Durante una entrevista en el podcast "What Bitcoin Did", Michael Saylor defendió sin rodeos a las empresas que recurren a deuda o ampliaciones de capital para comprar bitcoin, frente a críticas que califican estas estrategias como irresponsables.
El empresario sostuvo que incluso compañías con balances negativos pueden beneficiarse racionalmente de esta política, siempre que el rendimiento del activo digital supere ampliamente las pérdidas operativas derivadas del negocio tradicional.
"Si pierdes 10 millones de dólares al año, pero ganas 30 millones gracias a tus posiciones en bitcoin, ¿acaso no he salvado la empresa?»", afirmó Saylor, cuestionando frontalmente los parámetros tradicionales con los que se evalúa el riesgo financiero corporativo.
Bitcoin como estrategia de tesorería empresarial
Para Michael Saylor, financiar compras de bitcoin mediante deuda no constituye especulación, sino una forma racional de arbitraje financiero a largo plazo, alineada con la preservación del capital y superior a muchas decisiones tradicionales.
El fundador de Strategy contrapone esta lógica con prácticas corporativas habituales, advirtiendo que recompras de acciones o inversiones conservadoras pueden profundizar pérdidas, deteriorar balances y erosionar la posición financiera de empresas no rentables.
En ese marco, Saylor sostiene que la comparación correcta entre alternativas de asignación corporativa debe contemplar los siguientes puntos centrales de análisis financiero y estratégico:
- Las recompras de acciones en compañías deficitarias aceleran la destrucción de valor al reducir liquidez sin mejorar la rentabilidad estructural del negocio.
- Los instrumentos de renta fija de bajo rendimiento, como bonos soberanos, no compensan adecuadamente la inflación ni protegen frente a shocks macroeconómicos prolongados.
- Bitcoin ofrece una asimetría favorable, donde el potencial de apreciación puede superar ampliamente pérdidas operativas recurrentes.
- Mantener BTC como reserva es comparable a una decisión patrimonial racional, independientemente del tamaño o situación puntual de la empresa.
Desde esta perspectiva, Saylor busca instalar a bitcoin como un activo legítimo dentro de la gestión corporativa moderna, desafiando directamente los principios tradicionales de tesorería, liquidez y asignación de capital empresarial.
Datos duros: concentración y límites del modelo
Más allá del discurso de Saylor, los datos muestran que la adopción corporativa de bitcoin es significativa, aunque concentrada, y revela tanto el potencial como los riesgos de utilizar BTC como reserva de valor empresarial.
Según BitcoinTreasuries.net, las empresas que cotizan en bolsa poseen aproximadamente 1,1 millones de BTC, lo que representa el 5,5% de la oferta total en circulación, estimada actualmente en 19,97 millones de bitcoins.
Sin embargo, esta exposición está fuertemente concentrada en pocos actores, ya que Strategy controla 687.410 BTC, seguida por MARA Holdings con 53.250 BTC y Twenty One Capital con 43.514 BTC.
En la práctica, esto implica que un reducido grupo de compañías explica la mayor parte de la adopción corporativa, lo que limita la generalización del modelo defendido por Saylor al conjunto del mercado empresarial.
Además, el impulso perdió fuerza durante 2025, pese a que 117 empresas incorporaron BTC como reserva de valor, ya que el deterioro de las condiciones de mercado frenó nuevas adopciones hacia finales del año.
Como explicó Markus Thiele, fundador de 10x Research, varias tesorerías cripto vieron caer su valor neto en noviembre, dificultando nuevas captaciones de capital y dejando a accionistas atrapados en posiciones con pérdidas latentes crecientes.
Esta realidad introduce matices al optimismo de Saylor, ya que si bien bitcoin puede actuar como salvavidas financiero, también puede transformarse en un lastre cuando la volatilidad impacta en momentos desfavorables.