La tokenización comienza a abandonar los laboratorios de entusiastas para ingresar en la operatoria cotidiana del mercado en Wall Street.
Durante cuatro horas de los últimos días de julio, cerca de 40 entidades financieras utilizaron redes blockchain para negociar acciones y bonos del Tesoro estadounidense, transferir activos, constituir garantías y responder llamados de margen.
La prueba reunió a algunos de los mayores jugadores del sistema financiero, entre ellos JP Morgan Chase, Goldman Sachs, Invesco y Citadel Securities. Sin embargo, el dato más relevante fue la participación de Depository Trust & Clearing Corporation (DTCC), la organización que lleva el registro oficial y participa en la compensación y liquidación de valores por billones de dólares.
El objetivo fue comprobar si las versiones tokenizadas de activos tradicionales pueden circular entre bancos, fondos, bolsas y cámaras compensadoras sin perder los controles de liquidación, custodia y riesgo propios del mercado convencional. Un modelo que Blackrock considera el futuro de los mercados bursátiles.
"Intentamos reproducir las actividades que ocurren diariamente en el mercado", explicó Nadine Chakar, responsable global de activos digitales de DTCC, citado por la agencia Bloomberg. Para la ejecutiva, la tokenización no debe desarrollarse como un circuito separado, sino integrarse al flujo normal de las operaciones financieras.
¿El salto definitivo de la tokenización?
La participación de DTCC junto con algunos de los nombres más importantes del mercado representa una validación institucional para la tokenización. Sin embargo, entre los especialistas aparecen distintos matices respecto de cuánto falta para que la tecnología sea adoptada comercialmente y a gran escala.
La tokenización del mercado bursátil fue testeada por los gigantes de Wall Street (generado con IA)
"Para nosotros es muy interesante ver la infraestructura detrás de casi todas las operaciones de valores en Estados Unidos utilizando la tokenización para mejorar sus operaciones. Es una nueva validación de nuestra propuesta de negocio y del rumbo que creemos tomará la industria", dice Jerónimo Ferrer, gerente de desarrollo de negocios para Latinoamérica en Bitfinex, en diálogo con iProUP.
Para Ferrer, la decisión de DTCC forma parte de un proceso más amplio. "Es simplemente un paso más en una tendencia mayor: la tokenización llegó para quedarse. Grandes agentes económicos, bancos y empresas de renombre reconocen esta tendencia y están avanzando para apostar con fuerza", señala.
Leandro Monnittola, analista financiero, coincide en que la presencia de los principales jugadores modifica la dimensión de la prueba, aunque pide cautela antes de considerarla un punto de llegada.
"Yo sería cauto antes de hablar de un 'salto definitivo'. Lo que vimos en julio fue un ensayo de laboratorio con reglas muy controladas: cuatro horas, participantes seleccionados, meses de preparación previa y un volumen de activos que ni DTCC quiso revelar. Eso no es una jornada de mercado real, es una simulación con guantes de terciopelo", advierte el estratega.
No obstante, sí destaca que el cambio fundamental está en los participantes: "No es lo mismo que un banco pruebe blockchain en un circuito bilateral y aislado, a que la propia DTCC, el corazón de la compensación y liquidación de Wall Street, meta las manos en la masa junto a JP Morgan, Goldman, Invesco y Citadel Securities. Eso le da legitimidad institucional a algo que hasta hace poco era terreno del nicho cripto".
Las dos miradas convergen en un punto: el ensayo aporta legitimidad y confirma el avance de la tokenización. La diferencia está en el grado. Para Ferrer, es una nueva señal de madurez dentro de una tendencia consolidada; para Monnittola, representa una validación importante, pero todavía no permite hablar de adopción definitiva.
Acciones y bonos sobre blockchain
A diferencia de ensayos anteriores, concentrados en transferencias bilaterales, la prueba reunió simultáneamente a bolsas, bancos, administradores de activos y cámaras compensadoras.
Las entidades realizaron operaciones de recompra o repos, entrega contra pago, movimientos de garantías, llamados de margen y transferencias entre distintas redes. Para ello, utilizaron versiones digitales de acciones, fondos cotizados en bolsa (ETF) y bonos del Tesoro estadounidense.
Las transacciones se ejecutaron en una red privada de DTCC desarrollada con Besu y Canton Network, una infraestructura diseñada para conectar instituciones financieras sin exponer públicamente toda la información de sus operaciones.
La finalidad no consiste únicamente en extender los horarios hacia un mercado abierto durante las 24 horas. Wall Street también busca reducir la cantidad de intermediaciones, acelerar las liquidaciones y liberar parte del capital que actualmente permanece inmovilizado mientras se transfieren las garantías.
JP Morgan ya dio sus primeros pasos en la tokenización de depósitos con la JPM Coin que ya pueban bancos argentinos.
Dónde está el verdadero negocio
Los especialistas coinciden en que el beneficio económico inmediato de la tokenización no está principalmente en operar acciones durante las 24 horas. El negocio más concreto se encuentra en reducir costos, acelerar las liquidaciones y mejorar la movilidad de las garantías.
Según el Informe de Inclusión de Mercado de Bitfinex Securities para América Latina, una ronda tradicional de financiamiento por entre u$s30 millones y u$s50 millones puede afrontar comisiones totales cercanas al 7%. Con valores tokenizados, esos costos podrían reducirse a un rango de entre 2% y 4% bajo esquemas basados en el éxito de la colocación.
La automatización también permitiría acortar procesos vinculados con el registro, las transferencias y la conciliación que antes demandaban meses. Mediante la digitalización de la emisión, el registro y la liquidación, algunas de esas tareas pueden resolverse en minutos, de acuerdo con el informe.
Monnittola coincide con ese diagnóstico. "El negocio de la tokenización institucional, al menos en esta primera etapa, no pasa por democratizar el trading de acciones 24/7. Ese relato es el que más prensa genera, pero no es el que mueve el dinero de corto plazo", refuerza.
"El verdadero ahorro está en la movilidad de garantías y en liberar capital que hoy queda inmovilizado por la lentitud operativa", señala el experto, quien resalta que cuando una entidad puede tokenizar un activo para cubrir rápidamente un llamado de margen, aparece un retorno concreto.
"Menos activos parqueados 'por las dudas', menos fricción, capital trabajando en vez de durmiendo en una cuenta de garantía", completa.
De Wall Street al campo argentino
El uso de activos tokenizados como garantías no se limita a las grandes instituciones estadounidenses. En la Argentina, productores agrícolas ya tokenizan cosechas de soja, maíz y otros granos mediante plataformas como Agrotoken.
Esos activos digitales pueden utilizarse como colateral registrado y auditado en blockchain para obtener liquidez, sin atravesar todos los tiempos del circuito bancario tradicional.
La misma infraestructura también permite fraccionar instrumentos que anteriormente estaban reservados a grandes inversores. Bitfinex Securities, por ejemplo, ofrece acceso a bonos tokenizados del Tesoro estadounidense desde u$s1.
Sin embargo, el Informe de Inclusión de Mercado de la compañía sostiene que el principal motor comercial sigue siendo la eficiencia operativa y la utilización de activos como garantía, antes que la negociación permanente de acciones.
Un mercado que ya supera los u$s 38.000 millones
El valor de los activos tokenizados superó los u$s38.000 millones y acumula un crecimiento superior al 400% desde 2025, de acuerdo con datos de RWA.xyz.
Las proyecciones anticipan una expansión mucho mayor. El Citi estima que el mercado podría alcanzar los u$s5,5 billones en 2030 y llegar hasta los u$s8,2 billones bajo un escenario alcista
Bank of America (Bofa) espera que la adopción inicial se concentre precisamente en la movilidad de garantías, la administración de efectivo mediante blockchain y la liquidación de instrumentos financieros estandarizados. La tokenización de acciones y deuda corporativa avanzaría de manera más gradual.
El interés institucional también se refleja en el grupo de trabajo creado por DTCC para desarrollar esta tecnología: en pocos meses, la cantidad de integrantes casi se duplicó y ya supera las 100 entidades.
DTCC prevé pasar de los ensayos limitados a una modalidad de uso continuo en octubre. La nueva etapa incorporará otra red blockchain, sumará participantes habilitados y ampliará el sistema para incoporar más operaciones.
Para Monnittola, ese será el momento de determinar si la infraestructura puede trascender la prueba controlada: "La prueba de fuego real va a ser octubre, cuando pasen de la simulación a un servicio de uso continuo, con más redes, más participantes y procesamiento de cupones y vencimientos del Tesoro. Ahí vamos a saber si esto escala o se queda en PowerPoint".
"Hasta entonces, yo lo llamaría 'validación de concepto con pesos pesados', no revolución consumada", concluye.