federal integral para los activos digitales. 

En consecuencia, la política cripto de Estados Unidos seguirá siendo definida por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC) a través de reglas, interpretaciones y exenciones, en lugar de una ley clara y duradera. 

Para los bancos, este desenlace representa un alivio: las stablecoins no podrán ofrecer rendimientos que funcionen como intereses y que podrían incentivar a los clientes a mover dinero fuera del sistema bancario.

Anton Golub, estratega de mercado en Forte, explicó que "los bancos ganaron esta ronda porque la disputa legislativa también involucraba la competencia por los depósitos".

En su visión, las entidades financieras ya no ven a las stablecoins como un producto marginal, sino como instrumentos capaces de disputarles fondos que históricamente permanecían en cuentas bancarias.

La preocupación se centra en las recompensas que estas plataformas podrían ofrecer, similares a los incentivos de los depósitos, lo que pondría presión sobre una fuente clave de liquidez para el sistema financiero.

La industria cripto, por su parte, argumentó que los bancos exageran la amenaza y que las recompensas en stablecoins no han demostrado causar una fuga significativa de depósitos.

Sin embargo, la falta de avance legislativo deja a las empresas del sector en una posición de incertidumbre, mientras jurisdicciones como Dubái y los Emiratos Árabes Unidos aprovechan la oportunidad para atraer capital y talento con marcos regulatorios más claros.

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