JPMorgan, una de las principales entidades financieras a nivel global, advirtió que Bitcoin (BTC) podría recibir mayor apoyo que el oro en los próximos meses si disminuye la presión técnica vinculada a las coberturas de riesgo de los fondos cotizados en bolsa (ETF).
Según el banco, la reducción de estas operaciones de "hedging" liberaría espacio para que el precio del activo digital responda mejor a la demanda real, capturando flujos que hoy se concentran en el metal precioso.
Los analistas de JP Morgan, liderados por Nikolaos Panigirtzoglou, explicaron que las mesas de negociación que crean y gestionan los ETF de Bitcoin al contado suelen abrir posiciones de cobertura para neutralizar su exposición al precio.
Cuando esa actividad se intensifica, añade presión vendedora sobre el mercado. En cambio, si se relaja, el precio de Bitcoin puede reflejar con mayor fidelidad la demanda institucional y minorista.
Este fenómeno es clave porque los ETF al contado se convirtieron en la principal puerta de entrada institucional a Bitcoin desde su aprobación en Estados Unidos.
Los flujos de entrada y salida de estos fondos son hoy un termómetro seguido de cerca por los operadores, y su dinámica puede alterar la percepción de riesgo frente a otros activos refugio como el oro.
JPMorgan explicó el motivo detrás del bajo rendimiento de Bitcoin este año y lo comparó con el oro
El factor técnico detrás de la presión sobre Bitcoin
Durante el último año, el oro funcionó como refugio preferido ante la incertidumbre macroeconómica, las tensiones geopolíticas y las dudas sobre las tasas de interés. Bitcoin, pese a su narrativa de "oro digital", quedó rezagado en varios tramos frente al metal.
JPMorgan sostuvo que parte de ese rezago responde a factores técnicos más que a una menor convicción del mercado.
Los analistas remarcaron que los ETF de oro ya recuperaron todas las salidas registradas a comienzos de 2026, mientras que los ETF de Bitcoin apenas lograron recomponer la mitad.
De hecho, el interés en corto sobre el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock se mantiene cerca de su máximo anual, mientras que en el SPDR Gold Shares (GLD) está por debajo de su promedio histórico.
La proyección de JP Morgan llega en un momento de alta sensibilidad para los mercados, atentos a las decisiones de la Reserva Federal y al rumbo de las tasas de interés reales.
Tras la reunión de la Fed a fines de julio, tanto los ETF de oro como los de Bitcoin registraron entradas de capital, pero el repunte se debilitó en las últimas semanas por el aumento de los rendimientos de los bonos y la falta de avances legislativos en torno a la Clarity Act en el Senado estadounidense.
El análisis optimista que mantiene JPMorgan en torno a Bitcoin
JP Morgan tomó en 2026 una serie de posturas que muestran tanto cautela como optimismo hacia Bitcoin: reconoce su potencial como "oro digital" y reserva de valor, pero advierte sobre riesgos de volatilidad y regulación fragmentada.
Al mismo tiempo, destaca señales positivas como la liquidez reforzada de Strategy, la principal tenedora institucional de Bitcoin, y la firme demanda institucional en futuros, incluso en medio de la volatilidad de los ETF.
En marzo de 2026, el JP Morgan Private Bank publicó un análisis en el que, si bien reconoció el argumento alcista de Bitcoin —su escasez, descentralización y atractivo para nuevas generaciones de inversores—, recomendó no incluirlo aún como parte central de las carteras.
El banco subrayó que la regulación sigue fragmentada, la volatilidad es aún elevada y la correlación con otros activos es inconsistente, lo que puede añadir un riesgo desproporcionado a los portafolios .
En julio de 2026, JP Morgan se mostró optimista respecto a Bitcoin pese a la fuerte volatilidad de los ETF al contado. El equipo de análisis liderado por Panigirtzoglou destacó que la liquidez reforzada de Strategy, con reservas de efectivo de u$s3.000 millones, disipó temores de ventas de BTC para cubrir obligaciones financieras.
Además, la demanda institucional en futuros de Bitcoin en el CME se mantuvo firme, lo que para el banco constituye un respaldo sólido al activo digital.
JP Morgan también resaltó que la decisión de Strategy de aumentar su posición de efectivo en lugar de comprar más Bitcoin fue una señal de disciplina financiera.
Aunque la compañía acumula pérdidas no realizadas por unos u$s10.700 millones, prefirió reforzar liquidez antes que ampliar exposición, lo que el banco interpretó como un paso positivo para la estabilidad del mercado.