Bitcoin no logra sostener un precio, enfrenta presión y crece el temor a una ola de liquidaciones

Septiembre plantea una prueba para el activo, que deberá resistir la presión de los derivados, defender soportes y recuperar los u$s82.000 rápidamente
Economía Digital
07.09.2026 • 06:15hs • Economía Digital

Puntos importantes

Bitcoin cayó por debajo de los u$s80.000 al fracasar en consolidar la resistencia clave de u$s82.000, encendiendo alertas.

El mercado de derivados muestra alto apalancamiento con más apuestas alcistas, lo que incrementa el riesgo de liquidaciones.

La Reserva Federal de EEUU evalúa una suba de tasas por datos laborales, factor que presionaría aún más a la criptomoneda.

Bitcoin perdió los u$s80.000 después de fracasar en su intento por consolidarse sobre una resistencia decisiva. La creciente acumulación de apuestas alcistas, el riesgo de liquidaciones y un escenario internacional menos favorable vuelven a encender las alertas en un mes históricamente adverso para la criptomoneda.

Bitcoin comenzó septiembre con una tendencia casi mixta. Por un lado, llega fortalecido después del avance registrado durante agosto y con una parte importante de los operadores apostando por una nueva suba. Por otro, todavía no logró superar de manera consistente la zona de u$s82.000 y volvió a caer por debajo de los u$s80.000.

La mayor criptomoneda llegó a tocar los u$s81.993 durante la jornada, pero posteriormente retrocedió hasta un mínimo cercano a u$s78.700. El movimiento expuso nuevamente la dificultad del mercado para convertir las recuperaciones intradiarias en una ruptura técnica sostenible.

La situación adquiere mayor relevancia por el comportamiento de los operadores en el mercado de derivados. De acuerdo con datos de CoinGlass, las tasas de financiamiento de Bitcoin permanecen positivas y la relación entre posiciones largas y cortas subió hasta 1,08, su nivel más alto desde mediados de agosto.

Esto significa que existen más apuestas a favor de una suba que posiciones bajistas. La señal no anticipa automáticamente una caída, pero aumenta la vulnerabilidad del mercado si el precio pierde soportes mientras continúa creciendo el apalancamiento.

¿Por qué Bitcoin puede sufrir una corrección en septiembre?

Mariquena Otermin, CMO de Bitwage by Paystand, considera que una corrección es una posibilidad concreta dentro del escenario actual.

El panorama de Bitcoin para septiembre (infografía creada con IA)

"Es una posibilidad real y un comportamiento típico del mercado en estas zonas de consolidación. Cuando el sentimiento es optimista, pero el precio no logra perforar con fuerza una resistencia clave como los u$s82.000, tiende a acumularse un alto nivel de apalancamiento en el mercado de derivados", analiza.

En estos contratos, una tasa de financiamiento positiva implica que quienes mantienen posiciones compradoras deben pagarles a los vendedores para conservar abiertas sus operaciones. El problema aparece cuando demasiados inversores se ubican del mismo lado antes de que el movimiento esperado sea confirmado.

"Si el mercado no encuentra el volumen de compra suficiente para romper ese techo, suele producirse una corrección técnica de corto plazo", señala Otermin. Según la especialista, estos movimientos no necesariamente responden a un cambio en los fundamentos de la red, sino a una "limpieza" de posiciones sobreapalancadas para que el precio pueda recuperar impulso de una manera más saludable.

Denise Cinelli, COO Global de Notbank by CryptoMarket, coincide en que el aumento de las apuestas compradoras representa un riesgo, aunque advierte que el dato central no es solamente cuántas posiciones alcistas existen, sino el nivel de deuda que las sostiene.

"Cuando aumenta rápidamente el posicionamiento alcista y Bitcoin no logra consolidarse sobre una resistencia relevante como los u$s82.000, el mercado puede quedar más expuesto a episodios de volatilidad, especialmente si existe un nivel elevado de apalancamiento", afirma en declaraciones a este medio.

Para Cinelli, una señal de alerta aparecería si el interés abierto continúa creciendo, las tasas de financiamiento permanecen elevadas y Bitcoin comienza a perder soportes. En esas condiciones, una baja inicialmente moderada podría activar liquidaciones forzadas y acelerar el descenso.

Las ventas automáticas pueden generar un círculo difícil de frenar: la caída provoca el cierre de posiciones largas, esas liquidaciones agregan nueva oferta y la presión vendedora empuja todavía más el precio.

Sin embargo, ambas especialistas coinciden en que una limpieza del apalancamiento no representa necesariamente el final de la tendencia alcista. También puede funcionar como una normalización después de un período de excesivo optimismo.

Los soportes que debe defender Bitcoin para evitar una caída mayor

La resistencia inmediata se ubica entre los u$s82.000 y u$s83.000. Una ruptura sostenida de esa zona, acompañada por volumen y demanda genuina en el mercado spot, mejoraría considerablemente la estructura técnica.

Cinelli remarca que esa combinación resulta indispensable para diferenciar una ruptura sostenible de un movimiento impulsado principalmente por derivados. Por eso, recomienda seguir de cerca la evolución del interés abierto, las tasas de financiamiento, las liquidaciones y el volumen operado en el mercado al contado.

Del lado contrario, Otermin identifica a la franja comprendida entre u$s68.000 y u$s70.000 como el soporte central de mediano plazo. "Mientras el mercado defienda esos niveles, la estructura se mantiene alcista. Perder esa franja con alto volumen abriría la puerta a probar zonas más bajas", sostiene.

Entre el precio actual y ese soporte aparecen distintos niveles intermedios capaces de frenar una baja. Sin embargo, una pérdida sucesiva de pisos técnicos, acompañada por menor demanda, convertiría una corrección normal en un escenario más preocupante.

El dato más importante no será simplemente si Bitcoin cae, sino cómo lo hace. Una baja acompañada por una reducción del interés abierto y del exceso de apalancamiento, pero con demanda spot relativamente firme, podría interpretarse como una depuración saludable.

Por el contrario, salidas persistentes de capital, menor volumen comprador y ruptura de soportes mostrarían un deterioro más profundo.

¿Bitcoin puede caer hasta u$s52.000?

Entre las previsiones más pesimistas aparece la posibilidad de que Bitcoin retroceda hasta u$s52.000 antes de iniciar una recuperación. Desde los niveles actuales, ese recorrido supondría una caída superior al 30%.

Las fuentes consultadas consideran que se trata de un escenario extremo y no de una consecuencia automática de la estacionalidad negativa de septiembre.

"Una caída hacia los u$s52.000 sería un escenario considerablemente más severo y requeriría, probablemente, un deterioro adicional de las condiciones actuales, ya sea por un shock de liquidez, un cambio significativo del contexto macroeconómico o una pérdida sostenida de confianza en el mercado", explica Cinelli.

La especialista señala que la estacionalidad constituye un antecedente relevante, pero no puede utilizarse de manera aislada para proyectar el precio. La profundidad de una eventual corrección dependerá de la liquidez, la demanda institucional, el comportamiento del mercado spot y el escenario financiero internacional.

Otermin agrega otro indicador para evaluar la fortaleza estructural: el comportamiento de los inversores de largo plazo y las tesorerías corporativas. Si estos jugadores conservan o incrementan sus tenencias durante las bajas, el retroceso podría representar una oportunidad transitoria. Una ola sostenida de ventas por parte de estos actores cambiaría el diagnóstico.

El impacto de los ETF de Bitcoin en la corrección

El comportamiento de los fondos cotizados de Bitcoin será otra de las variables centrales durante septiembre. Estos vehículos se convirtieron en una puerta de entrada para el capital institucional y sus movimientos permiten medir el apetito de los grandes inversores.

Para Otermin, una baja saludable podría estar acompañada por flujos neutrales o salidas moderadas. La señal más negativa sería una sucesión prolongada de rescates, junto con una fuerte caída del interés abierto de los futuros negociados en CME.

Ese escenario indicaría algo más profundo que una liquidación de traders apalancados: mostraría un cambio de postura entre los participantes institucionales.

La demanda spot también será determinante. Si Bitcoin logra sostenerse gracias a compras reales, incluso mientras se reduce el apalancamiento, la estructura conservaría mayor solidez. Si la actividad queda dominada por los derivados, cualquier recuperación será más vulnerable.

La discusión no se limita al mercado cripto. Los últimos datos laborales de Estados Unidos volvieron a modificar las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal que suma presión a la criptomoneda.

Cómo impacta el dato de empleo de EE.UU. en el precio de Bitcoin

La economía estadounidense creó 162.000 puestos de trabajo durante agosto, muy por encima de las proyecciones de los economistas, que esperaban aproximadamente 55.000. Además, la tasa de desempleo se mantuvo en 4,1% y el sector privado explicó 127.000 de los nuevos empleos.

Bradford Smith, gestor de carteras en Janus Henderson, afirma a iProUP que el informe "aumenta ligeramente la probabilidad de una subida de tipos en septiembre", aunque advierte que la volatilidad de las estadísticas laborales obliga a evitar conclusiones apresuradas.

"El presidente Warsh ya ha indicado al mercado que no se fije únicamente en esta cifra y se centre en los datos de inflación que se publicarán la próxima semana", explica Smith.

Después del tono restrictivo adoptado por Warsh en Jackson Hole, un dato de inflación elevado podría reforzar las posibilidades de un aumento de tasas. Para Bitcoin, ese escenario implicaría un nuevo obstáculo: rendimientos más altos fortalecen a los activos tradicionales de corto plazo, endurecen las condiciones financieras y reducen el atractivo relativo de las inversiones más volátiles.

Smith destaca que el mercado laboral continúa robusto y que la tasa de desempleo se encuentra por debajo del nivel considerado neutral por la propia Fed. Por eso, el próximo IPC será la pieza capaz de inclinar la decisión.

Una inflación menor a la esperada aliviaría la presión sobre los activos de riesgo. Un dato elevado, en cambio, puede fortalecer al dólar, impulsar los rendimientos de los bonos estadounidenses y profundizar la corrección de Bitcoin.

Bitcoin enfrenta así un mes históricamente adverso con tres frentes abiertos: una resistencia que todavía no consigue superar, un mercado de derivados cada vez más inclinado hacia las posiciones largas y una Reserva Federal que vuelve a evaluar una suba de tasas.

El escenario principal no es necesariamente una caída hasta u$s52.000. Antes de llegar a ese extremo, el mercado deberá atravesar distintos soportes y mostrar un deterioro considerable de la demanda institucional y de largo plazo.

La clave estará en determinar si la pérdida de los u$s80.000 representa una simple toma de ganancias o el comienzo de una corrección más profunda. Mientras Bitcoin conserve sus soportes estructurales y los grandes tenedores mantengan sus posiciones, el retroceso puede funcionar como una limpieza de apalancamiento.

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