La semana pasada, Bitcoin cerró diferencia que había cedido frente al S&P 500 en los últimos tres meses. El salto desde la zona de u$s62.000 hasta cerca de u$s78.000 volvió a colocar a la principal criptomoneda entre los activos de mejor desempeño del mercado y reactivó las expectativas de que pueda cerrar 2026 por encima de u$s90.000.
"Que haya recuperado en apenas cuatro días lo que había perdido en tres meses es una señal muy fuerte de la naturaleza del activo: tiene una velocidad de movimiento y una sensibilidad a los flujos de liquidez mucho mayores que los mercados tradicionales", señala Lautaro Hernández, de la mesa de operaciones de Fiwind.
La recuperación no se limitó al precio. También corrigió rápidamente su rezago relativo frente a las principales acciones estadounidenses, favorecido por el ingreso de casi u$s2.000 millones a los ETF, las expectativas de avances legislativos para el sector cripto y la recompra de bonos por parte del Tesoro de EE.UU.
Sin embargo, el movimiento dejó al índice de fuerza relativa, conocido como RSI, en una zona de sobrecompra. Esto no implica necesariamente que el rally haya terminado, pero eleva el riesgo de una toma de ganancias antes de que Bitcoin intente avanzar hacia sus próximos objetivos.
De acuerdo con Hernández, "La explicación está, en buena medida, en que es un mercado que opera 24/7, con mucho apalancamiento y una profundidad menor que la de activos como el S&P 500. Cuando cambia el sentimiento, los movimientos se amplifican: una salida de posiciones puede acelerar una caída y, a la inversa, una recuperación de la demanda puede generar compras rápidas, liquidaciones de posiciones cortas y un fuerte efecto de retroalimentación".
"El RSI en zona de sobrecompra me hace ser cauto en el muy corto plazo: no me sorprendería ver a Bitcoin buscar un pullback hacia los u$s72.000-74.000 antes de intentar romper la resistencia de u$s75.733", señala por su parte Leandro Monnittola, asesor financiero, en declaraciones a este medio.
Bitcoin recupera terreno frente al S&P 500 en tiempo récord
Durante los tres meses anteriores, BTC había quedado rezagado frente al S&P 500: mientras las acciones estadounidenses sostenían su avance, la criptomoneda encontraba dificultades para recuperar terreno y atravesaba un período de debilidad relativa.
Las razones que pueden llevar a Bitcoin a u$s90.000
Según el gráfico de rendimiento comparativo elaborado por Glassnode, la relación entre el desempeño de bitcoin y el S&P 500 cayó desde aproximadamente 3 veces hasta cerca de 2,2 veces durante ese período. El panorama cambió abruptamente con el último rally. En solo cuatro ruedas, la relación se recuperó hasta alrededor de 2,82 veces, lo que prácticamente eliminó la brecha acumulada durante los tres meses anteriores.
Hernández remarca que esto "no significa necesariamente que el mercado haya cambiado completamente de tendencia, pero sí muestra la asimetría de Bitcoin: lo que tarda meses en perder puede recuperarlo en días cuando vuelven la liquidez y el apetito por riesgo".
El S&P 500 todavía muestra una ganancia cercana al 20% desde septiembre de 2025, el punto inicial de la comparación. Pero la reacción de Bitcoin volvió a exhibir una de las características centrales del activo: puede pasar meses rindiendo por debajo de las acciones y cerrar esa diferencia en cuestión de días cuando regresan la liquidez y el apetito por el riesgo.
Esa capacidad también funciona en la dirección contraria. La mayor velocidad de bitcoin potencia las ganancias durante las fases alcistas, pero amplifica las correcciones cuando el mercado cambia de clima. "La correlación con el S&P 500 sirve justamente para entender el contexto: cuando mejora el apetito por riesgo, Bitcoin suele reaccionar con una beta mucho mayor", agrega Hernández.
Las tres razones por las que Bitcoin volvió a subir
El primer catalizador fue la recuperación del propio precio: rebotó desde u$s62.000 hasta alrededor de u$s78.000 en pocos días, una suba cercana al 26% que obligó al mercado a revisar rápidamente sus proyecciones.
El segundo motor estuvo en los ETF de Bitcoin al contado negociados en EE.UU., que registraron ingresos netos por u$s1.920 millones durante la última semana.
Las entradas constituyen una señal importante porque representan demanda directa de inversores que acceden a Bitcoin mediante vehículos financieros regulados. A diferencia de un movimiento impulsado exclusivamente por derivados, puede aportar una base de compras más estable.
"Son la parte más sana de esta suba. Es el dato que hay que mirar día a día en los próximos reportes: si el flujo institucional se mantiene positivo, el piso de u$s62.000 queda cada vez más lejos y la corrección, si llega, debería ser acotada", indica Monnittola.
El tercer factor fue el cambio en el escenario macroeconómico: la intervención del Tesoro estadounidense ayudó a reducir parcialmente la tensión en el mercado de bonos y alimentó las expectativas de que las autoridades intentarán contener la suba de las tasas de largo plazo.
Un descenso de rendimientos favorece a los activos de riesgo. Si los T-Bills ofrecen menor rentabilidad, los inversores tienen más incentivos para ir en busca de acciones tecnológicas, criptomonedas y otros mercados de mayor volatilidad.
A esto se sumaron las expectativas de que Estados Unidos avance con una legislación más clara para los activos digitales, lo que puede reducir la incertidumbre jurídica y facilitar una participación institucional más amplia.
La combinación de estos tres factores fue especialmente potente: demanda institucional mediante los ETF, mejores expectativas regulatorias y una menor presión proveniente de las tasas estadounidenses.
¿Qué es un short squeeze y cómo impulsó a Bitcoin?
La velocidad del movimiento también tuvo un componente técnico: entre el 20 y el 21 de agosto se liquidaron posiciones apalancadas por casi u$s3.500 millones. El apalancamiento consiste en usar deuda para multiplicar la exposición, pero si el precio juega en contra, las plataformas cierran automáticamente la posición para evitar pérdidas adicionales.
Cuando Bitcoin comenzó a subir, los operadores que habían apostado por una caída quedaron obligados a recomprar. Esas compras forzadas agregaron presión alcista y aceleraron todavía más el avance. El resultado fue un clásico short squeeze: la suba inicial provocó liquidaciones de posiciones bajistas, que a su vez generaron nuevas compras, y esas compras alimentaron una nueva suba.
¿Qué chances tiene Bitcoin de superar los u$s90.000?
El rally modificó rápidamente las expectativas para el cierre del año. Según datos difundidos por The Kobeissi Letter, la probabilidad asignada por el mercado a que Bitcoin termine 2026 por encima de u$s90.000, pasó del 12% al 48% en apenas tres días.
"Que el mercado haya pasado de asignarle 12% a 48% de probabilidad a un cierre de año arriba de u$s90.000 en solo tres días muestra lo rápido que cambia el sentimiento en este activo. Yo todavía lo veo como un escenario posible pero no el más probable: para llegar ahí primero hay que digerir la oferta que se acumuló entre u$s83.000 y u$s85.000, y eso no se resuelve en una sola semana", proyecta Monnittola.
Según el experto, "la clave de los próximos días pasa por cómo se comporta el precio alrededor de los u$s75.700. Si BTC logra consolidar por encima de ese nivel con volumen genuino, no solo por shorts liquidándose, ahí sí se abre la puerta a testear la zona de u$s83.000. Pero si no hay demanda spot que acompañe, el mercado puede rechazar ese nivel varias veces".
Esa zona concentra una mayor oferta potencial: inversores que compraron anteriormente en esos valores pueden aprovechar la recuperación para vender y salir sin pérdidas o tomar ganancias. Si BTC consigue absorber esa oferta, el mercado tendría un camino más despejado hacia los u$s90.000.
"La señal que buscaríamos ahora es que esa fortaleza se sostenga y que Bitcoin convierta la zona de los u$s85.000 en soporte. Si lo consigue, el camino hacia los u$s90.000 queda mucho más despejado", sentencia Hernández.
En lo técnico, la lectura del analista Iván Bole, es más escueta: "Estamos en medio de 'no noticia'. En la línea del offside: tiene que superar los u$s82.000-83.000 y defenderlo, sino es desplome".