Puntos importantes
El incidente de ciberseguridad de Binance volvió a poner en discusión los riesgos que enfrentan los exchanges y los proyectos de criptomonedas frente a los ataques digitales.
En ese contexto, especialistas que participaron de LABITCONF 2026 analizaron cómo la IA modifica las reglas de la ciberseguridad y advirtieron que, aunque también permite fortalecer los sistemas, puede facilitar la detección y explotación de vulnerabilidades a una velocidad cada vez mayor.
Durante el panel "IA: El arma y el escudo del Open Source", los especialistas Mauricio Tovar, Mati Armándola, Matías Huala y Bruno Torossi debatieron sobre el doble uso de estas herramientas en el desarrollo de software de código abierto.
La conversación tuvo como eje una preocupación central: mientras los equipos de seguridad necesitan revisar constantemente los sistemas para encontrar posibles fallas, los atacantes pueden utilizar IA para automatizar sus búsquedas y ampliar la escala de sus operaciones.
El debate se dio en medio de un nuevo hackeo que sacudió al mercado de criptomonedas. Binance sufrió un ataque de retiros no autorizados que alcanzó u$s6.3 millones.
La investigación inicial del exchange apuntó a una computadora comprometida de un ingeniero de DevOps, aunque la firma aclaró que todavía trabaja para reconstruir lo sucedido y que no encontró evidencias de filtración de claves privadas.
Cómo la IA cambia las reglas de la ciberseguridad cripto
Uno de los puntos centrales del panel fue la diferencia entre las capacidades de quienes atacan y quienes deben proteger los sistemas.
Mientras un atacante necesita encontrar una sola vulnerabilidad para intentar ingresar a un sistema, los equipos defensivos tienen que revisar múltiples puntos de acceso y anticiparse a distintos escenarios.
En ese sentido, Bruno Torossi advirtió que la IA amplía la capacidad de los atacantes para ejecutar operaciones complejas a mayor escala. La tecnología no necesariamente crea nuevas vulnerabilidades, sino que permite identificar y explotar fallas que ya existían, pero que antes podían resultar más difíciles de encontrar.
"La vulnerabilidad es preexistente a la IA", fue una de las ideas que atravesó el intercambio. El desafío está en que los equipos de seguridad puedan adaptarse a una velocidad que acompañe el avance de estas herramientas.
La diferencia también está en los tiempos ya que mientras los especialistas necesitan analizar los resultados, verificar la información y evaluar cada posible problema, los sistemas de IA pueden procesar grandes volúmenes de datos y trabajar de manera continua.
El factor humano detrás de los robos de criptomonedas
Más allá de las fallas técnicas, la ingeniería social y los errores humanos aún son una de las principales puertas de entrada para los ciberdelincuentes.
Así lo indicó Torossi, quien sostuvo que el 90% de los fondos robados en el ecosistema cripto responde a problemas del modelo operativo y no a vulnerabilidades del código. Entre las prácticas más habituales mencionó:
- Ingresar en enlaces maliciosos
- Ingresar datos en páginas falsas
- Participar de videollamadas fraudulentas
Por su parte, Matías Armándola detalló que existe una diferencia entre el trabajo de los atacantes y el de los equipos que buscan prevenir estos incidentes.
Mientras que un ciberdelincuente necesita encontrar una sola vulnerabilidad para ingresar a un sistema, quienes trabajan en seguridad deben detectar y corregir todas las posibles fallas.
En este contexto, consideró que la IA también puede ser una herramienta clave para mejorar las defensas. "La IA va a ser el héroe de estos problemas", indicó, al destacar su potencial para fortalecer los sistemas y facilitar la detección de vulnerabilidades.
Qué puede pasar con los ataques cripto en los próximos años
De cara al futuro, los participantes coincidieron en que el corto plazo estará marcado por una mayor velocidad en la detección de vulnerabilidades y por la posibilidad de que los ataques complejos puedan replicarse a mayor escala.
En ese contexto, la ciberseguridad tendrá que adaptarse a un escenario en el que las máquinas pueden analizar información y ejecutar tareas a una velocidad que supera los tiempos de revisión tradicionales humanos.
De esta manera, la IA no solo representa una amenaza para el software de código abierto y las plataformas cripto, también puede convertirse en una herramienta clave para fortalecer sus defensas, siempre que los equipos puedan incorporarla a sus procesos de desarrollo y auditoría.
El desafío para el ecosistema será encontrar ese equilibrio y aprovechar las capacidades de la IA para mejorar la seguridad sin perder de vista que la tecnología también está al alcance de quienes buscan explotar sus debilidades.